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1-) Dado que los otros libros distintos al Corán fueron distorsionados, ¿por qué la religión del Islam nos ordena creer en ellos?

Como musulmanes, creemos en Musa (Moisés), Daúd (David) e Isa (Jesús) y en los libros divinos que les fueron revelados: la Torah, los Salmos y los Evangelios, y no tenemos duda de que ellos siguen la verdadera religión de la unidad (de Dios). Sin embargo, estos libros no pudieron ser protegidos y, de este modo, sufrieron alteraciones y distorsiones.

No podemos decir que los libros que los judíos y cristianos poseen no tengan partes relativas a la revelación que fue enviada a los profetas. Sin embargo, no hay duda tampoco que estos libros contienen supersticiones y falsas creencias. De este modo, debemos tratar estos libros con cautela.

Nosotros aceptamos que los decretos que hay en ellos y que están de acuerdo con lo que establece el Corán son producto de la revelación. Consideramos que los decretos que están en contra de lo que establece el Corán son alteraciones posteriores.

Permanecemos en silencio cuando la información que hay en ellos ni está de acuerdo ni se opone a lo que establece el Corán. No aceptamos ni rechazamos estos libros, en ese caso, ya que existe una posibilidad de que la información que está contenida en ellos sea una revelación, aunque no podemos estar seguros de ello.

Abu Huraira (ra) dijo lo siguiente con respecto a este asunto: “La Gente del Libro leía la Torah en hebreo. Y ellos solían traducirla al árabe para los musulmanes. Sobre este tema, el Profeta Muhammad (PB) dijo a los Compañeros lo siguiente: “No aprobéis ni rechacéis las palabras de la Gente del Libro”.”

“Decid: Creemos en Alá y en lo que se nos ha revelado, en lo que se reveló a Abraham, Ismael, Isaac, Jacob y las tribus, en lo que Moisés, Jesús y los profetas recibieron de su Señor. No hacemos distinción entre ninguno de ellos y nos sometemos a Él”. (2;136)


2-) ¿Por qué fueron revelados los libros?

Las pruebas son realizadas en base a criterios de justicia. Un profesor quiere aplicar el criterio de justicia en sus pruebas. Del mismo modo, Al-lah necesita poner a prueba a Sus estudiantes dándoles unas notas para estudiar. Los profetas son los maestros de la humanidad en la escuela de la vida y las notas para las pruebas son los libros divinos.

El siguiente verso llama la atención sobre este hecho:

"... no castigamos sin haber enviado previamente a un Mensajero (para dar una advertencia)" (7:15)

Además, este enorme universo fue creado con numerosos propósitos. Habría que estar loco para pensar que el universo, equipado con tanta sabiduría, carece de un propósito y es algo absurdo e innecesario. El principal propósito de la creación del universo es el hecho de que Al-lah quiere ser conocido y quiere que sus siervos lo hagan.

"Y no he creado a los genios y los humanos excepto para que Me adoren". (51:56)

Este verso de arriba indica este hecho. Los siervos de Al-lah no pueden conocerle y no pueden saber cómo adorarle sin un maestro y un libro.

Lo que refleja los nombres y atributos de Al-lah, nos enseña y refleja Su infinito conocimiento y poder es el libro del universo, que está encarnado en el Corán.

Con el fin de aprender los profundos significados, el fino bordado y los mensajes instructivos del libro del universo, un profesor que enseñe bien se convierte en algo necesario. De otro modo, no importa lo maravilloso que sea un libro, él no será diferente a un rollo de papel si su significado no es conocido y si no hay un maestro para enseñarlo.

