Preguntas formuladas frecuentemente en la categoría de Al-lah (T)

1 ¿Es posible para nosotros el ver a Al-lah y comprender Su verdadera naturaleza?

Es imposible para el hombre ver a Al-lah en este mundo y comprender Su naturaleza real. Esto es porque la mente y los sentimientos del hombre son limitados. Ellos no son lo suficientemente grandes para comprender la verdadera naturaleza de Al-lah. Sin embargo, el hombre puede permitirse comprender Su existencia y unidad mirando a las criaturas, y conocer Su poder ilimitado y Sus otros atributos y nombres.

Por lo tanto, Al-lah nos ha prohibido pensar sobre Su personalidad y sobre Su verdadera naturaleza. Él nos ordenó, sin embargo, conocer Su existencia y unidad y Sus atributos y nombres.

Lo siguiente viene declarado en un hadiz:

“Mirad los cielos y la tierra y miraos a vosotros mismos con el fin de comprender la existencia y la unidad de Al-lah; y pensad acerca de la perfección de Su creación que fascina a la mente y que no puede ocurrir por sí sola. Ella es un signo que muestra la existencia y unidad de Al-lah.

Sin embargo, no debemos pensar acerca de la personalidad y la auténtica naturaleza de Al-lah. ¿Es Al-lah de esta o de aquella manera? ¿Cómo Él ve y oye? Vuestra capacidad no será suficiente para ello. No importa lo duro que lo intentéis, no podréis conocerle o comprenderle bien. Os volveréis confusos. Vuestros criterios de conocimiento y experiencia no os bastarán”.


Si pensamos sólo un poco podemos entender que, a travésde nuestras mentes, es imposible comprender la auténtica naturaleza de Al-lah. No se espera que el pollo conozca el mundo que existe fuera del huevo. La mente humana no es diferente del pollo en el huevo en términos de conocer el magnífico universo y los reinos que existen en él y que Al-lah ha creado.

De este modo,  no es posible para la mente, con su comprensión extremadamente limitada, entender la verdadera naturaleza del Ser que creó el universo.

Mehmed Kırkıncı explica este asunto de la manera siguiente:

"Supongamos que un hombre viviera en una cueva y no viera la luz y fuera sacado de la cueva muy pronto por la mañana antes de que el sol saliera. Cuando al hombre, que estaría deslumbrado por la luz que comenzaba a aparecer, se le dijera que ésta procedía del sol, él preguntaría acerca del sol e intentaría conocerlo.

Resulta obvio que, con independencia de cómo el visualizara el sol en su imaginación, él no podría comprenderlo e imaginaria cosas distintas cada vez que pensaba en él. El compararía el sol a las cosas que hubiera visto a su alrededor en la cueva y cada comparación sería errónea.

Si crear en el sol fuera una creencia fundamental para ese hombre, al tratar de imaginar el sol, sin importar cómo lo hiciera, el cometería un acto de politeísmo. La única cosa que él podría hacer sería comprender que la luz procedía de un sol, pero él no podría conocer la auténtica naturaleza de este último. En realidad, la creencia que se espera de él es justamente ésa.

Como el hombre del ejemplo no puede comprender el sol, el hombre no puede conocer la auténtica naturaleza del sultán llamado "espíritu" que gobierna su cuerpo. Aunque sabemos que nuestro cuerpo está dotado de espíritu, que el cuerpo se colapsará cuando el espíritu lo abandone y que el espíritu ve el mundo a través de la ventana del ojo, escucha el mundo de los sonidos a través del instrumento del oído y lo prueba todo a través del sentido del gusto, no conocemos la naturaleza real del espíritu. Digamos lo que digamos sobre su auténtica naturaleza, esto será contrario a la verdad. Y con independencia de cómo imaginemos la naturaleza del espíritu, cometeremos errores sobre él.

El hombre, que es demasiado débil para comprender la identidad del sol, que no ha visto antes, y que es demasiado ignorante para conocer la auténtica naturaleza de su propio espíritu, no puede comprender en forma alguna al Majestuoso Creador y al Perfecto Dueño de todas las esferas de la existencia y que es libre del tiempo y el espacio; sería un error y una locura el tratar de comprender Su naturaleza. Esto es un pensamiento aberrante que haría al hombre caer en el politeísmo.
(Hikmet Pırıltıları: Los brillos de la sabiduría).

2 ¿Es posible ver signos relativos a la existencia de Al-lah mirando al universo?

Es interesante que Dios llame a Sus versos del Corán y a Sus obras en el libro del universo del mismo modo: "ayats" (signos). En el Corán, uno de los signos más mencionados para mostrar la existencia de Al-lah es el cielo. Al-lah llama la atención a menudo hacia el cielo, que todo el mundo ve continuamente y normalmente admira:

“¿Acaso no observan cómo hemos construido y adornado el cielo que hay sobre ellos y que no hay fallos en él?” (50:6)

Lo siguiente se dice en otro verso:

"Y entre Sus señales está la creación de los cielos y la Tierra y las diferencias de lengua y de color entre vosotros. En verdad, en ello hay señales para la gente que conoce". (30:22)

El primer verso nos ordena mirar al universo y meditar. El segundo verso declara que aquellos que reflexionan sobre la creación de los cielos y la tierra y meditan sobre ello verán evidencias con respecto a la existencia de Al-lah. Estos versos fueron revelados hace más de 14 siglos. Ha habido una gran progreso con respecto al conocimiento del hombre sobre el espacio desde entonces. Una nueva rama llamada astronomía se ha desarrollado. No podemos dar toda esta información aquí. Intentaremos conocer cómo leer los signos de Al-lah utilizando toda esta nueva información que hemos obtenido sobre el espacio a través de un ejemplo.

Evidencias de la Existencia de Al-lah en el espacio

Cuando miramos al cielo, parece como una magnífica cúpula; es como la cúpula bañada en oro de este palacio mundano. Desde otro punto de vista, parece como un mar espacial en el que millones de naves espaciales viajan muy rápido. O como una magnífica flota de aeroplanos que son miles de veces mayores que los aviones hechos por el hombre y mucho más rápidos que ellos.

¿Has meditado en alguna ocasión sobre cuántas estrellas hay en el cielo? Ha habido muchos intentos de responder a esta pregunta, pero nadie ha sido capaz de dar una respuesta definitiva. En 2003, un grupo de investigadores de la Universidad Nacional de Australia hicieron una estimación utilizando los últimos instrumentos tecnológicos. La figura que ellos hallaron fue de 70.000 trillones (un trillón = 10 elevado a 18) (1)

Según esos mismos científicos, el número de estrellas en el cielo es diez veces mayor que el número de granos de arena que existen en la tierra. Cuando pensamos en esto en la escala del espacio, la lucha por el dominio del mundo nos parece como la lucha de los niños por un grano de arena. Al final, si domináramos todo el mundo, eso no sería ni una décima parte de un grano de arena en la escala del espacio.

¿Qué nos dicen tantas estrellas y planetas cuyo número no conocemos? Al-lah quiere hacernos pensar sobre cómo ellos han llegado a existir y cómo se mueven dentro de un magnífico sistema dirigiendo nuestra atención hacia ellos. Podemos colocar este innumerable número de estrellas en perspectiva a la luz del conocimiento y la experiencia que tenemos. Podemos comprender cómo estos cuerpos celestes han llegado a existir comparándolos con algo hecho por los humanos.

El hombre no ha sido capaz de crear una estrella todavía. Sin embargo, todos los países están tratando de fabricar una estación en miniatura llamada Estación Espacial Internacional combinando sus fuerzas. Podemos comprender, hasta un cierto extremo, cómo las estrellas y los planetas llegaron a existir mirando a este planeta en miniatura hecho por el hombre. Hablamos aquí de miniatura cuando se la compara con este mundo y los planetas. Si el mundo intentara crear otra estación especial, no podría hacerlo porque no dispondría de los cientos o miles de científicos e ingenieros que tuvieran un conocimiento para hacerlo. No tenemos tampoco las fábricas necesarias para producir los equipos necesarios. Es necesario tener un conocimiento avanzado en muchas ramas de la ciencia, como la física, la ingeniería, la biología y las matemáticas con el fin de fabricar este planeta en miniatura. El poder muscular y la maquinaria son también necesarios para poder aplicar este conocimiento. En resumen, el planeta en miniatura es el fruto de un conocimiento de alto nivel y de un gran poder. Entonces, lógicamente los trillones de estrellas y planetas que son mucho mayores y más magníficos que la Estación Espacial Internacional deben ser la obra de un Ser que tiene un conocimiento y un poder ilimitados. (2)

Una persona que mira al cielo cuidadosamente comprueba que él muestra a Al-lah de una forma más brillante que la frase árabe “La il-laha il-la Al-lah” (No hay más dioses que Al-lah) ya que, si el mundo es como un palacio, la luna es nuestra lámpara de noche, el sol es nuestra lámpara brillante y estufa y las otras estrellas son como pequeñas lámparas doradas y decoradas. Entonces, ¿quién fue el que creó estas estrellas, el sol y la luna? El Corán responde a esta pregunta de la manera siguiente:

“Él creó los cielos y la Tierra por medio de la Verdad. Él está muy por encima de aquello que asocian a Él.” (16:3).

“Y ha puesto a vuestra disposición la noche y el día. El Sol, la Luna y las estrellas están sometidas a Su mandato.

En verdad, en ello hay señales para gente que usa su intelecto.” (16:12).

“Ni el Sol puede alcanzar a la Luna, ni la noche adelantar al día y cada uno navega en su órbita.(según la Ley).” (36:40).

“Y el Sol, que se mueve hacia su lugar de descanso por decreto del Todopoderoso, el Sabio.” (36:38).

Los últimos dos versos indican la rotación del sol. La ciencia de la astronomía descubrió que el sol rotaba sólo en el s. XX pero el hecho de que Muhammad (PB), que no podía leer y escribir y que vivió en el s. VI y VII, nos informara de esto hace 14 siglos es una evidencia de su profecía.

Según la moderna astronomía, el sol se mueve a 225 kms por segundo, es decir, a 13.500 kms por minuto y 810.000 kms por hora. Si pensamos en la velocidad a la que se mueven los aviones más avanzados, podemos entender entonces que el sol se mueve cientos de veces más aprisa que el avión más rápido.

En 2005, dos pilotos griegos murieron de frío a causa de la avería del sistema de calefacción del avión en que viajaban, lo que llevó a que el avión se estrellara sobre una montaña en pocos minutos. Entonces, ¿cómo pueden millones de estrellas y planetas miles de veces mayores y más rápidos que los aviones moverse sin chocar y sin caer aunque no tengan pilotos? Cuando comparamos los planetas con los aviones y naves espaciales hechos por el hombre, hallaremos al Ser que, con un conocimiento, poder y sabiduría infinitos, ha creado las estrellas y constantemente las mantiene y controla. Esto es por lo que se declara lo siguiente en el Sagrado Corán:

“En verdad, Dios mantiene los cielos y la Tierra para que no se caigan y si se cayesen nadie podría mantenerlos

excepto Él. En verdad, Él es indulgente, perdonador.” (35:41)

Aunque hemos desarrollado un sistema antimisiles, no podemos hacer nada sino contemplar los “misiles celestiales” que pueden caernos encima desde el cielo.

Evidencias de la Existencia de Al-lah en el Reino de las Plantas

No sólo las estrellas sino todo lo que vemos a nuestro alrededor nos informa sobrre nuestro Señor a través de diferentes lenguas. Los signos más magníficos que nos hablan sobre Al-lah en el planeta azul en que vivimos son las plantas, los animales y los humanos. La “vida”, que es el sello común divino en todos ellos, nos muestra a Al-lah en cada aspecto. Es Al-lah, Que es Al Hayy (el Siempre Vivo) y Al Qayyum (el Subsistente), el Que da la vida y la mantiene. El Corán explica este hecho de la siguiente manera:

“Con ella (el agua) hace Él crecer para vosotros las cosechas, los olivos, las palmeras, las viñas y de todos los

frutos. En verdad, en ello hay una señal para gente que reflexiona”. (16:11)

Este verso declara claramente que las plantas fueron creadas a partir de agua por Al-lah y hay grandes lecciones en esto para aquellos que meditan. La ciencia se muestra de acuerdo en que el origen de la vida está en el agua, pero no ha sido capaz de comprender plenamente qué es la vida. Sin embargo, hay animales vivos y plantas en cada rincón del planeta.

En el año 2004, los botánicos determinaron la existencia de 350.000 especies de plantas. Todas esas plantas son similares y diferentes. Dado que todas ellas están compuestas de átomos, elementos, moléculas y células, todas ellas son similares. No obstante, hay también formas y códigos de ADN distintos. Todas ellas son, pues, diferentes.

No debemos subestimar a las plantas. Ningún hombre puede realizar lo que una planta hace. Si fuéramos a nombrar a las hojas verdes por lo que hacen, sería apropiado llamar a cada hoja "una fábrica de oxígeno y comida". El hombre aprendió un poco de lo que una hoja verde ha estado haciendo durante millones de años sólo a mediados del siglo pasado. El Dr. Calvin recibió un premio Nobel porque explicó una de las capacidades de la hoja verde. (3) En otras palabras, después de hacer esfuerzos durante siglos, sólo unos pocos humanos inteligentes han averiguado algo de lo que las hojas plantas verdes han estado realizando. De este modo, cuando decimos a una persona: "Eres como la hierba", estamos en realidad elogiando a esta persona e insultando a la hierba. Quizás sería más apropiado llamar "hierba" a una persona que sea tan inteligente como para ganar un Premio Nobel.

