¿Por qué fue revelado el Corán?

The Answer

Dear Brother / Sister,

El Corán fue revelado para hacer que las personas y los yinn, que son considerados responsables porque tienen inteligencia y voluntad, alcanzaran la consciencia y servidumbre, como se dice en el siguiente verso: “No he creado a los genios y a los hombres sino para que Me sirvan. (51:56), y para que obtuvieran la bendición tanto en este mundo como en el Más Allá. El Corán no es una palabra sin objetivo. “No es algo de diversión” (86:14). Es un conjunto de criterios y normas que distinguen la verdad de la falsedad, lo bueno de lo malo y lo hermoso de lo feo.

Ésta es la característica más importante del Corán, cuyo único propósito es la guía y felicidad de los seres humanos mediante la utilización de un estilo conforme a este propósito. El Corán se dirige en ocasiones a la mente, en otras a los sentimientos, en otras a a consciencia y en otras al corazón de sus lectores. También busca atraer la atención hacia las anteriores naciones, el cielo y la tierra, el reino de las plantas y los animales y las realidades psicológica, sociológica, filosófica y ética y hacer preguntas a sus lectores para que reflexionen sobre estos asuntos.

Como dice Muhammad Assad, “nunca ha habido ningún libro, sin excluir la Biblia, que suministrara a tantos y durante un período tan largo de tiempo, una respuesta global a la pregunta:

“Cómo me he de comportar con el fin de alcanzar la buena vida en este mundo y la felicidad en la próxima?”.

El Corán se encuentra más allá de todo tipo de rasgos mundanos como la geografía y la raza. No da los nombres completos de las personas y los lugares que menciona. El propósito de mencionarlos es el de dar lecciones para la educación general de la gente.

El Corán es una guía de salvación para toda la humanidad, para cada tiempo y lugar. Es una guía que muestra vías de solución para los creyentes que están en crisis y afrontan problemas en particular. El concepto de guía (hidayah en árabe), que denota una forma de salida para aquellos que no saben en qué dirección ir en el desierto, corresponde a la posición del Corán para toda la humanidad.

El Corán, que declara que el hombre camina hacia su perdición jurando por una parte del día (al asr – la tarde) es “una receta de salvación” y una “boya de vida” para el hombre, que ha estado confuso debido a las crisis espirituales, la corrupción moral y los problemas del pasado y de hoy.

“Ésta es una Escritura que te hemos revelado para que, con permiso de su Señor, saques a de los hombres de las tinieblas a la luz, a la vía del Poderoso, del Digno de Alabanza.” (Ibrahim, 14:1)

La única solución para una comunidad que ha perdido sus virtudes y hermosas características y cuyo momento presente y futuro se han oscurecido en lo que se refiere a alcanzar el bienestar y la felicidad es mostrada en el Libro de Al-lah de la forma siguiente:

“¡Gente de la Escritura ! Nuestro Enviado ha venido a vosotros, aclarándoos mucho de lo que de la Escritura habíais ocultado y revocando mucho también. Os ha venido de Al-lah una Luz, una Escritura clara, por medio de la cual Al-lah dirige a quienes buscan satisfacerle por caminos de paz y les saca, con Su permiso, de las tinieblas a la luz, y les dirige a una vía recta”. (5:15-16).

Las ideologías humanas, que han emergido con la pretensión de que resolverán los problemas de la humanidad deterioran los problemas con sus soluciones temporales e incompletas. Por otro lado, el Corán ofrece formas eternas y absolutas de salvación que son válidas para todas las épocas y lugares. El Corán compara a una pesona que intenta resolver los problemas a través de soluciones ofrecidas por los seres humanos a una persona indefensa que da unos pocos pasos cuando un relámpago que casi les arrebata la vista ilumina su camino pero que se para cuando vuelve la oscuridad (2:20). El Corán dirige a lo que es más recto (17:9). Y es la verdad absoluta (13:1 y 17:105).

“¡Hombres! Habéis recibido una exhortación procedente de vuestro Señor, remedio para los males de vuestros corazones, dirección y misericordia para los creyentes. Di: “¡Que se alegren del favor de Alá y de Su misericordia. Eso es mejor que lo que ellos amasan”. (10:57-58)

El Corán es una cura y alivio. Es una misericordia para todos los tipos de desórdenes y trastornos espirituales. Los corazones que se ennegrecen, debido a la suciedad espiritual y los pecados, se endurecen y se convierten en enfermos (2/10; 6/43; 8/49). Ellos sólo pueden purificarse, curarse y ablandarse por medio del Corán.

