¿Cómo ven el mundo un creyente y un incrédulo?

The Answer

Dear Brother / Sister,

El mundo es visto a través de dos lentes. Una es la lente de la creencia y otra es la lente de la negación.

Una persona que mira al universo a través de la lente de la negación, es decir, a través de la lente de la incredulidad, que no acepta la existencia de un Creador, ve todo el universo como fruto del azar, no planeado, sin dueño y sin ningún propósito. Él no conoce ni puede conocer por qué los seres fueron creados y cuales son sus obligaciones y es como una persona que es dejada en una montaña en la oscuridad de la noche y que confunde a quien ve con una serpiente u otro animal dañino y no entiende cuáles son los deberes de estos seres y cómo ellos son realmente.

Su único interés es la vida material. Él no conoce ninguna otra vida que la de este mundo. De este modo, él quiere satisfacer todos sus deseos en él.

Sin embargo, los deseos en el hombre son infinitos y no es posible satisfacerlos todos en este mundo. Así por ejemplo, el deseo de vivir eternamente y el deseo de tener muchas propiedades son infinitos. Los sentimientos como el amor y la compasión son infinitos también. Nosotros no decimos: “Amo a esta cantidad de personas y no hay lugar para amar a nadie más en mi corazón”. Incluso si amáramos a todo el mundo, la capacidad de este sentimiento no se agotaría.

Si una persona contempla el mundo a través de la lente de la incredulidad ve tantas criaturas con un significado, sabiduría y propósito que no puede entenderlo. Para tal persona, la gente del pasado falleció y desapareció. La gente el el futuro también desaparecerá y decaerá. Por lo tanto, él se ve a sí mismo entre dos no existencias y como un ser que decaerá y desaparecerá pronto. Tal persona no puede recibir ningún placer ni disfrutar este mundo debido al miedo a la muerte, del mismo modo que una persona condenada a muerte espera ser ejecutada.

Una persona que contempla el universo a través de la lente de la negación confía en su propia mente y lo compara todo a su propio ego como si su mente hubiera sido nombrada el dueño del universo. Él plantea objeciones a la riqueza del rico y a la pobreza del pobre. Él muestra su irritación cuando no se le proporciona las mejores oportunidades y facilidades.

En el Corán se menciona la riqueza de Qarun (Korah). Él era un hombre tan rico que no podía llevar solo las llaves de sus tesoros. La gente a su alrededor miraba su riqueza y decía: “¡Ojalá tuvieramos toda esa riqueza!”. Sin embargo, Qarun no cumplió su responsabilidad de pagar el zakat, que es el derecho de los necesitados, y no pagaba fielmente los salarios de sus trabajadores. Él afirmaba que él obtuvo su riqueza a través de su conocimiento.

Cuando Al-lah lo enterró bajo el suelo junto con su riqueza, la gente que quería ser como él dijo: “Gracias a Al-lah que no se nos ha dado tal riqueza. No nos gustaría estar en el lugar de Qarun”.

Una persona que considera su mente como el ingeniero que determina la forma del universo y que siente enemistad contra Al-lah porque no le ha dado ciertas cosas no debería ignorar estas historias narradas en el Corán. Él debería sentirse feliz y no triste porque no se la han dado las cosas que generan responsabilidades que no puede cumplir, ya que Al-lah nos dice que todo el mundo será responsable por cada don que ha recibido, incluso del agua que uno bebe y el aire que respira.

Una persona que mira el universo a través de la lente de la creencia ve este reino como una gran casa de invitados y un palacio decorado con rosas y albahaca, donde todos los tipos de dones y alimentos le son concedidos. Él siente una enorme gratitud hacia su Creador, que le ha transformado paso a paso desde el momento en que estaba en el útero, que le creó como un ser humano y no como una piedra, planta o animal, que le equipó con facultades como la mente, la imaginación y la memoria y que le presentó a todos los seres vivos y no vivos del universo.

Cuando mira al pasado, él comprende que el viaje que comenzó con sus antepasados Adam (Adán) y Hauwa (Eva) terminará en el Paraíso, que él estará junto a todos sus seres queridos y parientes allí eternamente y que será obsequiado con todo tipo de dones por su Creador. Él comprende que el mundo no es el principal destino, sino que es una sala de espera y un centro de pruebas en el camino hacia el Más Allá.

Él sabe que desgracias como las enfermedades y los terremotos suponen una prueba necesaria y da las gracias mostrando paciencia y pensando que los problemas que sufre aquí le harán ganarse recompensas en el Más Allá.

Cuando él hace frente a los acontecimientos cuyo significado real no puede entender, él habla como Ibrahim Haqqi, que dijo:

“Dios transforma el mal en bien (Es decir, hay algo definitivamente bueno detrás de todo lo que vemos como bueno o malo. Al-lah hace que lo que parezca malo sea bueno para nosotros).

No pienses que Él hace algo más (Es decir, hay bondad y belleza en todo lo que Al-lah crea. Lo que es creado no es nada más que el bien).

La persona inteligente lo ve. (Es decir, la persona que tiene conocimiento sólo contempla estos hechos y no intenta poner objeciones a cosas cuyas razones y significados desconoce).


Veamos lo que Dios hará,

Cualquier cosa que Él hace, lo hace bien

No digas por qué esto es así,

Es como debería ser,

Muestra paciencia y contempla el fin.

Veamos lo que Dios hará,

Cualquier cosa que Él hace, lo hace bien.

Incluso si su mente no puede comprenderlo, él sabe que Al-lah lo hace todo de la mejor manera”.

Temas İslamicos

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Temas İslamicos
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