Las plantas, a las que nosotros despreciamos llamándolas “hierba”, son, en realidad, nuestros sirvientes, que se sacrifican por nosotros. Ellas producen oxígeno, que es nuestra necesidad vital, trabajando constantemente y producen también las necesarias vitaminas y proteínas para nuestro cuerpo. Sacrifican sus vidas para la continuación de las nuestras. Los humanos utilizan más de 40.000 especies de animales y plantas como comida. Los árboles trabajan como enormes fábricas y preparan la comida para nosotros. No apreciamos plenamente el servicio que las plantas nos prestan porque no pensamos en ello. Debido al velo de las causas, atribuimos los frutos a los árboles y los vegetales a las huertas. No apreciamos su real valor. Si intentáramos producir frutas en una fábrica, no podríamos comprar una sola fruta ni por un millón de dólares. La abundancia de comida no muestra que ella carezca de valor; muestra la abundancia de la misericordia del Creador. En realidad, el oxígeno es el elemento más valioso para nosotros. Es gratis, pero es sumamente valioso. (4)

Cada planta, cada fruta y cada vegetal es un extraordinario don divino y un magnífico presente del Señor. Supongamos que una compañía produjera galletas por medio de semillas; cuando plantara las semillas y obtuviera árboles de las galletas, la gente estaría atónita. Esto ocuparía los titulares de la prensa y todos los programas de televisión mencionarían este árbol. Sin embargo, deberíamos estar asombrados también por el hecho de que las semillas actuales produzcan miles de frutos y vegetales y esto no debería verse como algo ordinario.

La ciencia laica y la filosofía irreligiosa ocultan las obras divinas, que son milagros desde todos los aspectos, detrás del velo de la “naturaleza” y el “azar”, haciéndolas parecer como sucesos ordinarios. En cambio, hacen parecer las obras de los seres humanos, que transforman las cosas existentes en otras distintas, como hechos extraordinarios. En el último libro que Él nos envió, Al-lah nos pregunta treinta y una veces:

"¿Cuál, pues, de las bendiciones de vuestro Señor negaréis?" (55:13). Si recuperamos la sensatez y apreciamos el valor de cada don, no podremos negar ninguno de ellos. Sin embargo, si atribuimos estos dones a la naturaleza o al azar negaremos el valor de todos ellos. Los cientos de miles de especies que contienen las vitaminas y proteínas que los animales y humanos necesitan y que son adecuadas para nuestro cuerpo son las evidencias más explícitas de la misericordia de Al-lah. Una persona cuerda puede hallar a su Señor incluso en una simple manzana. La extraordinaria estructura de una manzana, que parece construida con una sofisticada nanotecnología (5) a nivel de átomos, moléculas y células, puede mostrar el conocimiento ilimitado y el poder y la sabiduría de su dueño. Su relación y adecuación al ojo, el gusto, los dientes y el estómago del hombre muestran la misericordia, la compasión y la ayuda infinitas del Señor.

Una persona que utiliza su mente de forma apropiada puede encontrar a su Señor reflexionando sólo sobre una manzana. Aquel que pueda comprender los signos que hay en una manzana también podrá comprender la existencia de Su Señor. Como hemos mencionado antes, no debemos subestimar a una manzana. Es necesario plantar un árbol que contiene células vivas con el fin de producir una manzana. Las personas, que no pueden crear una simple célula, aun menos pueden producir un árbol que contiene miles de millones de células. Suponiendo que alguien lo hiciera, él no podría tener influencia sobre el sol y no podría disponer el calor necesario para que la manzana madure. Podemos enumerar miles de condiciones como éstas, que son necesarias para producir una manzana.

Badiuzzaman Said Nursi expresa de forma concisa lo que queremos decir de la siguiente manera:

"Aquel que crea una manzana debe ciertamente ser capaz de crear todas las manzanas del mundo y traer a la existencia la vasta primavera. De este modo, el que no pueda crear una primavera no podrá crear una simple manzana tampoco, ya que la manzana está hecha en el mismo taller. Por el contrario, el que haga una manzana podrá hacer la primavera. Cada manzana es un ejemplo en miniatura de un árbol e incluso de un jardín o un cosmos. La semilla de la manzana, que lleva dentro la historia de la vida de un enorme árbol, es, desde el punto de vista artístico, tal milagro que el que lo crea será capaz de cualquier cosa". (6)

De este modo, el Corán quiere que pensemos en cómo la comida que injerimos se forma, en lugar de considerarla únicamente como algo que tiene el solo propósito de llenar nuestros estómagos.

“Que el ser humano observe aquello de lo que se alimenta. Cómo derramamos el agua en abundancia. Luego, Nosotros hacemos que la Tierra se abra y hacemos que brote en ella el grano, la uva y los vegetales,

el olivo y la palmera datilera y frondosos jardines y frutas y pastos para disfrute vuestro y de vuestro ganado”. (80:24-32).

Evidencias de la Existencia de Al-lah en el Reino Animal

Cuando miramos a los animales utilizando nuestra mente y conocimiento, podemos decir que cada uno es una "máquina" o "fábrica caminante". El hombre ha hecho grandes progresos al producir aparatos tecnológicos desde la revolución industrial. Estos aparatos no podían ser imaginados hace un siglo, como es el caso de la televisión, los teléfonos móviles y los ordenadores, que se han convertido en parte de nuestra vida diaria.

Puede ser más fácil para nosotros encontrar a nuestro Señor meditando sobre la creación y las habilidades de los animales, que siempre vemos en nuestras vidas, los zoos y los documentales de televisión. El Corán nos informa, mediante el siguiente verso, que hay signos ejemplares en los animales:

"En verdad, en los cielos y la Tierra hay señales para los creyentes. Y en vuestra creación y en los animales que Él ha diseminado hay señales para un pueblo que tiene certeza". (45:3-4)

De hecho, no es difícil ver signos en los animales que nos hablan sobre Al-lah cuando los observamos con cuidado. El Corán describe a aquellos que no creen como ciegos y declara que no podrán ver estos signos a menos que crean y abran sus ojos. Intentemos leer algunos signos en los animales utilizando nuestra mente.

Los científicos han descubierto unos dos millones de especies de animales hasta ahora. Según las investigaciones, esta cifra es sólo el 20% por ciento del total de los animales. Se estima que hay, en total, unos diez millones de diferentes especies de los mismos. (7)

Según lo que los científicos que investigan los animales nos cuentan, incluso un animal muy pequeño es más maravilloso que nuestro más grande producto tecnológico. En otras palabras, cuando comparamos los "los aparatos tecnológicos hechos con el hombre" con los "aparatos tecnológicos divinos", vemos grandes diferencias entre ellos. En el Libro que reveló, Al-lah desafía al hombre, que se siente orgulloso de sus "aparatos de alta tecnología", de la manera siguiente:

"¡Oh, gentes! Se os pone un ejemplo ¡Escuchadle!: "En verdad, aquellos que invocáis en lugar de Dios no crearían ni una mosca aunque se reuniesen todos para ello y si una mosca se llevara algo de ellos no podrían recuperarlo." ¡Qué débiles el pretendiente y el pretendido!" (22:73)

Él hombre no ha podido producir una mosca. No ha sido posible para él el crear ni tan siquiera una pequeña célula de una mosca hasta ahora. Preguntemos entonces, mediante la expresión del Corán:

"¿Fueron ellos creados de la nada o son sus propios creadores?" (52:35)

El maravilloso sistema de los animales indica la existencia de Al-lah tantas veces como el número de especies y quizás como el número de todos los animales que existen; las cualidades de los animales son signos de la sabiduría y misericordia de Al-lah. El Corán expresa esto de la manera siguiente:

“Vuestro Señor es Quien dirige para vosotros las naves en el mar, para que podáis buscar Su favor. En verdad, Él es misericordiosísimo con vosotros”.(16:66)

Es decir, no debemos menospreciar a los animales. No debemos llamar a las personas con las que estamos enfadados “animales” y despreciar a aquellos. Es más apropiado dar a los animales nombres según lo que hacen como “fábricas de leche y carne” para las vacas, ovejas y cabras, “fábricas de huevos y carne blanca” para los pollos y gallinas, “fábrica de seda” para los gusanos y “fábricas de miel” para las abejas. Cuando pensamos en los otros beneficios de estos animales, incluso tales nombres serían insuficientes.

En el verso anterior, Al-lah declara que hay lecciones en los animales domésticos, incluidas las vacas. Una rama separada de la ciencia llamada “medicina veterinaria” fue establecida con el fin de estudiar a los animales. Miles de científicos han estado tratando de comprenderlos, pero no han podido hacerlo todavía.

Así por ejemplo, el Dr. Virtanen, que ha estado tratando de entender como una vaca produce leche, no pudo producir él mismo este producto, pero descubrió cómo obtener más leche de la vaca. Él ganó por ello el Premio Nobel (8). Ahora, yo hago la siguiente pregunta: Si el Premio Nobel fue otorgado a alguien que comprendió lo que la vaca hizo hasta cierto extremo, pero que no pudo producir leche, ¿qué premio merecería entonces la vaca?

Todo el mundo que comprende lo que la vaca hace, hasta un cierto extremo, debería mostrar respeto hacia ella. De hecho, puedo comprender por qué los hindúes adoran a las vacas aunque lo que ellos hacen sea una muestra de incredulidad. Yo creo que considerar a la vaca como un ser ordinario es mucho más sorprendente que adorarla.

La siguiente declaración concisa de Badiuzzaman Said Nursi resume lo que hemos mencionado hasta ahora:

"El colocar los pezones de las vacas, camellos, cabras y ovejas, así como de las madres humanas, en medio de la sangre y excrementos, pero sin que su leche -pura, limpia, agradable y nutritiva- se vea contaminada por ellos y el hecho de inspirar en sus corazones ternura hacia sus crías -lo que es todavía más agradable, dulce y valioso que la propia leche- requiere tal grado tal grado de misericordia, sabiduría, conocimiento, poder, voluntad y cuidado que no podemos decir de ninguna manera que esto es el trabajo de un caótico azar o de la mezcla de elementos o fuerzas ciegas”. (9)

Evidencias de la Existencia de Al-lah en el Hombre

Otra evidencia, quizás la más importante, de la existencia de Al-lah tiene lugar en nuestra esfera interna. Todo el mundo puede encontrar a su Señor al pensar en su propia creación y en los dones que recibe cada día. Las evidencias que el hombre ve en todas las partes del universo son llamadas "objetivas", es decir, evidencias "externas", y las evidencias que él ve y siente dentro de él son llamadas "subjetivas", es decir, "internas". Es más fácil comprender las evidencias internas porque ellas están basadas en la experiencia personal. Desgraciadamente, muchas personas tienen dificultades para ver estas evidencias porque no piensan en sus propios cuerpos. Sin embargo, el Corán atrae nuestra atención hacia las lecciones que proceden de la creación del hombre:

"Y en vuestra creación y en los animales que Él ha diseminado hay señales para un pueblo que tiene certeza". (45:4)

En un período donde no había ninguna tecnología, la creación del hombre es descrita en el Corán como si ella hubiera sido observada a través de un "ultrasonido divino".

"Después, de la gota creamos algo suspendido y, de eso suspendido, una masa parecida a carne picada y de eso, huesos y cubrimos los huesos con carne y entonces creamos otra criatura. Por tanto ¡Bendito sea Dios, el mejor de los creadores!" (23:14)

El científico que observó la creación del hombre a partir de de una gota de agua en el útero humano por primera vez describió lo que él vio como un "milagro". Cabe señalar que incluso los documentales preparados bajo un punto de vista laico han tenido que llamar a este hecho "el milagro de la vida". (10)

La mayoría de las personas olvidan este milagro, que ellas experimentaron en su viaje por la vida, y viven de forma negligente y llena de desagradecimiento, como si hubieran caído del cielo. El siguiente verso del Corán llama las personas conscientes a despertar de ese estado de descuido para poder ver el milagro de su creación:

"¿Acaso no ve el ser humano que le hemos creado de una gota y en cambio él es un discutidor permanente, siempre en abierta oposición?" (36:77)

La creación del hombre por medio de una gota de agua sólo puede ser el trabajo de un Ser que tiene un conocimiento, poder y sabiduría infinitos. Si alguien afirma lo contrario, el deberá probar su alegación creando un ser humano, o sólo una célula humana, a través de una gota de agua. El Corán ha desafiado a los incrédulos con respecto a este tema durante 14 siglos. (11) Nadie ha podido responder a este desafío hasta ahora a pesar de disponer de la última tecnología. Esto demuestra que el Corán es un Libro divino y que Al-lah es el creador de todos los seres vivos.

La creación del hombre es un milagro. Del mismo modo, el alimento del recién nacido a través de la leche generada en el pecho de su madre es un tipo diferente de "milagro de misericordia". La mayoría de nosotros lo vemos como un milagro ordinario. Supongamos que, en lugar de la leche, fuera zumo de naranja el que saliera de los pechos de las madres. ¿Qué haríamos? ¿No estaríamos atónitos y hablaríamos de esto a todo el mundo? Ello sería definitivamente noticia de primera plana en los informativos. Sin embargo, el hecho de que sea leche lo que salga es aún un milagro mucho más sorprendente. Los científicos aconsejan a las mujeres que alimenten ellas mismas a sus bebés dado que ellos no han podido encontrar nada que pueda reemplazar plenamente a la leche materna.

