¿Existe alguna discriminación contra las mujeres en la Ley Islámica?

The Answer

Dear Brother / Sister,

Las mujeres alcanzaron la posición y el valor que merecen con el Islam así como la paz y la bendición que ellas habían anhelado siempre a través de la historia. La Ley Islámica abolió las prácticas del exceso y la discriminación y creó un perfecto equilibrio y armonía entre los dos géneros.

Según el Islam, las mujeres y los hombres son iguales el uno al otro en términos de ser siervos que Al-lah Todopoderoso ha creado. (49:13; 4:1)  El Profeta Muhammad (PB) dijo: “Todos los seres humanos, ya sean hombres o mujeres son iguales que los dientes de un peine”. (Bilmen, Ömer, Nasuhi, Hukuk-u İslâmiye ve İstilahat-ı Fıkhiye Kamusu, II. 73-74).

Los hombres y las mujeres son las dos mitades de una naranja. Este verso lo expresa de la forma más bella:

“Del mismo modo que las ropas cubren las partes privadas y te protegen del calor o el frío también cada uno de vosotros debe cubrir los malos actos y deficiencias del otro.”

El debate sobre si las mujeres o los hombres son superiores es inapropiado. Una vez más, y según la explicación contenida en el Corán, las mujeres tienen algunas cualidades superiores, que los hombres no tienen. De igual modo, los hombres tienen algunas cualidades superiores que las mujeres no tienen. De este modo, ambos géneros se necesitan el uno al otro en diferentes aspectos y ambos géneros tienen puntos superiores al otro por naturaleza. El hacer comparaciones sobre estos puntos nos llevaría a conclusioines erróneas (4:34).

Según el Corán, un ser humano tiene un solo carácter con independencia del género. Las mujeres y los hombres son considerados responsables en base a las mismas características éticas. Lo que importa a los ojos de Al-lah es la ética religiosa y el taqua. Al-lah nos informa sobre esto en el Corán:
“Para Al-lah, el más noble de entre vosotros es el que más Le teme” (49:13)

Como hemos visto, según el Corán, la afinidad a Al-lah no está basada en el género, color o raza sino en “una ética islámica ideal”. En realidad, Al-lah declara que los creyentes que actúan en consonancia con una ética elevada, ya sean mujeres u hombres, serán recompensados en este mundo y en el Más Allá.

“Al creyente, varón o hembra, que obre bien, le haremos, ciertamente, que viva una vida buena y le retribuiremos, sí, con arreglo a sus mejores obras.” (16:97)

Después de esta corta introducción examinemos de cerca algunas costumbres que el Islam abolió en favor de las mujeres y sus derechos:

1. Algunas costumbres que el Islam abrogó en favor de las mujeres: El Islam rechazó la noción de que las mujeres están malditas “por el pecado original”, que era la creencia de cristianos y judíos. Prohibió la práctica de enterrar vivas a las hijas, que era una costumbre en la Arabia Pre-Islámica. El Profeta Muhammad (PB) rechazó las consideraciones negativas que existían hacia la mujer y ordenó a los Compañeros que mostraran amor y respeto hacia las mujeres. Él manifestó: “Se justo cuando hagas regalos a tus hijos. Si yo tuviera que preferir darlo a uno, lo daría a las chicas”. En respuesta a uno de sus Compañeros, que preguntó quien era más merecedor de respeto, él dijo “Tu madre” tres veces y a la cuarta dijo: “Tu padre”.

2. Los derechos reconocidos a las mujeres: Derechos y deberes son dos palabras hermanas. Si hay un derecho, debe haber un deber también. La Ley Islámica, que reconoce a las mujeres sus derechos y libertades desde el principio y rechaza cualquier menoscabo hacia la mujer, también ha asignado deberes a esta última. Antes de mencionar estos derechos, recordaremos los principios mencionados por el Profeta en el Último Sermón, en presencia de 130.000 personas.

