¿Qué es la oración (salat)? ¿Por qué es tan importante la oración en el Islam?

The Answer

Dear Brother / Sister,

Dios Todopoderoso no necesita nada. Él no necesita nuestros actos de adoración tampoco. Somos nosotros los que necesitamos adorarle. La adoración es un tipo de remedio para nuestras enfermedades espirituales. Es el alimento de nuestros espíritus y el remedio para las enfermedades de nuestro corazón. De este modo, la razón por la que Dios Todopoderoso nos ordena adorarle es por nuestro propio beneficio. Cuando un doctor aconseja insisténtemente a un paciente que tome unas medicinas lo hace por el beneficio del paciente, no por el suyo propio. Es una tontería pensar: “¿Por qué insiste él en que tome esta medicina? ¿Será que él lo necesita?”. Del mismo modo, es una tontería y algo irracional el pensar: “¿Por qué Dios Todopoderoso nos ordena que realicemos los actos de adoración? ¿Por qué Él lo necesita?”.

La razón por la que Al-lah creó el universo fue para mostrar las manifestaciones de Sus nombres y atributos y para presentar unas maravillosas reflexiones acerca de tales manifestaciones y estas bellas obras de arte, que emanan de Su propio Ser Sagrado, a los seres conscientes tales como los seres humanos.

El hombre está habitualmente ocupado en los asuntos mundanos, así que él no contempla estas divinas maravillas y no extrae lecciones de ellas en lo referente a la existencia y unidad del Creador, Su conocimiento infinitivo, Su poder y Su sabiduría. Uno puede hallar la forma de encontrar al artista a partir de su arte y al dador de las bendiciones a partir de estas últimas sólo cuando se distrae de los asuntos mundanos. Y la única forma de apartarse de esos asuntos es la oración (salat).

La luz, el aire, el agua, las comidas, que son alimentos para nuestra vida mundana y nuestra existencia biológica, nos resultan necesarios. Del mismo modo, los actos de adoración, y en especial el salat (oración), que son la luz de la mente, el aire del corazón y el alimento del espíritu son también necesarios para una persona sana de mente.

La oración (salat) significa arrepentirse y pedir perdón por nuestros errores a Al-lah, que es el Señor pre-eterno y post-eterno de todo el Universo, que nos creó de la nada, que nos concede miles de bendiciones y que promete la vida eterna en el Paraíso a aquellos que muestren respeto hacia Él, que es a quien necesitamos hasta para respirar y nuestro único benefactor. La oración es una muestra de respeto del hombre hacia su Señor. Ninguna mente, corazón o consciencia puede soportar la falta de respeto hacia el Señor que supone no realizar las oraciones.

La oración es un indicador de la adoración que contiene a todos los demás pilares del Islam. Así por ejemplo, una persona que realiza la oración también realiza un tipo de hayy (peregrinación) al volverse hacia la qiblah. Él realiza un tipo de ayuno al no comer y beber durante la oración. Él da un tipo de zakat al dedicar su tiempo, que es su capital de vida, a mencionar los nombres de Al-lah. Además, durante la oración el realiza la adoración de los seres del universo al estar de pie como los árboles y las plantas, al inclinarse como las criaturas de cuatro patas y al postrarse como los reptiles.

Del mismo modo, algunos ángeles adoran a Al-lah estando de pie todo el tiempo; otros le adoran postrándose y otros más permaneciendo postrados todo el tiempo. Una persona que realiza las oraciones lleva a cabo la misma adoración que los ángeles haciendo lo mismo que ellos durante un cierto tiempo, y, en este sentido, ella se convierte en un ángel.

La oración es un indicador de adoración que resulta de fundamental importancia para la religión del Islam. En un hadiz se dice: “La cualidad que distingue a un musulmán de un no musulmán es la oración (salat)”. (Muslim, Iman, 134; Abu Daud, Sunnah, 15; Tirmidhi, Iman, 9).

Cada persona que entra en el clima espiritual del Islam, basándose en el contrato de creencia, necesita respirar este aire de adoración. Es una obligación cívica de ciudadanía para cada persona que acepta convertirse en un ciudadano espiritual del Islam el realizar las oraciones.