Como hemos visto en el ejemplo de la luche materna, todo es extraordinario y milagroso, pero nos parece normal porque siempre lo hemos visto. Aquellos que abrimos el "ojo de la mente" con cuidado podemos ver los actos milagrosos y a su Hacedor por detrás del "velo de lo ordinario".

Quiero ofrecer otro ejemplo vinculado a las evidencias internas. Cuando una persona piensa en su propio cuerpo, puede ver signos que indican la existencia de su Señor. Cada órgano de nuestro cuerpo, su disposición y funcionamiento magníficos, su orden y otros inmunerables signos de sabiduría y beneficios nos muestran a un Ser que tiene un conocimiento, sabiduría, misericordia y poder infinitos. Quiero deciros algo que he experimentado recientemente y que deja claro lo que quiero decir. Fui a un dentista muy experimentado que se había graduado en la escuela de dentistas. ¿Por qué fui a un dentista y no a un hombre cualquiera? La respuesta es simple: porque el mejor material para los dientes no es algo muy fácil de encontrar. Tampoco lo es el amoldarlo para que guarde una armonía con mis otros dientes y el colocarlo en mi boca. No todo el mundo puede hacerlo. Una persona ordinaria no tiene suficiente conocimiento en este campo y tampoco tiene las herramientas necesarias para hacerlo.

Ahora, comparemos los "dientes hechos por el hombre" con los "otros dientes": ¿Cuáles son mejores? ¿Cuáles son más sólidos? ¿Cuáles son más perfectos? Por supuesto, los otros. El ejemplo más claro de ello es que ningún dentista dice: "Déjame quitar todos tus dientes e implantar otros, tecnológicamente maravilloso, en lugar de los que tienes?

Ahora, pensemos en esto cuidadosamente. "Los dientes hechos por el hombre" pueden ser producidos a través de una alta tecnología y poder. Emtonces, ¿pueden los otros dientes que son mucho mejores que los fabricados por el hombre ser formados por sí mismos o mediante una coincidencia? ¿Pueden ser ellos el trabajo de fuerzas naturales que están privadas de conocimiento y consciencia y que carecen de inteligencia?

De este modo, cada diente nuestro que no está hecho por el hombre nos informa sobre Al-lah. Dado que los dientes, que se encuentran entre las partes más simples de nuestro cuerpo, nos informan así sobre nuestro Señor, me remito a vuestra inteligencia para reflexionar acerca de lo que los otros cientos de órganos, como el ojo, el oído o el cerebro, nos dicen sobre Al-lah.

Podemos resumir lo que hemos escrito hasta ahora de la manera siguiente:

Nuesro Señor ha convertido el universo en un libro magnífico y nos informa sobre Él Mismo a través de las palabras (signos) que forman los innumerables seres vivientes y no vivientes que Él escribió en él.Él tradujo este libro a través del Sagrado Corán y nos enseñó cómo leerlo a través de Muhammad (PB), que es un gran profesor. Cuando nos quitamos las gafas oscuras del “azar” y la “naturaleza” y leemos el libro del universo a través de las gafas transparentes que el Corán nos da, podemos ver a nuestro Señor, observar Sus actividades y meditar sobre Su sabiduría en todo lo que leemos. Podemos así conocerle a través de sus innumerables obras perfectas y amarle a través de sus dones infinitos.

"11 Eylül’e Rağmen Amerika’da Yükselen İslam” (El Islam crece en América a pesar del 11 de Septiembre) de Nesil Yayınları

Notas al pie de página:

(1) Puedes acceder al artículo mencionado en el texto a través del siguiente link: http://www.cnn.com/2003/TECH/space/07/22/stars.survey/

(2) Lo siguiente se declara en un verso del Corán: “Y si les preguntas a ellos: “¿Quién ha creado los cielos y la Tierra?” seguro que dicen: “¡Al-lah!”.” (31:25) La palabra “ellos” es usada para referirse a los incrédulos en este verso. Él llama la atención sobre dos puntos importantes. En primer lugar, es más apropiado comenzar citando la creación de los cielos y la tierra, que son los mayores signos, cuando hablas a los incrédulos sobre Al-lah. En segundo lugar, ni siquiera los incrédulos pueden explicar la maravillosa y gloriosa creación de los cielos y tierra; cuando ellos piensan con detalle en esto, tienen que decir: “Al-lah”.

(3) http://nobelprize.org/nobel_prizes/chemistry/laureates/1961/calvin-bio.html

(4) En el sistema de libre mercado, los precios son determinados por la oferta y la demanda, no por el valor real de los bienes y servicios. El hecho de que el oxígeno, que es vital para el hombre, sea gratis no muestra que él carezca de valor, sino que es abundante; de este modo, nadie paga por él. Es un error que la gente evalúe los bienes y servicios en base al precio de mercado. De hecho, muchas cosas que no son compradas y vendidas en el mercado son muy valiosas.

(5) Examinando la materia en su dimensión atómica o molecular y revelando sus nuevas propiedades.

(6) “Tú satisfaces tus necesidades de comida, bebida y ropa en la tienda de la tierra. Si pagaras dinero por estos bienes gratuitos del divino tesoro, no podrías comprar ni una granada debido al gasto de esfuerzo y tiempo. Se entiende, por las cosas finas que contiene la granada -bordados, arte, aroma, gusto y sabor-, que esta fruta es el trabajo de un Hacedor que crea con facilidad y no requiere un contacto físico. (Badiuzzaman Said Nursi, Hubab Risalesi, Mesnevi-i Nuriye).

(7) Hay científicos que estiman que el número de especies animales es de 100 millones. http://news.bbc.co.uk/2/hi/science/nature/4013719.stm

(8) Dr. Virtanen recibió el Premio Nobel en Química en 1945 por sus trabajos relativos al incremento de la producción de leche en las vacas.

(9) Badiuzzaman Said Nursi, 7. Şua (7º Rayo), Ayetü’l-Kübra Risalesi.

(10) El prestigioso documental denominado “El Milagro de la Vida”, producido por NOVA, es un claro ejemplo de ello.

(11) Puedes leer como Thomas, un ateo, es silenciado por el desafío del Corán en el libro “Rabbini Arayan Thomas” (Thomas busca a su Señor) de Nesil Yayınları.

3 ¿Qué significa el Tauhid (Unidad de Dios)?

La unidad de Dios significa "no creer en la existencia de más dioses que Al-lah" y "recitar la declaración “La ilaha il-la Al-lah” (No hay más dioses que Al-lah)".

La unidad nos recuerda inmediatamente la declaración "La ilaha il-la Al-lah". Ésta es llamada "La Declaración de la Unidad" y significa que no existe ningún otro Dios real para adorar más que Al-lah.

Han sido hechas varias comparaciones con este mundo de existencia. Una de ellas es "el palacio del universo". De este modo, la unidad sirve para conocer al sultán de este palacio como el único dueño del mismo y no atribuirle socios.

El tejado y el suelo del palacio del universo no pueden pertenecer a distintos propietarios. Las alfombras, lámparas y otros muebles de este palacio no pueden ser haber sido traídos de otro mundo y luego reunidos aquí. Todo lo que hay en el palacio y cada invitado que hay en éste han nacido en él. Miremos a una flor: desde la tierra al sol, todo tiene una participación en ella. Y examinemos el cuerpo humano: los elementos, que son las piedras básicas de este palacio, están presentes en él también.

Las montañas son establecidas sobre las llanuras como sillones. Ellas no han sido traídas de otro lugar, sino que han surgido dentro de la llanura. Los frutos están vinculados a las ramas y no son importados de otra tierra, sino que salen del árbol.

El joven que está en el regazo de su madre no ha sido traído tampoco de otra tierra. Él crece en su útero. El sol es una lámpara de este palacio; él no ha sido adquirido en otro lugar, sino creado junto con los cielos.

En este mundo, innumerables seres están unidos por vínculos y este mundo de criaturas posee la forma de un palacio. La gente recita la palabra de la unidad en él y sabe que este palacio es la propiedad y la criatura sólo de Dios.

Mientras que la declaración de unidad significa que no hay más dioses para adorar que Al-lah, el nombre Al-lah engloba todos los nombres divinos; de esta forma, él posee también significados como "No hay más Dador de la vida excepto Al-lah; no hay más Creador que Al-lah; no hay más Poseedor que Al-lah". De esta forma, en esta unidad hay otras tantas unidades ocultas como nombres divinos.

Algunos sabios dividen la unidad en dos: la unidad basada en el conocimiento y la unidad basada en los actos. Según esta clasificación, el saber que Al-lah es uno y que todas las formas de unidad que hay en el universo muestran Su unidad es la unidad basada en el conocimiento. La unidad basada en los actos es la creencia en la unidad que se refleja en la esfera de las acciones realizadas por el hombre.

El verso "Iyyaka na budu wa iyyaka nastain" (Sólo a Ti adoramos y sólo a Ti imploramos ayuda) de la Sura Al Fatiha nos enseña la unidad basada en actos. Nos volvemos sólo a Ti sólo en la dirección que Tu quieres, permanecemos de pie en señal de respeto sólo en Tu presencia y nos inclinamos y postramos sólo ante Ti. Pensamos sólo en las cosas que Tú consientes y amamos sólo aquellas que Tú permites.

Una persona que adora sólo a Al-lah es libre de la degradación que supone el adorar a deidades falsas; una persona que busca sólo la ayuda de Al-lah queda liberada de buscar las causas y de convertirse en la esclava de los acontecimientos. Ella busca refugio en su Señor con plena confianza. Esto conlleva una felicidad elevada y un poder superior.

Además, la forma de convertirse en un perfecto creyente es por medio de la perfección en uno de las dos unidades: la basada en el conocimiento y la basada en los actos.

La unidad no se limita sólo a estos dos tipos. La unidad de los atributos y los nombres y la unidad del Ser deben ser asimismo mencionadas:

La unidad de los atributos: significa conocer que factores como el conocimiento o el poder, que están vinculados a las criaturas, son también la creación de Al-lah y no han sido atribuidos a ellas de forma independiente.

La unidad del Ser: consiste en saber que todas las criaturas son como seres inexistentes en comparación con el Ser y la Presencia de Al-lah.

El dar la vida y la muerte, otorgar la misericordia, llevar al camino recto o suministrar comida son todas acciones separadas. Estas acciones, casi infinitas, dependen de los atributos. Estos atributos son "la vida, el conocimiento, el poder, el oído, la vista, la voluntad, el habla y la creación".

La unidad de los actos consiste en conocer que todos los actos eternos que funcionan en el mundo de la creación provienen de estos atributos divinos. Y el adscribir estos atributos a una sola Entidad es la unidad del Ser.

4 ¿Cuáles son las diferencias que existen entre la creencia en “Dios” de las diferentes religiones y la creencia en Al-lah descrita en el Corán? ¿Cuáles son las características del Creador, según el Islam?

El Corán responde a esta pregunta de manera concisa con un corto capítulo que tiene profundos significados. Con este capítulo, Al-lah quiere corregir un error muy extendido entre los humanos. Él también salva a los musulmanes de cometer el error en que cayeron los cristianos. Al-lah responde a esta pregunta con la corta Sura Ijlas:

“Di: “Él es Al-lah, Uno. Al-lah, el Eterno. No ha engendrado ni ha sido engendrado. Y no hay otro semejante a Él.” (112:1-4)

El primer verso rechaza todo tipo de politeísmo al declarar que Al-lah es uno y sólo uno. El segundo verso declara que Él no necesita nada, sino que todo lo necesita a Él todo el tiempo. El tercer verso declara que la creencia de la Trinidad está equivocada y que algo que ha nacido o que puede engendrar un hijo no puede ser una deidad.  El cuarto verso señala que Él es diferente a todas las criaturas y que no es apropiado compararlo con nada. (1)

El Corán menciona a un activo Creador Que crea todas las cosas y Que sustenta el reino de la existencia en correspondencia con la manifestación de su Atributo, el Qayyum (el Que Sustenta la Vida). El Corán responde a los deístas, que afirman que Dios creó el universo y luego le abandonó a su suerte. De este modo:

“A Él imploran quienes están en los cielos y la Tierra y Él cada día está ocupado en una nueva actividad”. (55:29)

Este verso declara que todas las criaturas piden a Al-lah que satisfaga sus necesidades en cualquier momento y que Al-lah responde a esta petición. Cuando leemos el verso vemos que si no hubiera una creación constante, la oración de las criaturas no tendría sentido. El verso siguiente nos informa de que el universo es mantenido de forma constante por el Creador con Su nombre Al Qayyum:

“¡Al-lah! ¡No hay más dios que Él! El Vivo, El Sustentador de la Vida” (2:255)

Notas:

(1)  El comparar a Al-lah con un ser humano es un error básico que muchas religiones cometen. El Cristianismo y el Judaísmo atribuyen un hijo a Al-lah mientras que muchas religiones politeístas afirman que Dios ha nacido. Yo estuve sorprendido por la declaración de un portavoz hindú en un evento llamado Día de la Oración Mundial de la Iglesia de la Unificación, que dijo: “Hoy es un día muy importante para nosotros porque es el cumpleaños del más grande dios en el que los hindúes creen”.