“Al-lah ha revelado el más bello relato, una Escritura cuyas aleyas armonizan y se reiteran. Al oírla, se estremecen quienes tienen miedo de su Señor; luego, se calman en cuerpo y en espíritu al recuerdo de Al-lah.” (39:23)

“Quienes crean, aquéllos cuyos corazones se tranquilicen con el recuerdo de Alá -¿cómo no van a tranquilizarse los corazones con el recuerdo de Alá?” (13:28)

De este modo, el Corán se convierte en una cura y misericordia para la gente, cuyos corazones y mentes se hayan confundidos debido a los engaños satánicos. El corazón de las persoans que se libran de este tipo de problemas y enfermedades se ilumina y tiene premoniciones.

“Ésas son pruebas visibles de vuestro Señor, dirección y misericordia para gente que cree”.  (7/203; 45/20) El “El Corán es un libro sagrado a través del cual, como Umar (ra) dijo, “Al-lah abre los ojos que están cerrados, los oídos que están sordos y los corazones que están sellados”.

Uno de los nombres del Corán es “dhikr”, es decir, consejo y otro nombre es “takhkira”, es decir, advertidor y recordatorio. El Corán es todo él un consejo y una advertencia. Él enseña y recuerda al hombre cuáles son sus responsabilidades y le guía hacia el bien y la verdad.

“Éste es un comunicado dirigido a los hombres para que, por él, sean advertidos, para que sepan que Él es un Dios Uno y para que los dotados de intelecto se dejen amonestar.” (14:52)

El Corán informa al hombre de sus responsabilidades hacia sí mismo, su Señor, las otras persoans y la naturaleza. Enseña a aquellos que no son conscientes de sus responsabilidades y recuerda a aquellos que las olvidan acerca de las mismas. También advierte severamente a aquellos que no cumplen sus deberes de forma deliberada.

El Corán es la referencia básica para cualquier musulmán que escoge el Islam como su religión y se somete a Al-lah. Éste aprenderá los principios de la vida, que le proporcionarán una felicidad en este mundo y el Más Allá, en el Corán. Él aprenderá lo que debe creer y lo que necesita rechazar, lo que es bueno y legítimo, lo que es malo e ilegítimo y lo que necesita evitar en el Corán.

“Cuando se revela una sura, hay algunos de ellos que dicen: “Ésta ¿a quién de vosotros le ha aumentado la fe?" Se la aumenta a los que creen, y de ello se regocijan.” (9:124)

“Di: "El Espiritu Santo lo ha revelado, de tu Señor, con la Verdad, para confirmar a los que creen y como dirección y buena nueva para los que se someten a Al-lah”.(16:102)

Él aprenderá la belleza del Paraíso y el horror de la tortura del Infierno en el Libro de Al-lah. De este modo, él trabajará más duro para llevar una vida virtuosa y actuará más cuidadosamente con el fin de evitar los pecados y las malas acciones. En resumen, un creyente encontrará todo lo que necesita para saber cómo actuar con el fin de conseguir la satisfacción de Al-lah en el Corán.

“Te hemos revelado la Escritura como aclaración de todo, como dirección y misericordia, como buena nueva para los que se someten. (16:89)

Sin embargo, uno no debería concluir de este verso que el Corán es una enciclopedia o un libro de ciencia. No es un libro que mencione teorías científicas temporales. Es una guía de vida. Es un manual enviado por Al-lah, que nos creó y conoce nuestra propia naturaleza mejor que nosotros mismos. Nos muestra cómo utilizar nuestro efímero cuerpo en este efímero mundo.

“Hay en sus historias motivo de reflexión para los dotados de intelecto... No es un relato inventado, sino confirmación de los mensajes anteriores, explicación detallada de todo, dirección y misericordia para gente que cree”. (12:111)

El Corán es la última y perfecta palabra de Al-lah. Es un perfecto tesoro que confirma lo que es cierto en las escrituras previas que fueron olvidadas, perdidas o alteradas y que corrige lo que hay de erróneo en ellas. Los seres humanos pueden aprender cuál es la verdad divina y lo que es erróneo y supersticioso gracias al Corán, que es Furqan (un criterio de distinción entre el bien y el mal).