Del mismo modo, no sería posible comprender los finos misterios del libro del universo si no hubiera un libro como el Corán ni un maestro como el Profeta Muhammad (PB) que enseñara el libro del Universo con sus bellezas más finas, que narrara sus vínculos con el Creador y que explicara el propósito de la Creación. En realidad, aquellos que no prestan atención al Corán y a Muhammad (PB) piensan, con sus ideas materialistas, que este universo no tiene sentido y carece de propósito. Ellos ven al hombre como una pobre persona a la que resulta imposible conocer de donde viene, adonde va y por qué ha venido a este mundo, y que va a desaparecer después de un cierto tiempo. Un libro y un maestro son necesarios para corregir este error.

Según el Corán, la razón por la cual los libros divinos fueron revelados fue para juzgar entre la gente en los temas en los que ellos discrepaban (2:213), para que los hombres establecieran la justicia (57:25), para ser un guía y una misericordia para los creyentes (16:64), para guiar a la humanidad desde las profundidades de las tinieblas hacia la luz (14:1) y para advertir a los injustos y dar las buenas nuevas a aquellos que obran bien (46:12).

Los libros que Al-lah envió por medio de Sus profetas para guiar a los humanos y transmitirles el mensaje de Al-lah son llamados también "libros divinos" o "libros que fueron revelados". Estos libros son la palabra de Al-lah en lo que respecta a la forma y el significado. Ellos fueron revelados a los profetas por Al-lah con el fin de que fueran transmitidos a la gente y para ser explicados. Fueron enviados en forma escrita, como páginas o tablas, o en forma de todo tipo de revelaciones orales, con palabras y significados, que fueron más tarde compiladas o no. Los libros no compilados fueron agrupados mientras los profetas los dictaban.

Los libros divinos, ya sean grandes o pequeños en términos de tamaño o ya fueran enviados en forma compilada o no, fueron revelados en el idioma de los pueblos a los que pertenecían los profetas, ya que Al-lah envió profetas a cada nación a lo largo de los siglos.

"Ciertamente, te hemos enviado con la Verdad, como portador de buenas nuevas y amonestador, pues no hay comunidad por la que no haya pasado un amonestador". (35:24)

"Y para cada comunidad hay un Mensajero. Cuando llega a ellos su Mensajero, juzga entre ellos con equidad y ellos no son oprimidos". (10:47)

"No enviamos Mensajero alguno que no hablase la lengua de su pueblo, para que pudiera explicarles con claridad". (14:4)

Algunos libros divinos tienen propiedades milagrosas. El Corán, por ejemplo, tiene muchas propiedades de este tipo.

Libros divinos fueron enviados en forma escrita, al Profeta Ibrahim (PB) en forma de páginas y al Profeta Musa (Moisés) en forma de tablas. El Corán fue enviado al Profeta Muhammad (PB) gradualmente en varias formas de revelación oral. El Profeta (PB) lo dictó a los escribas en su orden correcto.

Todos los libros divinos mencionan unánimemente los sugientes puntos:

1. Ellos se nuestran de acuerdo en declarar los principios de la creencia y la unidad.

2 . Al-lah es único en Su personalidad y atributos. Él es el Creador y el Hacedor. Nadie sino Al-lah es digno de alabanza.

3. Los tipos de adoración principales son la oración, el zakah y el ayuno. Sus formas pueden ser diferentes en las diferentes religiones (21:73; 2:183)

4. La fornicación, el asesinato, el robo y pecados similares, que violan los derechos de la gente al honor, la castidad, la vida y la propiedad, son pecados mayores.

5. Ellos ordenan todo tipo de buenas acciones y los principios de una ética elevada.

6. Ellos declaran que el Profeta Muhammad (PB) vendrá como mensajero de Al-lah y mencionan sus atributos.

7. Ellos animan a la gente a trabajar en la vía de Al-lah con sus vidas y propiedades.

Al-lah incluye en el Corán la mayor parte de los principios e información que envió en los Libros Sagrados anteriores. El verso 18 de la Sura Al Maida se refiere a este tema:

"Hicimos descender la Escritura que contiene la Verdad y que confirma la Escritura que ya tenían en sus manos y la protege. Juzga, pues, entre ellos con lo que Al-lah hizo descender. Y no sigas sus deseos, contrariando la Verdad que ha venido a ti".