El texto de arriba fue extraído del libro del Dr. Furkan Aydmer, en el que éste incluyó las notas que tomó cuando hablaba con algunos grupos ateos.

5 ¿Qué significa la creencia en Al-lah?

La creencia en Al-lah ignifica creer en Su existencia y unidad y conocerlo muy bien a través de Sus nombres y atributos. La creencia en Al-lah es la base de todas las religiones. La necesidad de creer en Al-lah, confiar en Él y adorarle es inherente a la naturaleza del ser humano. Ese sentimiento nació conjuntamente con el hombre y ha continuado en cada período.

Es una de las evidencias de la existencia de Al-lah el rechazo humano a la mentira. De ahí existe la necesidad de creer en y confiar en un Sublime Creador, para adorarle, suplicarle y recibir lo que uno necesita de Él. De este modo, es imposible que ese Sublime Creador no exista. Esto significaría negar la naturaleza humana. Incluso si no hubiera otras evidencias, esta prueba de la conciencia humana sería una luz suficiente para comprender la existencia de Al-lah.

En realidad, aquellos que se atreven a negar a Al-lah se vuelven hacia Él y piden Su ayuda cuando tienen problemas. Sin embargo, tan pronto como el problema se soluciona, ellos vuelven a su estado anterior.

Todos probablemente hemos visto y oído muchos ejemplos con respecto a este asunto. Este tema se menciona así en el Glorioso Corán:

Cuando el hombre sufre una desgracia, Nos invoca, lo mismo si está echado que si está sentado o de pie. Pero, en cuanto le libramos de su desgracia, continúa su camino como si no Nos hubiera invocado por la desgracia que sufría. Así es como son engalanadas las obras de los inmoderados”. (10:12)

Cuando se embarcan, invocan a Al-lah rindiéndole culto sincero. Pero, en cuanto les salva, llevándoles a tierra firme, al punto Le asocian otros dioses”. (29:65)

6 ¿Podrían ofrecernos información detallada sobre la existencia de Al-lah?

Cientos de evidencias que declaran la existencia y unidad de Al-lah son mencionados en el Corán.

Así por ejemplo, “¿Es que no consideran cómo han sido creados los camellos, cómo alzado el cielo, cómo erigidas las montañas, cómo extendida la tierra?” (17:20)

Se pide al hombre que mire a los seres que existen a su alrededor con cuidado y que conozca y encuentre a su Creador a través de su contemplación. En algunos versos se declara que es imposible para la gente que mira a los seres negar la existencia de Al-lah.

Un verso y su significado:

“En la creación de los cielos y de la tierra, en la sucesión de la noche y el día, en las naves que surcan el mar con lo que aprovecha a los hombres, en el agua que Al-lah hace bajar del cielo, vivificando con ella la tierra después de muerta, diseminando por ella toda clase de bestias, en la variación de los vientos, en las nubes, sujetas entre el cielo y la tierra, hay, ciertamente, signos para gente que razona”.
(2:164)

En otro verso, se menciona otro significado parecido:

Si les preguntas: "¿Quién ha creado los cielos y la tierra y sujetado el sol y la luna?", seguro que dicen: "¡Al-lah!" ¡Cómo pueden, pues, ser tan desviados!” (29:61)

“Si les preguntas: "¿Quién os ha creado?", seguro que dicen: "¡Al-lah!" ¡Cómo pueden, pues, ser tan desviados!” (43:87)

Dado que las cosas existen y ellas están llenas de arte, ellas tienen a buen seguro un creador y un hacedor. El Universo puede ser comparado a un libro lleno de significados desde este aspecto o a una ciudad perfecta y magnífica desde otro. Del mismo modo que cada libro tiene un escritor, el libro del universo tiene otro escritor. Quienquiera que sea el escritor del libro es también el escritor de cada letra. Quienquiera que sea creador del universo es también el creador del resto de los seres, desde los átomos hasta los planetas del libro del universo. De este modo, el dueño del universo es también el dueño de todos los seres que habitan en él.

El propietario del campo es también el dueño de todas las cosechas que allí crezcan. Quienquiera que sea el hacedor y el creador del árbol es también el de sus frutos. Si el universo es un árbol, entonces el hombre, que es el fruto de ese árbol, es Su obra. Un ser que no pueda crear el árbol, no podrá tampoco crear sus frutos. Así pues, quienquiera que sea el creador del universo es también el creador del hombre.

Al-lah, Que creó el ojo del hombre y que le ha dado la capacidad de ver, creó el sol también. El ojo no podría ver si el sol no existiera. De este modo, el ser que colocó el ojo en el rostro del hombre es el mismo que el que colocó al sol, que es el ojo del nuestro sistema solar, en su lugar.

Y existe un hacedor y artista detrás de la creación de todos los seres, cada uno de los cuales es una maravillosa obra de arte.

Si se compara el universo a una magnífica ciudad, cabe señalar que existe un gobernador en cada ciudad. De este modo, habrá un gobernador en esta ciudad del universo. Y Él sólo puede ser Al-lah.

La mente y la conciencia del hombre aceptan la existencia de un creador y la ciencia lo prueba. Cuando tenemos en cuenta una cosa viviente sólo podemos considerar tres posibilidades:

1 – Este ser ha llegado a existir por sí solo.

2 – El azar puede haberlo hecho.

3 – Un ser todopoderoso puede haberlo creado.


No hay otra forma en que un ser haya podido llegar a existir que las alternativas mencionadas. Esto puede ser explicado por el ejemplo de la farmacia en el que las primeras dos formas son imposibles en términos de la mente y de la ciencia y que la última precisa de la existencia de Al-lah:

“Imaginemos que hay una farmacia en la que hay cientos de tarros y ampollas llenos de diferentes sustancias. Una poción, un remedio o un medicamento deben proceder de la mezcla en su justa proporción de esas sustancias. Vamos a la farmacia y vemos que podemos hallar todas esas pociones, medicamentos y remedios en abundancia. Examinamos cada uno de ellos con atención y vemos que sus ingredientes han sido tomados en diferentes, pero precisas, cantidades  de cada uno de los tarros y ampollas, unos gramos de éste y otros más de aquel, siete del siguiente y así sucesivamente. Si ponemos demasiados gramos o demasiado pocos en esta mezcla el medicamento no tendrá efecto, e incluso puede ser nocivo. Los mismo cabe decir de la poción o el remedio.

Todos los ingredientes de cada medicamento, poción o remedio proceden de diferentes tarros y ampollas y se mezclan también en diferentes medidas y cantidades. ¿Sería posible o probable que todos los tarros y ampollas se rompieran por una extraña coincidencia o un súbito golpe de viento y que se hubieran unido unos a otros en diferentes cantidades y justas proporciones para fabricar varios medicamentos? ¿Hay algo más imposible o absurdo que eso?

Del mismo modo, cada ser vivo puede ser comparado a una poción viviente y cada planta a un remedio viviente. Él está compuesto de materia que ha sido tomada en la cantidad más precisa de numerosas y variadas sustancias. Si alguien dice que el azar creó esto, eso sería rechazado como algo irrazonable, imposible y absurdo, del mismo modo que lo sería el afirmar que la poción, el remedio o el medicamento de la farmacia ha llegado a existir a través de la ruptura accidental de los tarros y ampollas”.
(Nursi, B. Said. (Lem’alar) Flashes. Rnk Neşriyat. Istanbul, 2006, p.2002 etc.)

Ahora utilicemos este ejemplo para un hombre, animal o planta. Los elementos que forman a estos seres vivos son las células. Estas células se han juntado en cantidades precisas y constituyen diferentes tejidos y estos tejidos crean órganos y sistemas y finalmente el organismo viviente se convierte en un ser. Existen miles de diferentes moléculas incluso en la célula de la más simple estructura. Cada una de estas moléculas tiene una tarea distinta. Hay elementos comunes en todas ellas. Sin embargo, diferentes células, diferentes individuos y finalmente incluso diferentes especies emergen de las diferentes disposiciones y mezclas y de las distintas cantidades de esos elementos.

Cabe señalar que la formación de seres como las abejas y las hormigas es imposible únicamente como fruto de la voluntad de tales elementos que las forman y que no tienen mente ni consciencia y son ciegos, sordos e ignorantes. o por la cooperación de causas como la tormenta y el viento, porque estos elementos y causas necesitan ellas mismas ser creadas.

Los medicamentos, pócimas y remedios preparados en la farmacia en cantidades precisas muestran la mano de un experto químico o farmacéutico que los fabrica. Del mismo modo, la creación de cada ser vivo muestra la existencia de un maravilloso creador, que conoce, ve y tiene conciencia, voluntad y sabiduría.

7 ¿Cuáles son las pruebas de la Unidad de Al-lah?

La afirmación de que hay más de un dios es inválida desde el punto de vista de la lógica.

En la teología islámica, los sabios mencionan varias evidencias con el fin de probar la Unidad de Al-lah. La más importante de ellas es la evidencia llamada “reductio ad impossible”, que refuta la afirmación de que hay más de un Dios.

Cuando afirmamos que hay dos dioses iguales en el universo, esto implica que habría discusiones entre ellos y conflictos entre sus deseos.

Al final de tal conflicto, por ejemplo, cuando un dios quisiera que algo ocurriera y el otro quisiera que no fuera así, esto daría lugar a tres posibilidades:

1. Ambos deseos de los dioses tendrían lugar.

2. Ninguno de los deseos de los dioses tendría lugar.

3. Uno de los deseos de los dioses tendría lugar y el deseo del otro no.


Todas estas posibilidades son inválidas desde el punto de vista racional e imposibles.

Si los deseos de ambos tuvieran lugar, un estado en el que algo fuera ordenado ocurrir y no ocurrir tendría lugar al mismo tiempo, es decir, dos opuestos, como existencia y no existencia, se unirían, lo que es lógicamente imposible.

Si ninguno de los deseos de los dioses tuviera lugar, esto significaría que algo sería privado de la existencia y de la no existencia al mismo tiempo, es decir, los opuestos sucederían, lo cual es también racional y lógicamente imposible.

Además, estos dioses sufrirían una debilidad cuando sus deseos no se realizaran. Los seres débiles no pueden ser divinos; ellos no podrían crear nada.

La tercera posibilidad es que el deseo de uno de los dioses se materializara mientras que el del otro se viera impedido de suceder. El dios cuyo deseo se viera impedido de ocurrir se convertiría en débil. Y, como hemos dicho, un ser débil no puede ser un dios.

Además, hemos mencionado que los dioses serían iguales. De este modo, cuando uno de ellos resultara ser débil, el otro sería también demasiado débil también porque ellos serían iguales. Así pues, ambos serían débiles. Pero los seres débiles no pueden ser dioses.

De este modo, todas las posibilidades resultan ser inválidas, y la teoría de que hay dos o más dioses demuestra ser inválida de forma automática.

Así pues, el Ser Divino que ha creado el mundo es uno. Y ese ser es Al-lah, el Exaltado, Que posee una perfección absoluta. El poder y la grandeza son una necesidad que se deriva de la propia existencia de Su Personalidad Pre-eterna y Post-eterna.

Existen otras evidencias que prueban la creencia de la Unidad. Mencionamos aquí algunas de ellas, que consideramos importantes:

• La evidencia de que “Su Soberanía no acepta ningún socio”

La más importante e indispensable consecuencia de la soberanía es la independencia y la libertad, es decir, el rechazo de la intervención e injerencia de otros en esa soberanía.
Resulta obvio que incluso los hombres débiles que tienen un escaso poder o sólo parte de la soberanía rechazan la intervención externa con el fin de proteger su independencia y actúan agresivamente cuando otros se interfieren en sus asuntos. En la historia vemos que algunos reyes que estaban llenos de amor y compasión mataban a sus hijos inocentes y amados hermanos si ellos se inmiscuían en su soberanía. Esto muestra claramente que la soberanía es tan absoluta y esencialmente dominante que no admite una intervención.

Incluso el sentimiento de soberanía en los hombres débiles y necesitados rechaza la intervención, no acepta la asociación en su soberanía y trata de proteger su independencia por todos los medios. Cabe entender que Al-lah Todopoderoso, “que posee una soberanía absoluta dado que es el Señor de los Mundos, tiene un dominio absoluto en forma de divinidad y una absoluta independencia en forma de unidad”. Él no tiene ningún socio, homólogo o rival.

De este modo, la independencia y la unidad son principios indispensables de la absoluta soberanía de Al-lah.

• La evidencia del orden

El orden perfecto y el sistema infalible que pueden verse en los seres que hay sobre la tierra, desde los átomos a los individuos, es la mayor prueba de la brillante evidencia de la unidad. Si alguien distinto que el Hacedor interviniera en las actividades divinas y en la creación, ese orden y equilibrio altamente delicado se vería dañado y las marcas del desorden serían vistas en todas partes.

• La evidencia de “la facilidad en la unidad y la dificultad en la pluralidad”

Si la creación de las cosas es atribuida sólo a un Hacedor y un Creador, la creación de una cosa sería fácil. Si ella fuera atribuida a la naturaleza, sin embargo, una mosca sería tan difícil de crear como los cielos, una flor tan difícil como una primavera y una fruta tan difícil como un huerto.