Él es definitivamente la piedra angular para los musulmanes. La mentalidad, la visión y las pautas del comportamiento del musulmán deben ser formadas por el Corán. Él puede comprobar la correción de todo lo que le llega a él supuestamente como conocimiento y cultura islámicos utilizando como criterio Corán y debe distinguir lo que es válido de lo erróneo.

No hay que olvidar que la mayor ventaja del Islam es que sus seguidores tienen el Furqan (un criterio de distinción), es decir, un libro que no ha sufrido ningún cambio, que está bajo la protección de Al-lah y que continuará siendo un criterio infalible que distingue lo correcto y lo erroneo. Es un libro que no contiene ni siquiera un brizna de error.

Los creyentes se remiten al Corán con el fin de aprender sus secretos sobre este mundo y el Más Allá. También se remiten a él y a la sólida Sunna del Mensajero de Al-lah, que es el Corán viviente, para decidir sobre los asuntos en los que se muestran en desacuerdo.

El Corán no es un libro que trata temas históricos, sociales, filosóficos y éticos de una forma teórica. Por el contrario, busca establecer una comunidad basada en los principios étnicos y espirituales que él contiene. Busca erradicar todo lo relativo al mal y la falta de virtud y hacer que toda la humanidad se someta a Al-lah. Esto es en lo que consiste el Islam, que transformó una de las sociedades más ignorantes del mundo en la sociedad más virtuosa. (2:193). Es un libro revolucionario que fue revelado para ser practicado y obedecido.

“¡Seguid lo que vuestro Señor os ha revelado y no sigáis a otros amigos en lugar de seguirle a Él! ¡Qué poco os dejáis amonestar!” (7:3)

Todo el que cree en el Corán, y en primer lugar el Profeta (PB), tiene que obedecerlo y adherirse a los principios que vienen recogidos en él.

“¡Aténte a lo que se te ha revelado! Estás en una vía recta. Es, ciertamente, una amonestación para ti y para tu pueblo y tendréis que responder.”(43:43-44)

El Corán “es el Libro de Al-lah y nunca os extraviaréis si os aferráis a él”” (Ibn Mayah). Es la fuerte cuerda de Al-lah que os llevará hacia el brillo, la madurez y el honor si os aferráis a él. “No cabe coacción en religión. La buena dirección se distingue claramente del descarrío. Quien no cree en los taguts y cree en Al-lah, ese tal se ase del asidero más firme, de un asidero irrompible. Al-lah todo lo oye, todo lo sabe.” (2:256)

“Aferraos al pacto de Al-lah, todos juntos, sin dividiros. Recordad la gracia que Al-lah os dispensó cuando erais enemigos: reconcilió vuestros corazones y, por Su gracia, os transformasteis en hermanos; estabais al borde de un abismo de fuego y os libró de él. Así os explica Al-lah Sus signos. Quizás, así, seáis bien dirigidos.” (3:103)

La sociedad que se aferra a la cuerda de Al-lah y obedece los principios de la revelación adquiere la felicidad tanto en este mundo como en el Más Allá. Aquellos que dan su espalda a las verdades divinas y abandonan el Libro de Al-lah y Le desobedecen serán infelices en ambos mundos.

Los principios éticos, los consejos y recomendaciones que existen en el Corán se convierten en significativos cuando ellos son puestos en práctica. Así por ejemplo, los siguientes mandatos divinos no tendrían ningún valor si no son aplicados:

¡Evitad la fornicación: es una deshonestidad! ¡Mal camino...!

No matéis a nadie que Dios haya prohibido, sino con justo motivo.

No toquéis la hacienda del huérfano sino de manera conveniente hasta que alcance la madurez.

¡Cumplid todo compromiso, porque se pedirá cuenta de él!

Cuando midáis, dad la medida justa y pesad con una balanza exacta.

No vayas tras algo de lo que no tienes ningún conocimiento. Del oído, de la vista, del intelecto, de todo eso se pedirá cuenta.

No vayas por la tierra con insolencia, que no eres capaz de hender la tierra, ni de alzarte a la altura de las montañas.

“Tu Señor detesta lo malo que en ello hay.” (al-Isra, 17/32-38)


Como hemos visto en los versos 32-38 del Capítulo del Viaje Nocturno que acabamos de citar, los versos coránicos contienen principios prácticos que pueden ser entendidos incluso por las comunidades más ignorantes. El Corán no es un libro complicado, incomprensible o antiguo que sólo puede ser entendido por expertos, científicos y académicos o cuyos códigos sólo pueden ser descifrados por ellos. Se reptite a menudo al principio de los capítulos del Corán que el Libro y sus versos son claros y comprensibles.