En ese caso, el Corán es un testimonio y un controlador con respecto a las partes inalteradas de los anteriores libros divinos y a las partes distorsionadas y mezcladas de esos libros.

El Corán declara que los hechos declarados en él fueron también revelados en los anteriores libros divinos:

"Y, en verdad, lo hace descender el Señor del Universo. Lo baja el Espíritu digno de confianza sobre tu corazón, para que seas de los amonestadores en lengua árabe clara. Y, en verdad, ello estaba en las Escrituras de los primeros". (26:192-196).

La frase "los Libros revelados de los primeros” (zubur al auwalin) incluyen las páginas de Ibrahim, la Torah, los Salmos y el Evangelio”.

La gente necesita profetas que les transmitan los decretos de Al-lah. Del mismo modo, ellos también necesitan libros divinos revelados a ellos debido a las siguientes razones:

1. Los libros divinos enviados a los profetas son los libros a los que las naciones se remiten con el fin de describir el credo, los principios y los decretos de su religión sin que importe el tiempo que haya pasado. Las naciones se refieren al libro de Al-lah con el fin de conocer los decretos de la Shari´at de Al-lah, para explicar los actos obligatorios (fard) que Al-lah ha ordenado y los actos prohibidos (haram) por Él, para conocer las virtudes y la alta ética, las reglas de las buenas maneras y la cortesía y advertencias de Al-lah, para transmitir las promesas y las amenazas de Al-lah, para llamar a la gente al camino recto y para dar consejos. Después de la muerte del Profeta, los sabios de la Ummah se remitieron al Libro de Al-lah con el fin de hallar los decretos legales que se aplicaran a los problemas de la vida humana.

2. El libro divino enviado a un profeta es un árbitro justo al que la gente se remite después de la muerte de ese profeta para resolver los asuntos en los cuales discrepan, ya que él es la palabra de Al-lah, que es siempre el Más Justo. Al-lah se refiere a esto en el Corán:

"La Humanidad constituía una sola comunidad1 y después Al-lah designó a los profetas como portadores de buenas nuevas y advertidores [del castigo] e hizo descender con ellos la Escritura [Sagrada] con la Verdad para que juzgasen entre los hombres en aquello en lo que no se ponían de acuerdo." (2:213).

Un libro que es revelado a una ummah y que está escrito protege los principios de la unidad, el credo, las reglas y los decretos de la religión. Si un libro divino continúa sin sufrir ningún cambio en una ummah, esto significa que un profeta vive entre ellos. Los profetas mueren como el resto de seres humanos. Así, si el libro divino no permanece después de la muerte del profeta, las discrepancias en el seno de esa nación se incrementarán tanto que ellos se desviarán del origen de la religión. La existencia de un libro divino escrito es necesaria para evitar que el hombre se ve arrastrado por su alma y sus deseos, lo cual está impreso su propia naturaleza, y para poner fin a las disputas en temas religiosos y el iytihad.

Los libros divinos recogen la influencia y los llamamientos de los profetas para difundir la religión y guiar a la gente con independencia de la distancia y el tiempo que los separe del hecho de la revelación. La influencia y la difusión del Corán han sido enormes y esto ha convertido el Islam en una religión universal, tal y como fuera transmitida por Muhammad (PB), el último Profeta.

Al-lah reveló libros a sus profetas debido a las razones mencionadas anteriormente y algunas otras. Los profetas trasmitieron esos libros y los explicaron. El Profeta Muhammad (PB) dejó el Corán, que es una luz que guía a la humanidad, detrás de él.