Dado que una eterna facilidad es vista en la creación de las cosas del universo, se entiende que el Creador es uno y solo.

8 ¿Por qué el negar a Al-lah se considera un crimen ilimitado?

Todos los seres en el universo son testigos de la existencia y unidad de Al-lah. Se considera que una persona que los niega ha cometido tantos crímenes como el número de seres que existen. Además, se considera que se trata de un crimen ilimitado por la falta de respeto hacia los derechos de esos seres.

Como es sabido, el origen del diamante y el carbón es el mismo: el carbono. Sin embargo, uno de ellos se convierte en un diamante y el otro se convierte en carbón debido a la diferencia en su formación. El origen del hombre es el mismo también. Su padre es Adam (PB) y su composición es tierra. Sin embargo, debido a las diferencias en la formación, uno se convierte en algo como un diamante y otro en algo como el carbón. Una persona que prefiere ser un incrédulo y muere pierde la propiedad de ser un diamante, es decir, el ser un creyente, no importa cuanto viva porque está podrido hasta la médula. De este modo, si él hubiera vivido para siempre, habría vivido como un incrédulo, es decir, el crimen cometido por un incrédulo no tiene límites.

Al-lah dio al hombre dones infinitos. Así por ejemplo, uno de ellos es el sentimiento de la eternidad. Este sentimiento nos fue dado para que pudiéramos comprender a Al-lah, que es Eterno, y la existencia del reino del Más Allá, donde viviremos para siempre. El negar tal sentimiento eterno y no agradecer este don de forma suficiente es un crimen ilimitado.

Una llama muy pequeña puede quemar todo un edificio e incluso una ciudad, si no se extingue. Una cantidad de fuego muy pequeña puede matar a un hombre. Es importante tomar en consideración su extinción, no su apariencia material, y tomar las medidas que sean precisas.

De igual modo, el hombre puede ser débil y pequeño desde el punto de vista material. Sin embargo, la destrucción y opresión que causa y el daño que comete es ilimitado.

De este modo, el negar a Al-lah es un crimen ilimitado. Si una persona que niega a Al-lah ha cometido un crimen ilimitado, entonces el castigo para su acción debe ser también ilimitado.

- Al-lah es ilimitado, pre-eterno y post-eterno. El negar al Eterno es un crimen eterno.

- La evidencia de la existencia y Unicidad de Al-lah es ilimitada. El negar esta evidencia es un crimen ilimitado.

- La personalidad y los Nombres o Atributos de Al-lah son ilimitados. El negar a un Ser ilimitado y Sus atributos es un crimen ilimitado.

- Los dones de Al-lah son también infinitos. Si una persona que ha sido bendecida con tantos dones, desde sus órganos a sus células, desde su espíritu a sus sentimientos, desde el mundo por el que viaja al aire que limpia su sangre en cada respiración, desde la noche al día, desde el sol a la luna, desde los vegetales a las frutas y desde la leche a la miel, se rebela contra Al-lah es como si estuviera negando todos estos dones. Él mostraría, pues, una ingratitud por ellos y cometería un crimen ilimitado.

- Los órganos que funcionan en nuestro cuerpo y los seres que nos rodean y nos ayudan son obras muy valiosas. El ignorar estos milagros, la sabiduría que hay detrás de ellos y los significados que tienen y el pensar que ellos no son valiosos es un crimen ilimitado.

- La realidad de cada ser está basada en uno o más de los Nombres de Al-lah. La esfera de los seres está llena de manifestaciones de los Nombres divinos. El ignorar a estos seres significa ignorar los Nombres divinos que se manifiestan en ellos. Esto significa una revuelta contra la Majestad Infinita de Dios Todopoderoso y un crimen ilimitado.

- El más importante de estos seres es el propio hombre. Si el hombre, que es un espejo de todos los Nombres de Al-lah, que es Su invitado, que ha sido honrado al ser invitado al Paraíso y que es el vicerregente en la tierra debido a lo elevado de las capacidades que posee, usa su naturaleza superior y su capacidad de forma que le lleve a la incredulidad y la desobediencia, él utilizará todas las manifestaciones de los Nombres de Al-lah en él de una mala manera. De este modo, mostrará una grave falta de respeto hacia esos grandes Nombres, lo cual es un crimen enorme e ilimitado.

- La negación de los Nombres divinos es un crimen ilimitado contra Al-lah, a Quien esos Nombres definen.

- Este crimen es ilimitado porque el hombre extingue así capacidades como la mente, el corazón y la consciencia, relativas a la eternidad, y las usa de mala manera, en una forma que merece el Infierno. Esto precisa de un castigo ilimitado.

Es justo el castigo eterno de una persona que comete crímenes eternos. Es una gracia y un don de Al-lah el que Él no elimine a tal persona y transforme su castigo en una prisión de por vida.

Badiuzzaman Said Nursi trató este tema desde distintos aspectos y dio explicaciones que convencen a la mente y satisfacen el corazón. Él señala que un incrédulo comete innumerables crímenes a través de su negación.

De este modo, el responder a todas las evidencias de la Unidad Divina por medio de la incredulidad y a todos los dones por medio de la ingratitud, el acusar a todas las criaturas de carecer de valor, insultándolas con su incredulidad, y el negar todas las manifestaciones de los Nombres Divinos son todos ellos crímenes ilimitados.

La creencia hace ganar unas bendiciones ilimitadas, ya que es la fuente de todas las formas de belleza, felicidad y sabiduría. La negación es justo lo contrario. Ella hace que un incrédulo caiga en problemas, desastres y una tortura sin fin. (Ver Nursi, İşaratu’l-İ’caz, p. 80–81)

Al Arabi y algunos sabios islámicos comparten el punto de vista de que aquellos que niegan a Al-lah cumplen su pena en el Infierno debido a su incredulidad y a sus malas acciones en el mundo. Ellos se acostumbrarán posteriormente al fuego como resultado de la divina misericordia. Ellos serán castigados menos severamente.

Badiuzzaman Said Nursi dice: “Después de que los incrédulos cumplan sus penas en el Infierno debido a su incredulidad y sus malas acciones en el mundo, ellos se acostumbrarán al fuego como resultado de la divina misericordia y serán castigados menos severamente. Hay una indicación en un hadiz de que ellos serán recompensados por sus buenas acciones en el mundo como resultado de la divina misericordia”. (İşaratu’l-İ’câz, 81–82)

9 ¿Cuál la importancia de la creencia en Al-lah?

El principio de la creencia en Al-lah es como los cimientos de un edificio o las raíces de un árbol. Un edificio no puede existir sin cimientos y un árbol no puede existir sin raíces. Del mismo modo, los otros principios de la creencia no pueden existir sin la creencia en Al-lah. Todas las ramas de la creencia se forman y crecen tomando como base el principio de la creencia en Al-lah.

Así por ejemplo, una persona que no cree en Al-lah nunca creerá en el Qadar (destino), que es una consecuencia del conocimiento de Al-lah. No es posible creer en el Más Allá directamente sin creer en Al-lah, que creó el Más Allá. Es posible dar más ejemplos. Todas las ramas de la creencia están basadas en el principio de la creencia en Al-lah.

La creencia y la guía (hidayah) es una luz enviada al corazón por Al-lah después de que una persona acepte esta creencia y esta guía a través de Su voluntad. Gracias a esta luz luminosa, el hombre puede leer todas las decoraciones de los nombres y atributos de Al-lah, que se ponen de manifiesto en todas las esferas de la vida. Gracias a esta luz, descubre los secretos del universo. En un sótano oscuro, la oscuridad desaparece y las cosas se hacen visibles cuando las luces se encienden. Del mismo modo, esta luz de la creencia y la guía surge después de que el hombre utilice su voluntad, cuando él se halla en la oscuridad de la incredulidad y la desviación. Esto ilumina todo el universo para él. La creencia y la guía descifran los secretos de todas las cosas para él. El real Hacedor que hace que la creencia y la guía echen raíces en el corazón es Al-lah.

La expresión “la creencia es una luz luminosa” se refiere a poder ver los nombres y atributos de Al-lah detrás de todos los hechos y acontecimientos y ser capaz de leer los aspectos reales y divinos que existen en cada incidente.

Así por ejemplo, la muerte es un hecho de trascendental importancia en la vida del hombre. Si contemplamos la muerte bajo el prisma de la luz luminosa de la creencia veremos que ella es el inicio de una vida eterna y una mera transición, y no un paso hacia la no existencia. Si la vemos a través de los oscuros lentes de la incredulidad, la muerte es un hecho terrible y doloroso que separa al hombre de sus seres queridos eternamente y que lo arroja hacia la oscuridad de la no existencia. La luz luminosa de la creencia muestra el rostro real y brillante de todos los hechos que tienen lugar.

Esto es lo que significa la declaración “la creencia es una luz luminosa”. Hay demasiados acontecimientos como la muerte que el hombre no puede entender a través de su mente.

10 ¿Pueden probar la existencia de Al-lah a través de pruebas lógicas?

La prueba de algo existente es siempre más fácil que la prueba de algo no existente. Podemos probar la existencia de la especie de la manzana mostrando una. Sin embargo, una persona que afirma que la especie de la manzana no existe puede probarlo sólo viajando por todo el mundo e incluso el universo. Esto es algo muy muy difícil, casi imposible. De este modo, podemos afirmar que algo no existente no puede ser probado.

Dos cosas que prueban son preferibles a miles de cosas que niegan. Si dos personas se muestran de acuerdo sobre el mismo hecho, la negación del mismo en base a la opinión de mil personas debido a sus mentes estrechas no tiene ningún significado.

Sí 999 puertas de un palacio están abiertas y una cerrada, nadie puede afirmar que es imposible entrar en ese palacio. El negador siempre quiere mostrar esa puerta cerrada. De hecho, esa puerta está cerrada para su mundo espiritual, y el de aquellos que son como él, debido al velo que hay delante de sus ojos. No hay ninguna puerta cerrada para un creyente a menos que el cierre sus ojos. Aquí está esa puerta y algunas de las pruebas.

1. La Prueba de la Posibilidad

Una cosa puede existir o puede no existir. Cuando existe, es posible para ella existir en forma de una de las ilimitadas posibilidades de existencia. Es decir, lo no existente tiene las mismas posibilidades de existir que lo existente. Cada cosa posible depende de una causa fuera de ella. De este modo, existe un Ser que escoge que la cosa exista y, así, prefiere la forma y el estado de la existencia a la no existencia y una forma y estado concretos frente a las otras posibles formas y estados. Y ese Ser es Al-lah.

2. La Prueba del Huduz (Ser Creado Más Tarde)

El reino es cambiable. Él cambia continuamente. Todo lo que es cambiable fue creado más tarde que la causa o creador. De esta forma, la materia no puede ser pre-eterna. Sí, los incidentes como el continuo movimiento de la materia hacia la no existencia, según la ley de la termodinámica, la continua expansión del universo, y el continuo movimiento del sol hacia su desaparición muestran que la existencia tiene un principio. Cada ser que es creado más tarde tiene un creador; no hay un efecto sin una causa y no hay una obra de arte sin un artista. Las causas no pueden continuar ininterrumpidamente, para siempre. Así pues, este reino material, que está continuamente cambiando y que ha sido creado más tarde precisa de una primera causa o creador. Y ese creador es Al-lah.

3. La Prueba de Vida

La vida es un enigma transparente. Es demasiado difícil de entender como para ser explicada por causas visibles y es transparente ya que muestra el Poder Creativo. Ella muestra y pone de manifiesto a su Creador. Es un caso mágico que fascina a los científicos con su enigma y a la gente normal con su transparencia. La vida virtualmente declara lo siguiente con su particular lengua: "Es sólo Al-lah el que me crea y me permite existir".

4. La Prueba del Orden

Cada ser guarda armonía con sus propias partes; del mismo modo, la totalidad del universo guarda armonía con todos los seres que lo forman. Esta es una prueba irrefutable que nos informa acerca de la existencia de un orden y un sistema que apuntan a un organizador; y ese organizador es Al-lah.

5. La Prueba del Arte

Todo el universo es una obra de arte bella e impresionante, desde un átomo hasta el hombre y desde una célula hasta la galaxia. No obstante, toda obra de arte del universo tiene las siguientes propiedades:

- posee un gran valor artístico.

- es muy valiosa.

- fue creada en un corto periodo de tiempo y muy fácilmente.

- existe en abundancia.

- posee muchos tipos.

- es continua.

Normalmente, las cosas que son aparentemente producidas en un periodo muy corto de tiempo, de forma abundante, fácilmente y en muchos tipos no deberían ser artísticas y valiosas. Sin embargo, si el que las produce es Al-lah, todo cambia y los opuestos se reúnen.

6 . La Prueba de la Sabiduría y el Propósito

Cada ser tiene un propósito, un objetivo, un beneficio y un resultado peculiar para sí mismo. Nada, ni siquiera una partícula, carece de sentido, de propósito, de significado o es superflua. Sin embargo, el mundo material -es decir, el reino de las plantas, los animales y las cosas inermes- no tiene consciencia y conocimiento y no puede producir esta cadena de propósitos. De este modo, esta operación consciente, esta sabiduría y estos propósitos sólo son razonables sí se atribuyen a Al-lah.