El espíritu, la mente y la consciencia tienen el derecho a beneficiarse de esta atmósfera espiritual de la adoración. Es una crueldad privarlos de la interacción con su Señor sólo porque el alma no lo quiera.

La llamada a la oración cinco veces al día es una llamada a permanecer en presencia de Al-lah y es como una orden a los soldados para que formen en el cuartel militar del eterno Sultán. Una persona que no aparece cinco veces al día en el cuartel militar es visto como un desertor y el servicio militar que realizó hasta esa fecha quedará anulado. Él tendrá, pues, que comenzar el servicio militar desde cero.

Pensemos en cual será la situación de una persona que no aparece a pesar del llamamiento de Al-lah cinco veces al día y huye de esta obligacin.

La oración es una reunión total. Ella significa dar las gracias al amigo real que nos concede abundantes bendiciones.

La oración es permanecer en silencio ante el sublime Creador.

La oración es un vínculo luminoso que conecta la tierra con el cielo. Es una necesidad de sentido común para aquellos que quieren alcanzar el brillo de la paz divina aferrándose a este vínculo.

El realizar las oraciones en congregación es muy importante. La oración en congregación es vista como una de las más magníficas ceremonias de adoración del Islam. El hecho de que se dé tanta importancia a la misma en el Islam muestra que ésta es una religión de unidad y que busca crear una constante solidaridad entre los musulmanes.

La oración en congregación elimina los privilegios que se originan en el linaje o las clases sociales. No importa qué linaje, color y nacionalidad tenga cada musulmán, todos ellos permanecen en la misma fila cuando realizan las oraciones y se vuelven hacia la misma qiblah, adorando a Al-lah todos juntos como un único cuerpo.

La oración en congregación es el mejor medio de integrarse en la comunidad. Es una muy buena oportunidad para que los creyentes conozcan la situación de cada cual.

Si las piedras de un edificio son fuertes, el edificio es también fuerte. Según esto, si cada persona, que es una piedra del edificio de la sociedad, se convierte en física y espiritualmente sólida y fuerte mediante el acto de adoración, dicho edificio será sólido y fuerte. La condición básica de esta solidez, tras la creencia, es la adoración.

Existen muchos versos y hadices que subrayan la importancia de la oración. Algunos de ellos son citados abajo:

“¡Vosotros, los que creéis, buscad ayuda en la paciencia y en la oración! Al-lah está con los pacientes.” (2:153)

En este verso se señala que es necesario aprender a ser paciente y a beneficiarse de la gracia de la oración con el fin de pasar la prueba de este mundo. De hecho, la oración y la paciencia son como las ruedas dentadas de una máquina que se apoyan unas a otras. La realización de las oraciones cinco veces al día necesita perseverancia. Sin embargo, una persona que realiza las oraciones aprende a ser paciente porque introduce una disciplina en su vida. Así pues, la oración enseña a uno a ser paciente y la paciencia le ayuda a realizar las oraciones.

“¡Buscad ayuda en la paciencia y en la oración. Sí, es algo difícil, pero no para los humildes”. (2:45)

En el verso anterior se enfatiza que la realización de las oraciones es directamente proporcional al conocimiento de Al-lah. Es realmente difícil para aquellos que están privados de tal conocimiento mostrar una paciencia a largo plazo relativa a la realización de las oraciones.

El viejo mundo ha visto a muchas personas que dijeron: “Yo realicé mis oraciones durante un año, pero me di cuenta de que esto nunca terminaría, así que lo dejé”.

“¡Observad las oraciones -sobre todo. la oración intermedia- y estad con devoción ante Al-lah!” (2.238)

“La oración prohíbe la deshonestidad y lo reprobable.” (29:45)

“Bienaventurados los creyentes, que hacen su oración con humildad” (23:1-2)


En la reunión de “Alastu bi rabbikum”, que está más allá de los límites de la mente humana y es un encuentro secreto del mundo invisible, todo el mundo dijo “sí” con su espíritu y con su lengua de sabiduría a la pregunta de Al-lah: “¿No soy yo vuestro Señor?” La oración es la firma que reafirma la promesa hecha en el mundo invisible en este mundo. La oración es, pues, la ascensión del creyente.

Temas İslamicos

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