“¡Oh gentes! Es cierto que tenéis ciertos derechos con respecto a vuestras mujeres, pero ellas tienen también derechos sobre vosotros. Recordad que las habéis tomado como esposas sólo por la confianza de Al-lah y con Su permiso. Si ellas respetan vuestros derechos, entonces a ellas pertenece el derecho a ser alimentadas y vestidas con amor. Tratad bien a vuestras mujeres y sed amables con ellas, porque ellas son vuestras socias y asistentes comprometidas. Y es vuestro derecho que ellas no hagan amistades con nadie que vosotros no aprobéis y que nunca dejen de ser castas”.

De nuevo, en un hadiz, él (PB) dice: “Temed a Al-lah en lo que respecta al respeto de los derechos de las mujeres. Guardaos de violar sus derechos y libertades, ya que ellas os han sido confiadas” (Ayluni, Kashfu’l-Khafa, Beirut, 1351, I.36)

Después de esta generalización, examinemos ahora brevemente los derechos reconocidos a las mujeres en la Ley Islámica.

Las mujeres tienen derecho al sustento (Nafaqa). Un marido está obligado a suministrar un sustento a su mujer y a los niños a los que ella dé a luz. Es decir, las mujeres tienen derecho al sustento de su marido. En la Ley Islámica, el marido tiene que satisfacer los gastos de la mujer en comida, ropa, vivienda y una criada, en caso de que el marido se lo pueda permitir. Las mujeres no pueden ser obligadas a compartir los gastos. Es obligatorio para el marido proporcionar el sustento a la esposa y los niños.

El derecho de la mujer a ejercer acciones: En la Ley Islámica las mujeres tienen el derecho a ejercer acciones legales. Tienen asimismo la libertad de disponer de sus propiedades. Ellas pueden adquirir y ejercer cualquier tipo de derechos civiles.

Además, la custodia de los niños es concedida a la mujer. Para los chicos, hasta que tienen siete años y para las chicas, hasta que ellas se casan.

El derecho a la herencia: Contrariamente a lo que estipulaban las leyes y prácticas históricas (excluyendo el Derecho Romano), desde el momento de la aparición del Islam, la Ley Islámica concedió a la mujer el derecho a la herencia.

Esta práctica ha estado basado en la igualdad, excepto en la concesión de dos tercios a los hermanos y un tercio a las hermanas. La razón lógica de esta práctica ha sido explicada en el Corán y los hadices. Las mujeres tienen partes más pequeñas en la herencia, porque no están obligadas a gastar su dinero en el mantenimiento del hogar, mientras que la parte del marido debe financiar la casa y el sustento de la esposa y los hijos.

El derecho a estudiar y a la educación: el estudio y la educación juegan un papel significativo en la comunidad islámica. La mujer es la perfecta pedagoga. Es la mujer la que cría y educa a los niños. Es impensable que la mujer sea privada de la educación. El Profeta Muhammad (PB) siempre animó y ordenó a las mujeres que aprendieran a leer y escribir. Hubo un gran número de mujeres narradoras de hadices, escritoras y juristas en la historia del Islam.

El derecho a trabajar: Las mujeres pueden ejercer cualquier profesión que no sea contraria a la religión y la ética.

Los otros derechos que la mujer puede demandar a su marido: Una mujer puede querer la entrega de su dote (mahr) de su marido. Además, el marido tiene que llevarse bien con su mujer. La mujer puede visitar a su familia, informando previamente a su marido, cuando quiera. El marido necesita satisfacer a su mujer y permitirle alcanzar sus places legítimos. El hombre no puede tratar brutalmente a su mujer por ninguna razón. El marido no puede revelar los secretos de su esposa.

Aunque las mujeres tienen esos derechos, el cabeza de familia es el marido. Éste es el principio adoptado en los sistemas de ley clásicos. El estar de acuerdo con este principio no significa, como algunos afirman, que existan diferencias entre el hombre y la mujer. El verso que indica que el marido es el cabeza de familia también rechaza esta afirmación. El Sagrado Corán dice:

“Los hombres tienen autoridad sobre las mujeres en virtud de la preferencia que Al-lah ha dado a unos más que a otros y de los bienes que gastan.” (4:34)

Temas İslamicos

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