7. La Prueba de la Compasión y la Misericordia

Las necesidades de todas las criaturas, especialmente las de los seres humanos, son ilimitadas. Las necesidades de todas las personas necesitadas son satisfechas de forma inesperada y a partir de procedencias también inesperadas; las necesidades de todas las criaturas son satisfechas hasta el extremo en que es preciso, en las debidas cantidades y en la calidad que se necesita. El envío de ayuda y la ayuda que es enviada y que satisface las necesidades de una forma exacta muestran claramente que estas necesidades son satisfechas por el Compasivo, que está más cerca del hombre de lo que éste está de sí mismo.

Esta sistemática compasión, misericordia y sustento, que operan en todo el universo y que operarán para siempre, constituyen una prueba la existencia de un Ser Sagrado, que está dotado de los atributos que pueden realizar todas estas tareas y está libre de atributos incompletos.

8. La Prueba de la Ayuda Mutua

Todas las criaturas, desde las que está muy cerca unas de otras a aquellas que están muy lejos, se ayudan unas a otras. Dos especies diferentes que no tienen relación una con otra se reúnen como si ellas formaran parte de un conjunto y fueran complementarias la una de la otra. Vemos que las bacterias, los gusanos y el suelo se unen para un mismo propósito y ayudan a las plantas; y dicha ayuda tiene lugar de forma repetida. Las actividades de estas criaturas, que carecen de inteligencia y consciencia, muestran la sabiduría de la Existencia Necesaria que hay detrás del velo. Es decir, la totalidad del universo menciona el nombre de Al-lah con la lengua de la ayuda mutua.

9. La Prueba de la Limpieza

La limpieza de todo el universo, desde la tierra a los confines del cielo, nos informa acerca del Ser con su nombre de Al Quddus.

Sin embargo, las bacterias que limpian el suelo, los insectos, las hormigas, las aves rapaces, el viento, la lluvia, la nieve, los icebergs en el mar, la atmósfera del espacio, los agujeros negros en el universo, la limpieza que el oxígeno que realiza en nuestra sangre, la brisa espiritual que limpia nuestro espíritu de los problemas nos informan, todos ellos, acerca del Nombre de Al Quddus y del Ser Supremo que hay detrás de ese nombre.

10. La Prueba de los Rostros

Abordemos solamente este asunto ocupandonos del rostro del hombre, que es la característica más distintiva que distingue a un individuo de otros. Es posible generalizar esta prueba para el resto de las criaturas.

El rostro de un hombre no se parece plenamente al de los muchos miles de millones de personas que viven o han vivido antes que él. Esta regla también es válida para la gente que vendrá en el futuro. Podemos encontrar miles de millones de fotos que son similares en un aspecto, pero diferentes en otros y que permiten distinguir a un rostro de otros miles de millones de tal forma que es imposible encontrar a dos iguales. Esto es una fuerte declaración de que Al-lah Todopoderoso, Que conoce en detalle a todos los seres que Él crea, tiene un poder y un conocimiento que le permiten diseñar a cada ser de la forma en que Él desea. Él creó órganos similares en los distintos rostros, pero al mismo tiempo hace que todos ellos sean diferentes. Todos los seres humanos están equipados con ojos con características que los distinguen unos de otros y esto muestra a todos los que tienen una consciencia que el Ser que los creó y equipó posee una sabiduría infinita.

11. La Prueba del Incentivo Divino

Cuando un patito sale del huevo, él puede nadar. Las hormigas que salen del capullo comienzan a excavar túneles inmediatamente. Una abeja puede producir un panal, que es una obra de arte, muy rápidamente. Una araña puede tejer una tela muy fina. Nosotros comprendemos por estos ejemplos que éstos y otros animales hacen cosas gracias a lo que les fue enseñado en otro reino y con unas habilidades innatas.

Sin embargo, el hombre tiene que aprender todo en este mundo, aunque es la criatura más perfecta y con más talento. Es decir, lo que da a las otras criaturas estas propiedades no son ellas mismas sino un Ser sabio que les otorga estas habilidades.

Cuando la joven anguila cuya madre pone huevos a muchos kilómetros de distancia sale del huevo encuentra a su madre muy fácilmente. ¿cómo podemos explicar esto sino a través de un divino incentivo? Sólo si vemos estas extraordinarias cualidades que observamos en los animales como un regalo de Al-lah, podrán aquellas ser objeto de una explicación lógica y razonable. Cualquier otra interpretación debe ser considerada como una tontería.

12. La Prueba del Espíritu y la Consciencia

La forma en que nuestro espíritu, de cuya existencia nadie duda aunque su naturaleza real no sea conocida, y sus funciones controlan nuestro cuerpo está entre las evidencias que nos hablan acerca de Dios Todopoderoso. La esencia que representa el reino del orden en el mundo es el espíritu y él vino a este mundo para progresar y mejorar. El hecho de que el espíritu, que no tiene conexión con el reino material en términos de su naturaleza, se trasladara a este mundo desde un reino distinto es una de las más importantes pruebas que muestran la existencia de Al-lah Todopoderoso.

Por otro lado, esta percepción extra-sensorial en el hombre, que se vuelve hacia su Señor cuando no hay una razón aparente, y la repetición de hechos similares millones de veces muestran claramente que la consciencia, que es inherente al hombre y que es uno de los medios de encontrar a Al-lah, mantiene una actitud de adoración y amor hacia su Creador y está plenamente en contacto con Él. Además, la consciencia es uno de los testigos ineludibles del Día del Juicio. La consciencia dice "Al-lah" debido a la necesidad que tiene de expresar este testimonio.

13. La Prueba de la Naturaleza y la Historia

La existencia de amor en cada persona hacia lo bueno y lo bonito, y la existencia del sentimiento de rechazo hacia lo malo y lo feo es un hecho que nadie puede negar. Con su tendencia a actuar éticamente y a realizar buenas acciones y su naturaleza tendente a evitar la inmoralidad y las malas acciones, estos sentimientos muestran que el ser que ordena al hombre realizar las buenas y hermosas acciones y evitar los actos malos y feos es el mismo ser que le otorga estos sentimientos. Éste ser es, en definitiva, Al-lah.

La historia de las religiones muestra que la humanidad nunca ha vivido un período de su historia sin religión. Ella siempre ha creído en una religión, aunque sea una ridícula, y siempre ya tenido un sistema espiritual. Además, la creencia es una necesidad porque existe en la propia naturaleza del hombre. El Ser que ha colocado esta necesidad en la naturaleza del hombre es el mismo que nos ordena creer. Este ser es Al-lah.

14. La Prueba de los Sentimientos

El hombre está equipado con miles de sentimientos. Cada sentimiento tiene una naturaleza de llevar un mensaje desde un reino que está más allá de la materia. Sin embargo, el hombre tiene otro sentimiento que le informa directamente sobre Al-lah Todopoderoso. Éste es el sentimiento de la eternidad y del infinito. Debido a este sentimiento, el hombre siempre trabaja duro y lucha para obtener la eternidad. Nada que es finito puede satisfacerle plenamente. Y este sentimiento no le ha podido ser otorgado al hombre por medio de otro ser mortal. Ninguna de las causas mortales puede presentar la bebida de la eternidad. Sin embargo, su existencia es un hecho; no posible negarla. Así pues, este sentimiento nos fue entregado por el Ser que nos creó con él y que es el mismo que nos da la vida eterna.

15. La Prueba del Acuerdo

Si diez mentirosos vinieran a nosotros y nos dijeran que nuestra casa está en llamas, les creeríamos diciendo "Quizás", aunque nunca les hubiéramos oído decir la verdad. Éste es el caso de un acuerdo. Sin embargo, el acuerdo que nosotros mencionamos es compartido por miles de profetas, cientos de miles de santos y millones de creyentes. El primer punto en el que estas personas, que vivieron en tiempos diferentes y en distintos lugares, se muestran de acuerdo es en la realidad de que "Al-lah existe". ¿Cómo puede un ser humano que cree la mentira en la que diez mentirosos coinciden no creer en el acuerdo de los profetas, que nunca mintieron, y de millones de santos y ser considerado, al mismo tiempo, como cuerdo y responsable?

16. La Prueba del Corán

Todas las evidencias que prueban que el Corán es la Palabra de Al-lah también prueban la existencia de Al-lah Todopoderoso. Existen centenares de evidencias que demuestran que el Corán es la palabra de Al-lah y ellas están explicadas en detalle en el propio contenido del Libro. Todas estas evidencias coránicas sirven para demostrar en diferentes lenguas que "Al-lah existe".

17. La Prueba de los Profetas

Todas las evidencias que prueban la profecía de los profetas y, en especial la profecía de Muhammad (PB) deberían también ser incluidas entre las pruebas de la existencia de Al-lah Todopoderoso, ya que el propósito de la existencia de los profetas es el declarar la existencia y unidad de Al-lah. Así pues, las evidencias que prueban la profecía de cada profeta también demuestran la existencia de Al-lah Todopoderoso. Sin embargo, el enumerar las evidencias que prueban su profecía está fuera de cuestión ahora; no las vamos a mencionar aquí una por una. Será suficiente manifestar que todas estas pruebas que declaran que un profeta es tal demuestran aún con más fuerza que Al-lah existe y es uno.

(İnancın Gölgesinde)

Pruebas lógicas relativas a la Existencia de Al-lah

1. Si un carro es tirado por otro carro, ¿quién está conduciendo al primero? Así pues, debe haber un creador para este universo.

2. Ni siquiera una carta puede existir sin que haya un escritor. ¿Cómo podemos imaginar a los seres humanos y el universo sin un creador? Además, cualquier creador de una cosa no es del mismo tipo que la cosa que crea. Así por ejemplo, el propietario de un reloj no se parece a este último y el escritor no se parece a las letras que escribe. De este modo, el Creador que nos crea a nosotros y al universo no se debe parecer ni a nosotros ni al universo.

3. ¿Acaso el negar la existencia de Al-lah nos aliviará? Por el contrario, esta concepción nos hará descender a un profundo abismo. ¿Por qué, para qué, cómo y para quién vivimos? ¿Qué nos ocurre después de nuestra muerte? Si no hay otra vida, entonces ¿dónde podemos encontrar la correspondencia del sentido del infinito y el deseo de vivir para siempre? ¿Por qué estos sentidos nos han sido concedidos?

¿Cómo las ciencias mencionan a Al-lah?

El Islam nunca contradice la ciencia en ningún tema; por el contrario, él alienta la ciencia y el conocimiento. Las fuentes religiosas están llenas de ejemplos de esto. Existen dos libros de Al-lah Todopoderoso; uno de ellos es el Corán, que proviene de Su Atributo del Habla; el otro es el universo, que procede de Su Atributo del Poder.

Los científicos, ya crean en Al-lah o no, leen en el libro del universo e interpretan las obras del Creador del mismo modo que hacen los obreros que trabajan sin reconocer al propietario de la fábrica. Cada rama de la ciencia, con su propia lengua, también menciona a Al-lah. Así por ejemplo, la ciencia botánica nos describe las características de los árboles. Ella nos muestra como el árbol recibe los nutrientes del suelo, como los lleva a sus hojas y como los frutos son formados. De este modo, podemos observar una excelente máquina consistente en células, raíces, troncos, ramas, hojas, flores y frutos. Por encima de todo, es una cosa viva.

Ahora podemos analizar esto conscientemente: ¿cómo puede un simple suelo que carece de mente, consciencia, conocimiento, voluntad y poder crear esta excelente máquina? Mientras los botánicos no pueden crear una sola hoja de un árbol en sus enormes laboratorios, ¿cómo puede un árbol, en otras palabras, una madera, crear estas extraordinarias flores y frutos? ¿No demuestra cada árbol, con su creación milagrosa, la existencia de Aquel Que es infinito con Sus Sagrados Nombres y Atributos?

Del mismo modo, la zoología ha abierto a nuestra razón las puertas del reino animal. Vemos que cada animal es como una planta extraordinaria. Un insecto venenoso produce miel y un insecto sin manos produce seda. La ciencia nos ha mostrado que no es el plan de una oveja sin inteligencia el producir una comida deliciosa; es decir, leche de un simple forraje y agua. Las ovejas, las abejas, los gusanos de seda y todos los animales como ellos no son más que instrumentos como la brocha de un pintor, el bolígrafo de un escritor o el martillo del carpintero. Indudablemente, el que realiza los actos de crear es nuestro Señor, el Dueño de este universo.

Al mirar a través de la ventana de la ciencia astronómica, observamos la posición de la tierra en el espacio exterior: un enorme avión que vuela alrededor del Sol con la velocidad de un proyectil. Es un objeto sin alas, sin motor y enorme y aunque vuela sin piloto, ella da estas vueltas de forma tranquila y sin ruido. Sobre este planeta, los pasajeros viajan pacíficamente y sin ser molestados. La mayor parte del tiempo, ellos no son conscientes de que están volando. Por otro lado, la tierra rota alrededor de su eje. Las noches y los días y las estaciones son los productos de estas rotaciones. Además, no es sólo la tierra la que rota alrededor del sol, sino que otros planetas también realizan el mismo movimiento. Podría suceder que la tierra pudiera chocar con alguno de ellos. Sin embargo, no observamos ningún fallo en esto y todo es perfecto. Este sistema ha funcionado sin ningun error durante millones de años:

¿No es necesario que un estudiante de astronomía reflexione sobre esto y busque respuestas a las siguientes preguntas?:

¿Quién ha establecido este delicado equilibrio? ¿Quién hizo de la tierra un lugar habitable? Mientras que algunos sofisticados aviones pueden chocar uno con otro o estrellarse aunque tienen pilotos, ¿qué conocimiento y poder han hecho que estos enormes objetos puedan rotar y volar sin chocar?