En el Corán todo se explica “a través de varios ejemplos” (18:54; 20:113) y en detalle (6:55, 56, 126; 41:2-3). El Corán ha sido hecho fácil de entender mediante el uso de ejemplos y metáforas.

“Hemos facilitado el Corán para que pueda servir de amonestación. Pero ¿hay alguien que se deje amonestar?” (54:17, 22, 32, 40)

Dado que los primeros a los que el Corán se dirigió eran personas analfabetas, la sagrada Sharia del Islam es simple. La Sharia fue revelada en una forma que fuera entendible y fácil de practicar para aquellos a los que va dirigida, que no necesitan, pues, tener ningún conocimiento o especialización. El afirmar lo opuesto es contrario a la esencia y fundamentos de la Sharia. De otra forma ellos habrían dicho: “¿Por qué no se han explicado detalladamente sus aleyas?” (41:44)

Además, el Corán señala que “Al-lah no pide nada a nadie más allá de sus posibilidades” (2:286); “Él no os ha impuesto ninguna carga en la religión!” (22:78). “Por razones prácticas, la Sharia tuvo que ser revelada en un idioma que pudiera ser entendido por todos”: Shatibi.

El Corán es explicado de la siguiente forma en los hadices:

“Algunas personas son la gente de Al-lah. Cuando se le preguntó al Mensajero de Al-lah: “¿Quienes son ellos?”, él dijo: “Ellos son la gente del Corán, ellos son la gente de Al-lah y sus amigos”. (Tirmidhi)

“La misericordia y la abundancia son derramados sobre un lugar y los ángeles y la tranquilidad rodean a ese lugar. Éste es donde un creyente lee el Corán con sinceridad y por la causa de Al-lah” (Tirmidhi).

Harith al-Awar narró: “Mientras pasaba a través de una mezquita vi que algunas persons habían abandonado el recuerdo de Al-lah y estaban dedicadas a las charlas vanas”.


Así que fui a ver a Ali (ra) y le dije lo que había visto. Él me pregutnó: “¿Estás diciendo la verdad? ¿Es eso así?”

Cuando le dije que así era, él dijo: “Yo escuché al Mensajero de Al-lah decir: “¡Cuidaos! Una disensión vendrá”. Yo inmediatamente le pregunté: “¿Cuál es la forma de salir de ella? ¡Oh Mensajero de Al-lah!?”.

Él contestó: “Es obedecer al Libro de Al-lah”.Luego, el Profeta explicó las características del Corán de la manera siguiente:

“Él contiene información acerca de lo que ocurrió a aquellas comunidades que hubo antes de vosotros, noticias de disensiones y tumultos que ocurrirán después de vosotros y señales del Día del Juicio. Es el criterio para discernir entre la verdad y la falsedad. Si alguien busca guía en otra parte, Al-lah le desviará. Es la cuerda más sólida de Al-lah. Es un recordatorio con sabiduría y es el camino más recto. Protege a las almas que lo obedecen de caer en la ruina y la desviación y a las lenguas que lo recitan de la ambigüedad.”

Los sabios del Corán siempre extraen más de él. Leerlo una y otra vez nunca aburre a su lector ni tampoco éste pierde el gusto de hacerlo. Sus espléndidas maravillas, que asombran a la humanidad, nunca terminan.

Es un Libro tal que cuando lo oyeron, los yinn no pudieron evitar confesar que “'hemos oído una Recitación maravillosa, que conduce a la vía recta. Hemos creído en ella”. (72:1). El que la pronuncia, dice la verdad. El que actúa de acuerdo a ella, será recompensado. El que emite un juicio de acuerdo a ella, será justo. El que invita a la gente a ella, les guiará al sendero recto”. (Tirmidhi).

En resumen, el Corán, “el libro de los milagros”, terminará con los días oscuros en los que vivimos y con los problemas y agonías que sufrimos y eso llevará a toda la humanidad hacia la “felicidad universal”. El Corán está a nuestra disposición como un tesoro inigualable. Lo que necesitamos hacer es leer esta “receta de salvación” con ojos atentos con el fin de encontrar respuestas relevantes a las cuestiones de hoy en día y recuperar el mismo dinamismo y excitación que existían en los primeros días del Islam.

Fuente:

A. Yıldız-Ş. Özdemir, Kur'an Nedir, Nasıl Okunmalıdır, Pınar Yayınları.

Temas İslamicos

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