Los profetas, que honraron a la humanidad con su existencia, tuvieron la necesidad de ser instruidos por Al-lah con el fin de llevar a cabo sus obligaciones como mensajeros. Esta instrucción fue dada a los profetas a través de los libros divinos. Los libros divinos son las leyes sagradas de Al-lah que deben ser aplicadas por los humanos. Al-lah informó a los humanos acerca de sus derechos y obligaciones a través de estas leyes. Las vidas de los profetas en este mundo son efímeras. La continuación de los decretos divinos transmitidos por los profetas a sus ummahs fue posible sólo a través de estos libros. Sino hubiera sido por los libros, la gente continuaría ignorando el propósito de su creación, los deberes que deben cumplir y las recompensas y castigos que hallarán en el Más Allá. Ellos se verían privados de los principios divinos que gobiernan sus vidas. También se verían despojados del honor y la felicidad de leer los versos sagrados, realizar sus actos de adoración a través de los mismos, obtener consejos de ellos y deshacerse de opiniones peligrosas tras comprender la verdad mediante los citados versos.

Las órdenes y prohibiciones de las que el Corán nos informa y la sabiduría y las verdades que él explica son abundantes. Ellas tratan básicamente sobre las creencias, la adoración, las leyes relativas a las relaciones humanas, la ética, las obras de arte que muestran el poder de Al-lah, los hechos ejemplares y otras cosas. Podemos resumirlas de la manera siguiente:

1) El Corán informa a los humanos acerca de la existencia, unidad, majestad, sabiduría y santidad de Al-lah. Las palabras de aquellos que tienen opiniones filosóficas palidecen en comparación con las palabras iluminadas.

2) El Corán llama a los humanos a obtener el conocimiento y a meditar sobre las cosas mirándolas con cuidado. Él aconseja a los humanos mirar las grandes obras de Al-lah, que muestran su sabiduría y poder.

3) El Corán da información acerca de algunos de los profetas enviados a la humanidad en épocas anteriores. Él informa al hombre sobre la forma en que debe llevar a cabo sus elevadas obligaciones y sobre qué dificultades encontrará mientras las realiza. Él ordena a todas las personas que obedezcan al último Profeta.

4) El Corán dice a la gente cuáles son las escenas y hechos históricos más ejemplares relativos a las naciones anteriores para que la gente aprenda lecciones de ellos. También narra los finales terribles que sufrieron las naciones pecadoras que se rebelaron contra sus profetas.

5) El Corán ordena a los humanos que mantengan su espíritu alerta en cada momento y que no olviden a Dios. Él les aconseja no alejarse de la religión y las virtudes que ella promueve para seguir los deseos de sus almas. Él les advierte que el verse privados de los placeres espirituales y las recompensas del Más Allá para sumergirse en los beneficios materiales y los placeres de este mundo es un gran desastre.

6) El Corán aconseja los musulmanes adherirse a su religión y defender la verdad todo el tiempo. Él les recuerda que deben siempre ser fuertes y trabajar duro con el fin de preparar el equipo que les proteja. Él les ordena que luchen cuando sea necesario para proteger su religión, su honor, su país y sus pertenencias materiales y espirituales con sus vidas y sus propiedades.

7) El Corán les informa acerca de los principios y reglas que son necesarios para que la vida social y civil continúe de forma ordenada y pacífica. Él pide a la gente que proteja ciertos derechos y lleve a cabo ciertas obligaciones.

8) El Corán aconseja a los individuos y las comunidades que se adhieran a la justicia, la honestidad, la modestia y el amor y que obren con misericordia, hagan favores, perdonen, mantengan las reglas de la cortesía, apoyen la igualdad y adquieran unos rasgos elevados. Él prohíbe a la gente la opresión, la traición, el orgullo, la avaricia, la dureza de corazón, las malas acciones y palabras y las bebidas y la comida dañinas. Él enseña a la gente qué bebidas y comidas son halal (legítimas) y cuáles son haram (prohibidas).

9) El Corán dice a la gente que nada puede cambiar las leyes naturales que Al-lah ha impuesto en este reino. Él declara que todo el mundo tiene que actuar en base a estas leyes. Él recuerda a la gente que no puede adquirir nada más que a través de los frutos (beneficios) de su trabajo y anima a la gente a trabajar.

