Según el Islam, ¿por qué debe ser el criminal castigado? ¿Cuál es el propósito de la pena en el Islam?

The Answer

Dear Brother / Sister,

Ha habido distintas consideraciones con respecto a los castigos a lo largo de la historia. El propósito de las penas está determinado en base a estas consideraciones. En Occidente, el propósito de los castigos en el pasado (hasta el s. XVIII) fue el de la intimidación y la venganza. La quema, la crucifixión, la amputación, la ruptura de huesos, el marcar a hierro fundido, etc fueron los tipos de castigo que se dieron allí en el pasado.

Además no había una correspondencia entre el crimen y el castigo en aquellas épocas. En el Código Criminal Británico, la ejecución era plicada a 200 tipos de delitos hasta el s. XVII. El Código Penal Francés aplicaba la ejecución a 215 tipos distintos de crímenes. La mayoría de ellos eran pequeños delitos.

Con el transcurso del tiempo, la venganza individual fue reemplazada por la venganza social y divina. En la venganza social, la intimidación es lo que prevalece. En la venganza divina, el propósito es el de la expiación. Desde el s. XVIII, los pensadores occidentales han comenzado a luchar contra el propósito de la venganza en las penas y han buscado otros para reemplazarla.

El propósito de la pena en el Islam

El objetivo del castigo en el Código Penal Islámico no es el de oprimir, torturar o vengarse de los criminales, ya que el Profeta no fue enviado a aterrorizar o tiranizar a las personas, sino que lo fue como misericordia para todas las criaturas.

Según lo que se entiende de las fuentes religiosas (versos coránicos y hadices) y las declaraciones de los muhtahids (sabios), el propósito del Islam es el de castigar a los criminales con los siguientes propósitos:

1. Impedir el crimen en general

La aplicación del castigo en la ley islámica debe ser una pena ejemplar que disuada a la comunidad a la hora de cometer crímenes. Es decir, el castigo islámico tiene la cualidad de impedir los crímenes antes de que se cometan y disuadir a las personas de cometerlos por medio de las advertencias.

De este modo, en el Islam las penas son aplicadas a la vista del público. La aplicación de las mismas de una forma pública está estrechamente ligada a la psicología humana.

El propósito de la ejemplaridad y la disuasión se logra de la mejor forma anunciando la pena y aplicándola en presencia del público. De este modo, los sentimientos de las personas relativos al odio a los crímenes y a su condena se mantendrán siempre. Nadie quiere estar en el lugar del criminal y recibir el desprecio de sus conciudadanos en el momento de ejecución del castigo. Esto frena la tendencia de la gente hacia la comisión de crímenes.

2. Impedir el crimen en particular

Uno de los objetivos de la pena en el Islam es el de hacer mejorar al criminal. El castigo es llevado a cabo con el fin de mejorar la ética del criminal y disuadirle para que no cometa otros delitos.

El castigo en el Islam es como la educación del niño por el padre o el tratamiento del paciente por parte del médico. El propósito no es el de oprimir o torturar o vengarse del criminal.

3. Expiación

El castigo como pena por un crimen es expiación (kaffarah), que es la necesidad de la justicia absoluta. De este modo, la víctima queda satisfecha y tranquila y la paz y el orden son matenidos en la comunidad. El Mensajero de Al-lah dijo lo siguiente en un hadiz.

“Un castigo aplicado para la realización de la justicia en la tierra es mejor que la lluvia de la mañana durante 30 días para los que cultivan la tierra”. (Ibn Hanbal, Musnad, II / 402)

Es necesario para que haya justicia el castigar a aquel que haya hecho algo malo. Este tema viene definido de este modo en el Corán:

"Una mala acción será retribuida con una pena igual, pero quien perdone y se reconcilie recibirá su recompensa de Al-lah” (42:40)

Como se ve aquí, es necesario castigar al criminal como se merece para que haya justicia. Sin embargo, es una virtud para la víctima el perdonarle.

La mumazala (igualdad) es necesaria en la pena. La pena debe ser equitativa y apropiada para el crimen. Si la pena es severa en comparación con el crimen, ella generaría una opresión y un descontento, no justicia, dentro de la comunidad. La expiación que se halla en la pena es una enorme gracia y misericordia para el criminal. Según el punto de vista de la mayoría de los sabios, la pena que se paga en este mundo por un crimen expía este último. El criminal no será castigado en el Más Allá debido a este crimen.

El Profeta dijo lo siguiente a este respecto:

“Cuando una persona comete un crimen y recibe un castigo debido a él eso es considerado como su expiación”.(Ömer Nasuhi Bilmen - Hukuki İslamiyye ve Istılahat-ı Fıkhiyye K., I / 33)

Dado que el propósito de la pena es el de lograr la mejora del individuo, es mejor no aplicarla si el criminal se arrepiente después de haber cometido el crimen. Esto es debido a que el propósito de la pena se ha materializado ya.

Cuando una persona confesó al Profeta (PB) que había cometido un robo, el Profeta le dijo: “Yo no creo que hayas robado”. (1)

Del mismo modo, cuando Maiz, uno de los Compañeros, confesó al Mensajero de Al-lah que había cometido adulterio y se arrepentía, el Mensajero de Al-lah le dijo:

“Piénsalo bien. Puedes no haber cometido adulterio, Puede haber sólo besado o hecho algo así”.

Así, él intentó que Maiz retirara su confesión. Sin embargo, después de que Maiz insistiera en que había cometido adulterio, fue castigado (2).

Es necesario decir que en ambos casos mencionados, el crimen no fue probado porque alguien lo conociera y lo viera. Los criminales se arrepintieron y confesaron sus crímenes. Si no lo hubieran hecho, habría sido imposible acusarles.

De este modo, cuando el Mensajero de Al-lah (PB) vio que ellos se habían arrepentido realmente por los crímenes que habían cometido, él no quiso que tales crímenes quedaran probados a través de su confesión. Él consideró suficiente que ellos se arrepintieran y pidieran perdón a Al-lah

Si él crimen ha quedado probado sin la confesión del criminal debido a las evidencias y los testigos, la situación es distinta. El arrepentimiento del criminal no es tomado en consideración en tal caso. En la aplicación de la pena had, el interés de la comunidad, y no el del criminal, es considerado prioritario. El castigo se aplica, con independencia del estado interior del condenado, con el fin de impedir que estos graves crímenes se expandan dentro de la comunidad y causen tensiones y descontento. Sin embargo, el qisas (represalia) está excluido de esto porque en ese supuesto los parientes de la persona asesinada tienen la facultad de perdonar al asesino y el Corán anima al perdón.

Con respecto a los crímenes que son llamado tazir y cuya pena se deja en manos del juez para que éste decida, el estado interior del criminal es tomado en consideración. Si el juez está convencido de que el criminal mejorará, Él puede eliminar o mitigar la pena. Sin embargo, el interés de la comunidad debe ser también tomado en cuenta a la hora de decidir.

Notas al pie de página:

(1) Ahmad b. Hanbal, Baqi Musnad al-Ansar, 21480
(2) Muslim, Hudud, 22; ash-Shawkani, Naylul-Awtar, VII, 95,109; az-Zaylai, Nasbu'r-Raya, III, 314 etc.

Temas İslamicos

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