Por encima de todo, existe una criatura entre los distintos seres y nosotros la llamamos ser humano.

Él piensa, imagina, busca, comprende, ama, simpatiza y odia... Él ha sido equipado con miles de cualidades. Y, más importante, él es consciente de su propio ser y su propia existencia. El universo se encuentra iluminado por su conocimiento.

La ciencia médica ha comprendido que las partes internas del cuerpo humano así como las partes externas del mismo son extraordinarias. Se trata de una obra maestra genuina con un corazón que bombea toneladas de sangre hacia su estómago, que digiere la comida fácilmente. Sus pulmones son máquinas de limpiar la sangre y sus venas se cuentan por kilómetros etc.  Mientras que una estatua muestra a su escultor, ¿es posible que un cuerpo humano, cuya belleza y perfección han sido comprendidas por la ciencia médica, no muestre a su creador?

De este modo, incluso aunque los científicos no atribuyan las fuentes de estas ciencias a un Creador, cada rama de la ciencia, con su lengua única, siempre menciona a Al-lah. En ese caso, es necesario escuchar a estas ramas de la ciencia.

11 ¿Cuáles son los Atributos de Al-lah? ¿En cuántos grupos se dividen?

Los atributos divinos se dividen en dos: Sifat Dhatiyah (Atributos Esenciales) y Sifat Subutiyah (Atributos Positivos)

Sifat Dhatiyah (Atributos Esenciales)

1 - Wuyud (Existencia),
2 - Qidam (Pre-eternidad),
3 - Baqa (Eternidad),
4 - Wahdaniyyah (Unidad, el No Tener Asociados),
5 - Qiyam bi Nafsihi (Existencia por Sí Mismo),
6 - Muyalafa lil Hawadiz (El no parecerse a las criaturas)

Los Atributos Esenciales de Al-lah pertenecen sólo a Al-lah. Ellos no son poseídos por ningún otro ser. Así por ejemplo, el Atributo Qidam no puede aplicarse a ningún otro ser. Él no tiene relación con ningún otro ser. El resto de los Atributos Esenciales no tienen tampoco ninguna relación con otros seres.

Existencia (Wuyud)

Ese atributo expresa que Al-lah existe. La existencia de Al-lah no depende de ningún otro ser. Es Su Atributo necesario. Es decir, Su existencia está basada en Su propio ser y es un atributo obligatorio de Su ser. De este modo, el atributo de “Ser Necesario” es utilizado para Al-lah. Algunos sabios del Kalam llaman al Atributo de Wuyud el “atributo personal”.

Lo opuesto de la existencia, es decir la no existencia (adam), no puede ser contemplada con respecto a Al-lah.

El afirmar la no existencia de Al-lah implica la negación del universo y de los seres que hay en el universo porque Él es el Que lo crea todo.

Qidam (Pre-eternidad)

Significa que Al-lah, el Exaltado, no tiene principio. Al-lah, el Exaltado, es Pre-Eterno. Él ha existido siempre. Él no fue creado después.

Es imposible imaginar un momento en el que Al-lah no existió. De hecho, Él es el Que creó el tiempo y el espacio. Al-lah es libre de las condiciones del tiempo y el lugar. Él es el Señor de la Majestad pre-eterno.

El Huduz (origen en el tiempo), que es el opuesto de pre-eternidad, no se aplica a Al-lah, el Exaltado.

Baqa (Eternidad)

La existencia de Al-lah no tiene fin. Él está siempre presente.

Del mismo modo que la existencia de Al-lah no tiene principio, ella no tiene fin tampoco. De hecho, un Ser que se define por ser pre-eterno tiene que ser también eterno.

Lo opuesto, ufbaqa, es decir fana, significa tener un fin. Esto no se aplica a Al-lah.

Mujalafa lil Hawadiz (El no parecerse a las criaturas)

Esto significa que Al-lah no se parece a las criaturas, que fueron creadas más tarde.

Al-lah no se parece a ninguna de Sus criaturas en persona o en lo que se refiere a Sus atributos.

No importa lo que pensemos sobre la naturaleza de Al-lah, Él es diferente de lo que podamos imaginar. Y esto es así porque lo que podamos imaginar son cosas que fueron creadas más tarde de la nada.

Al-lah es un ser divino y bendito Cuya existencia es obligatoria, pre-eterna y permanente, que no necesita nada o a nadie y que es libre de todas las deficiencias y posee todos los atributos de perfección.

Sin duda, tal Ser elevado no se parece a los seres que fueron no existentes y fueron creados más tarde y que desaparecerán otra vez.

En realidad, Al-lah define Su personalidad de la forma siguiente en el Corán:

“No hay nada que se Le asemeje. Él es Quien todo lo oye, Quien todo lo ve”. (42:11)

Nuestro Profeta declara lo siguiente confirmando ese significado:

“Al-lah es distinto a lo que viene a tu mente”

Qiyam bi Nafsihi (Existencia por Sí Mismo)

Esto significa que Al-lah continúa existiendo sin necesidad de otros seres o lugares.

Todos los seres se originaron después. De este modo, ellos necesitan un Creador y un lugar. Sin embargo, la existencia de Al-lah, Que es el Creador de todo, es una necesidad de Su personalidad. Él no depende de nada.

Si Al-lah hubiera necesitado a otro ser para existir, entonces, Él habría sido una criatura y no habría sido el Creador de todo.

Sin embargo, Él es el Creador de todo. Todo distinto a Él es una criatura. El Creador nunca necesita a Sus criaturas.

Wahdaniyya (Unidad)

Significa la Unidad de Al-lah.

La Unidad es el atributo de perfección más importante de Al-lah. Este atributo expresa que Al-lah es Uno en su personalidad, atributos y acciones y que Él no tiene asociados en Su soberanía y actividades.

Lo opuesto a ese atributo, taaddud (ser más de uno) y tasharruk (tener un asociado), es algo que no puede ser pensando para Al-lah.

En el Islam, incluso en todas las religiones auténticas, la creencia de Al-lah (tauhid) forma la base de todas las creencias religiosas. Ninguna creencia o acto es válido a no ser que tenga la creencia de la unidad en su núcleo. De este modo, en primer lugar, el Islam presenta a la humanidad la creencia de la unidad y llama a la humanidad a aceptar que Al-lah es Uno y no tiene ningún asociado. Lo más importante es que las auténticas religiones difieren de las religiones erróneas porque aunque estas últimas aceptan también la existencia de Al-lah, mantienen una postura equivocada en relación a los atributos divinos, especialmente al atributo de la Unidad. Ellas asocian otros a Al-lah.

En este contexto, la verdad más importante, después de aceptar la Existencia de Al-lah, es la creencia de la Unidad. La creencia en Al-lah no tiene significado y valor sin la creencia en la Unidad.
Algunos versos que mencionan la unidad de Al-lah y la creencia del tauhid en el Corán son los siguientes:

“Di: Él es Al-lah, Uno”. (112:1)

“¿Hay algún otro creador distinto de Al-lah, que os provea del cielo y de la tierra el sustento?” (35:3)

“Al-lah no ha adoptado un hijo, ni hay otro dios junto con Él. Si no, cada dios se habría atribuido lo que hubiera creado y unos habrían sido superiores a otros”. (23:91)

“Si hubiera habido en ellos otros dioses distintos de Al-lah, se habrían corrompido” (21:22)

Sifat Subutiya (Los Atributos Positivos)

1 - Hayah (Al-lah está vivo)

2 – Ilm (Al-lah conoce todo de una forma pre-eterna)

3 – Irada (Al-lah es libre para hacer cualquier cosa que Él desee).

4 – Qudrah (Al-lah tiene el poder sobre todo).

5 – Sama (Oído) (Al-lah lo oye todo).

6 -  Basar (Vista) (Al-lah lo ve todo).

7 – Kalam (Al-lah habla sin necesidad de ningún órgano o voz).

8 – Takwin (creación) (Al-lah lo crea todo de la nada).

A diferencia de Sus Atributos Esenciales, los Atributos Positivos de Al-lah no son completamente diferentes de los de otros seres. Así por ejemplo, el atributo de hayah está presente también en los seres humanos, aunque es diferente en lo que respecta a su contenido y naturaleza. Al-lah tiene voluntad; el hombre también tiene voluntad. Sin embargo, hay diferencias entre las dos voluntades. La voluntad de Al-lah es ilimitada y absoluta; la voluntad del hombre es limitada. La voluntad del hombre llega a existir como resultado de la voluntad de Al-lah. Todos los otros Atributos Positivos son compartidos por los ángeles, los yinn y los seres humanos.

Hayah (Vida)

Significa que Al-lah Todopoderoso tiene vida y está dotado del atributo de la vida.

Este atributo, que es obligatorio para Al-lah Todopoderoso, no es como el que se origina por la combinación de materia y espíritu vista en las criaturas y es pre-eterno y post-eterno. Es la vida real, que es el origen de todas las vidas.

El atributo de la vida está estrechamente conectado con los atributos de la perfección como el Conocimiento, la Voluntad y el Poder. El ser que tiene todos estos atributos debe tener vida porque un ser muerto no puede tener atributos como ésos.

De este modo, el atributo de la vida viene definido como un atributo pre-eterno que permite a Al-lah Todopoderoso estar dotado de atributos como el Conocimiento, la Voluntad y el Poder.

Lo opuesto al atributo de la vida es la muerte, que es imposible para Al-lah.

Ilm (Conocimiento)

Significa que Al-lah lo conoce todo y Su conocimiento lo abarca todo.

El Creador, que creó este mundo de la mejor forma y con un orden perfecto y que lo gobierna, debe conocer las cosas que Él ha creado, incluyendo los más pequeños detalles. ¿Cómo algo cuyo beneficio, necesidad y sabiduría no son conocidos puede ser creado? De este modo, es necesario que el Creador conozca algo y luego lo cree de acuerdo a las necesidades del conocimiento.

Además, el recompensar a las personas que creen y realizan buenos actos y el castigar a aquellos que desobedecen y se desvían sólo es posible gracias a conocer los detalles de lo que hacen.

Lo opuesto al conocimiento es la ignorancia, el descuido y el olvido. Al-lah está libre de todos ellos.

Iradah (Voluntad)

Significa que Al-lah desea que algo ocurra así y no de otra manera; significa que Él lo determina todo como desea.

Al-lah tiene una voluntad perfecta. Él crea este universo según Su voluntad pre-eterna.

Todo lo que ha ocurrido y ocurrirá en el universo ha ocurrido o ocurrirá gracias al deseo o la voluntad de Al-lah. Cualquier cosa que Él desea tiene lugar; cualquier cosa que Él no desea nunca sucede. Lo siguiente se declara en el Sagrado Corán con respecto a este tema.

“Al-lah crea lo que Él quiere. Cuando decide algo, le dice tan sólo: "¡Sé!" y es”. (3:47)

En un hadiz se dice lo siguiente: “Cualquier cosa que Al-lah quiera se hace realidad; cualquier cosa que Él no quiera no tiene lugar”.

No hay ningún otro atributo independiente que pueda ser llamado deseo.

La voluntad es sinónimo de deseo. En realidad, el deseo es utilizado de forma sinónima con voluntad en el Corán y los hadices.

Qudrah (Poder)

El poder significa que Al-lah Todopoderoso actúa sobre los seres según Su voluntad y conocimiento. Esto significa que Él tiene el poder de hacerlo y crearlo todo.

El universo que vemos y las bellezas y el orden infalible que posee son la mayor prueba de que Al-lah tiene un poder ilimitado y sobre todas las cosas.

Takwin (Creación)

Takwin significa inventar y crear. Takwin se define como crear algo de la nada, trayéndolo a la existencia.

Sam’ (Oído) and Basar (Vista)

Ellos significan que Al-lah lo oye todo y lo ve todo.

Conceptos como distancia-cercanía, secreto-apertura, oscuridad-luz no actúan como barreras para el oído y la vista de Al-lah.

Él oye los susurros que decimos y las oraciones que recitamos en nuestros corazones. Él las responde de acuerdo con Su sabiduría.

El Corán menciona que Al-lah Todopoderoso es Sami (el Que Todo lo oye) y Basir (el Que todo lo ve).

Los opuestos de los atributos de oído y vista son la ceguera y la sordera, los cuales son imposibles para Al-lah.

Kalam (Habla):

Significa que Al-lah, el Exaltado, habla sin necesidad de letras y voz.

Al-lah tiene el atributo de kalam, es decir, el decir, el habla. Ese atributo es pre-eterno y post-eterno. De este modo, Al-lah es llamado también Al Mutakallim (el Hablante). El Corán es llamado Kalamullah, que significa “La Palabra de Al-lah”.

Las revelaciones que Al-lah realizó a Sus profetas, los divinos libros que Él les envió y las inspiraciones que Él transmite a Sus criaturas son todos ellos manifestaciones de Su atributo de Kalam.

12 ¿Qué significa que Al-lah sea libre del tiempo y el espacio? ¿Puede explicar esto con ejemplos?

La personalidad de Al-lah y Sus atributos son pre-eternos. Nuestra personalidad y atributos fueron creados más tarde. Sin duda, no podemos conocer ni Su personalidad ni sus Atributos de forma adecuada. No podemos comprender Su Ser pre-eterno y liberado del tiempo. ¿Cómo podríamos comprenderlo? Ni siquiera comprendemos lo que es el tiempo.

¿Qué es el tiempo? ¿Qué cosa es? Algo fluye en el mismo río al mismo tiempo, pero ¿por qué eso afecta a las cosas de forma distinta? Él hace a los niños crecer hasta convertirse en jóvenes, a las personas de mediana edad desarrollarse hasta llegar a la vejez y al anciano avanzar hacia la muerte.

Un poeta pregunta de forma justificable:

¿Qué es el tiempo? ¿Qué?
¿Un agua o un pájaro? ¿Qué?
¿Cuesta arriba o cuesta abajo?


Estamos limitados por el tiempo. Tenemos un ayer y un mañana. Éstas son las fases de la vida. Sin embargo, todas esas fases son relativas; ellas reciben los nombres de forma relativa. El hoy fue llamado “mañana” hace 20 o 30 horas. El pasado y el futuro no son diferentes del ayer y del mañana. Cada día, cada hora e incluso cada momento es un mundo propio. Todo lo que ocurre en el universo en un momento dado nos trae diferentes pinturas en comparación a un momento anterior o uno posterior. Así pues, una pìntura diferente se exhibe en este mundo en cada momento.

Podemos leer el tiempo a través de esas pinturas dispuestas en líneas, o ellas son realizadas dentro del tiempo. Muchas palabras han sido pronunciadas sobre el tiempo. No importa cual sea su verdadera naturaleza, el tiempo, que es un concepto relativo a las acciones, movimientos, asentamientos y salidas de los seres, no puede ser válido para el Señor y Creador de los Mundos. Él conoce todo lo que fue creado y será creado a través de Su conocimiento pre-eterno.

El siguiente verso expresa esto de una forma apropiada:

“¿Acaso no va a conocer Quien creó y es el Sutil, el Bien Informado?” (67:14)

Una persona que mira un libro debería pensar en que cada palabra, línea y carta de este libro ha sido escrita. Así, el que los escribió debería ser distinto a los escritos y no parecerse a las letras y palabras.

El mundo, todos los seres humanos, los animales y las plantas están fluyendo en el río del tiempo continuamente. Ellos se están dirigiendo hacia la muerte y el Más Allá. Aquel que hace al río fluir está definitivamente libre del tiempo, es decir, él no está atado ni limitado por el tiempo. Y ninguno de los que navegan por ese río pueden comprender adecuadamente lo que significa estar liberado del tiempo.

Al-lah Todopoderoso es libre del espacio también. Podemos ofrecer como ejemplo la luz del sol: ella está presente en todas las cosas brillantes en el mundo a través de siete colores; existe y es vista en todo en forma de luz, calor y siete colores, que son como sus atributos; sin embargo, no existe en forma corpórea en nada de aquello a lo que ilumina y sobre lo que brilla. Es decir, el sol está presente en todas las cosas brillantes del mundo a través de sus atributos, pero no existe en nada en términos de su masa y cuerpo. Los atributos y naturaleza de Al-lah, que dan al sol esta propiedad, son demasiado perfectos para que nuestras mentes los comprendan.

Al-lah lo engloba todo a través de Sus atributos, es decir, a través de Su poder, conocimiento y voluntad. Sin embargo, Él no está en todo en persona. Él está presente en todas partes mediante Sus atributos. Él no está en ninguna parte en persona, ya que Él es el que crea el espacio. Él no necesita espacio.

13 ¿Puede explicar con ejemplos los efectos positivos de la creencia en Al-lah en la vida del hombre?

El siglo en que vivimos promete a la humanidad felicidad con todas las oportunidades materiales y espirituales que presenta. Sin embargo, no puede decirse que la gente de este siglo sea feliz y que la materia haga a las personas felices a pesar de que las cosas materiales son presentadas como solución a la búsqueda de la felicidad y a pesar de todas las oportunidades que ofrecen. La más importante indicación de ello son las frecuentes crisis espirituales y los casos de suicidio. Cabe señalar que éstos se producen más más en países llamados “desarrollados” y que tienen un alto nivel de bienestar material.

Existen algunos elementos que amenazan el desarrollo regular de la vida humana. Ellos se originan o bien de la propia gente, su mundo interior o el mundo exterior a ella. El deterioro de la salud espiritual y corporal, la depresión causada por el hecho de ser incapaces de satisfacer los propios deseos y la vulnerabilidad ante las creencias e ideales desviados están entre las causas de las crisis que se originan en el mundo interno.

El creer en Al-lah, el confiar en Él y el temerle son las dinámicas más fuertes que afectan a la vida del hombre de una forma positiva.

Además, la creencia en que los ángeles registran todo lo que hacemos, que ellos lo revelarán en el Más Allá y que seremos recompensados o castigados en base a ello sirve como el factor más importante para impedirnos caer en situaciones indeseadas y en las malas acciones.

La creencia produce el amor a la vida y el sentimiento de vinculación a la vida en el hombre. Una persona creyente ve la vida y las cosas de una forma positiva. Él cree que la vida es un don de Al-lah. Lo que es más, él ve su ambiente social y natural como obras de arte de Al-lah y a sí mismo como algo que forma parte de las mismas. De este modo, él considera como su deber el continuar su vida hasta su muerte y lucha por sobrevivir.

Uno de los más importantes fundamentos espirituales que regulan la vida en una comunidad islámica es la creencia. Los mandatos y prohibiciones de Al-lah son obedecidos por una persona creyente.

Una persona que cree en Al-lah se libera de la soledad; él sabe que siempre estará bajo Su misericordia, conocimiento, sabiduría, protección y observación infinitos. Él siempre se refugia en Él, Le pide ayuda y es ayudado por Él. Esta persona mantiene sus actos bajo control, realiza acciones buenas y perfectas y se mantiene alejado de las malas.

Una persona que cree en Al-lah sabe que las riendas de todo están en Sus manos, que todos los tesoros están con Él y que todo es resuelto por medio de Su orden y Su permiso. Esta persona confía sólo en Él y se vincula sólo a Él. Ella espera Su ayuda y no teme a ningún otro ser. No se rinde ante nadie y no pide favores a nadie. De este modo, la creencia libera al hombre de ser un esclavo de las cosas materiales y le hace ganar honor.

El hombre es un ser débil con necesidades infinitas. Él quiere vivir para siempre y tiene que creer en un Ser con un poder y generosidad ilimitados que satisfará estas necesidades y deseos. De otro modo, él no sería capaz de librarse de  angustia.

Podemos considerar que una persona que cree en Al-lah habrá creído en todos Sus atributos. Cada atributo de Al-lah tiene algunos aspectos que están vinculados a nuestra vida. De este modo, la creencia en cada atributo y nombre de Al-lah proporciona al creyente una diferente paz y felicidad.

Así por ejemplo, alguien que crea en el atributo del “baqa” (eternidad) creerá que es baqi (eterno) y no tendrá miedo de morir y ni la preocupación de desaparecer en la nada.

Una persona que está oprimida se adhiere al nombre Adil (Justo) de Al-lah y sabe que será recompensada por la opresión que ha sufrido y que el opresor será castigado.

Del mismo modo, es posible ver los efectos de los nombres y atributos de Al-lah en cada fase de nuestras vidas.

En realidad, el horizonte espiritual del hombre que cree en Al-lah y que se adhiere a Él con amor es tan amplio como el universo; su paz y felicidad son siempre frescos e inmortales como el Paraíso. La luz de la creencia brilla en sus ojos; la verdad, el amor y la felicidad salen de sus palabras. La alta ética, la solemnidad y la corrección de sus decisiones pueden ser vistas en sus acciones y movimientos.

Él considera a todos los hombres como hermanos en términos de creación y los ve a través de los ojos de la gracia y la misericordia. Él es compasivo y ayuda a otros sin esperar ninguna recompensa de ellos. Él consuela al triste y ayuda a los huérfanos. Él mantiene una buena relación con el universo con el poder de la creencia en su corazón. Él hace uso y usa los dones que le han sido concedidos por Al-lah, según Su voluntad.

Una persona que cree en Al-lah no tiene miedo de la muerte, ya que no considera ésta como el inicio de la no existencia sino como la entrada a la vida real y a una bendición eterna. Él se ve a sí mismo como un invitado en este mundo. Él come, bebe y vive pacíficamente, según el permiso de Al-lah, que es el propietario de esta casa de huéspedes. Cuando su visita termina, él abandona esta posada de forma pacífica y va a morar a su lugar eterno. Una persona que cree en Al-lah y se adhiere a Él con amor se libra de la terrible agonía y el dolor causado por la falta de creencia.

Una persona que cree en Al-lah no se daña a sí mismo ni a los demás. La creencia de que Al-lah siempre lo ve a uno en lugares donde no hay ley y el temor a que sus malas acciones acaben siendo castigadas le impide cometerlas. Él no sólo no lleva a cabo estos malos actos sino que intentará hacer tantos favores como pueda. Él llena su espíritu con buenos pensamientos, alcanza una ética alta y rechaza los sentimientos perversos que hay en él. El creer en Al-lah y adherirse a Él hacen al hombre alcanzar la libertad real ya que aquel que conoce que todo ha sido creado por Al-lah se convierte en un esclavo de Al-lah y no de otras criaturas. Él teme al Creador y no a otros seres. Él confía sólo en Al-lah; Él le pide ayuda a Él y se refugia en Él. No se convierte en un siervo de otro siervo. No suplica nada a nadie más que a Al-lah y no adula a nadie.

Una persona que cree en Al-lah considera que la vida es una prueba y que los problemas que encuentra son parte de la misma. Él convierte en parte de su carácter su disposición a hacer frente a los problemas, el mostrar paciencia cuando sufre situaciones dolorosas y el luchar contra las dificultades de la vida, ya que todo ello son signos de una creencia y una confianza plenas en Al-lah.

Además, la creencia da al hombre un sentimiento importante de satisfacción y le permite establecer una distancia hacia los bienes mundanos. Al desarrollar el sentimiento de contento con las pocas cosas que uno posee, la creencia motiva al hombre a sentirse satisfecho cuando sus necesidades satisfacen el mínimo nivel y no el máximo. De este modo, esto impide al hombre caer en una depresión.

Si conocemos y amamos a Al-lah, seremos felices y pacíficos, lo que hará que Al-lah nos ame. Al-lah declara lo siguiente en el Corán:

“¿Acaso no es con el recuerdo de Al-lah como se tranquilizan los corazones?” (13:28)

Amamos a todas las personas y criaturas creadas por Al-lah debido a nuestro amor a Él. A cambio, la gente nos amará y respetará.

El amor a Al-lah, que llena nuestros corazones, nos llevará a hacer buenas acciones. Alguien que cree en Al-lah piensa que hay un Ser que siempre le guarda y le protege. Él cree que será responsable de lo que haga y que tendrá que dar cuentas un día por ello.

Este pensamiento le mantiene alejado de las malas acciones. Él no rompe el corazón de nadie y se aproxima a todos con amor. Él quiere para sí mismo lo mismo que desea para otros. Él se convierte en una persona benevolente, honesta, tolerante y misericordiosa. Él conoce sus responsabilidades y actúa en  base a las mismas. Todo el mundo ama a una persona que tiene tales sentimientos y pensamientos. Este amor les hace pacíficos y felices.

Existen momentos felices y momentos de aflicción en la vida del hombre. Es Al-lah el Que otorga la felicidad. Es también Al-lah el que nos libra de los problemas y tribulaciones. Una persona que cree en Al-lah sabe que es Él quien le libera de los problemas que sufre y se siente tranquila. No se siente sola y goza de seguridad. Al-lah declara lo siguiente en el Corán:

“Y a quien sea temeroso de Al-lah, Él le dará una saliday hará que le llegue la provisión por donde menos lo espera. Y quien confíe en Al-lah tendrá suficiente con Él. En verdad, Al-lah hace que Su orden se realice. Al-lah ha establecido una medida para cada cosa”. (65:2-3)

La creencia elimina el sentimiento de soledad en el hombre. Una persona que se hace amiga de Al-lah se refugia en Él en los tiempos de dificultades. De hecho, ¿acaso no es Al-lah el único Ser poderoso que ayuda al hombre y que tiene el dominio sobre todas las cosas? ¿No es Su morada el único lugar donde uno puede refugiarse? Al eliminar el sentimiento de soledad, la creencia protege al hombre contra el estrés, la depresión y la comisión de suicidio.

Los actos virtuosos y los de adoración son acciones que comienzan cuando la creencia enraiza en el corazón; ellos alimentan la creencia. El hacer favores y actos de adoración hacen al hombre tranquilo y relajado, eliminan las tribulaciones en su mundo exterior y le impiden caer en la depresión. Además, las buenas acciones refrenan al hombre de cometer malos actos. Al-lah declara lo siguiente en el Corán:

“En verdad, la oración protege del pecado y de la equivocación” (29:45)

De este modo, las buenas acciones refuerzan, por un lado, la creencia; por otro lado, proporcionan al hombre paz y sosiego y le impiden caer en el mal. De este modo, ejercen una doble influencia.