10) El Corán da a los creyentes que aceptan y cumplen las órdenes de Dios, respetan sus prohibiciones y actúan de acuerdo a ellas las buenas nuevas de las recompensas y éxitos en este mundo y en el Más Allá. Él también advierte a los incrédulos en contra del mal fin preparado para ellos y sobre el Fuego del Infierno. A través de estas explicaciones, el Corán quiere informar a la gente acerca del elevado propósito de su creación.

En conclusión, el mensaje del Corán es un milagro. Él contiene muchos más ejemplos de sabiduría. La humanidad nunca puede quedar excluida de las instrucciones del Corán no importa lo alto que suba. Los actos que son contrarios a estas instrucciones (principios) del Corán representan una caída en lugar de un ascenso.


3-) ¿Qué es la creencia en los libros?

Uno de los principios de la creencia es la creencia en los libros divinos. Incluso si el hombre conoce la existencia y unidad de Al-lah mediante su mente, él no puede conocer cuáles son Sus órdenes y prohibiciones, cómo adorar a Al-lah y, en resumen, lo que a Él le agradará y lo que no. De este modo, Al-lah envió los libros divinos.

Estos libros son llamados “libros divinos”, lo que significa que son los libros de Al-lah. Ellos son llamados también “libros sagrados”.

La religión del Islam nos ordena creer en todos los libros divinos revelados por Al-lah. Todos los musulmanes tienen que creer en el Corán y los libros sagrados sobre los que el Corán nos informa. La creencia en los libros juega un papel importante en los principios de creencia en el Islam.

La esencia de este principio de creencia es creer que Al-lah reveló libros a algunos profeas y que ellos son todos auténtico y reales.

Nosotros no sabemos el número exacto de los libros divinos.

Según un hadiz transmitido por Abu Idris al Jaulani, de Abu Dharr, el Profeta dijo que Al-lah envió 10 páginas al Profeta Adam (Adán), 50 páginas a Shet, 30 páginas a Idris (Henoc) y 10 páginas a Ibrahim (Abraham).

Se declara en el Corán que algunas páginas fueron reveladas a Ibrahim y a Musa (Moisés) antes de que la Torah fuera revelada. (an-Najm, 53:37-54; al-A'la, 87:19). También se declara en el Corán que la Torah fue revelada al Profeta Musa (Moisés) (al-Isra, 17:2; al-Maida, 5:44), los Salmos al Profeta Daúd (David) (an-Nisa, 4:163) y el Evangelio al Profeta Isa (Jesus) (al-Maida, 5:46, 110).

El Corán fue revelado al Profeta Muhammad (PB), el Sello de los Profetas.


4-) ¿Cuál es la importancia de los Libros Sagrados?

Podemos detallar la importancia de los libros sagrados de la siguiente forma:

1 - Al-lah tiene una generosidad sin límites. Él ofrece abundantes dones y gracias. Él tiene infinitas bendiciones y numerosas mesas. Concede a los hombres muchos órganos y sentimientos. El otorga bendiciones a cada órgano y coloca mesas para cada sentimiento. Así por ejemplo, Él creó el sol para los ojos, el aire para los pulmones y la comida para el estómago. Al igual que los órganos materiales del hombre, su mente, corazón y consciencia necesitan mesas, comida o remedios. El envió los libros divinos que son remedios y mesas espirituales para ellos. Estos libros desarrollaron y mejoraron los espíritus y dieron luz y dirección a las mentes y felicidad a la vida.

2 - Uno de los atributos de Al-lah es el atributo del habla. Al-lah es el Eterno Hablador. La bendición del entendimiento y la facultad del habla fueron dados a los seres humanos de entre las criaturas. El hombre recibió así la manifestation del atributo del habla.

Donde hay una mente, hay también "obligaciones" y "responsabilidades". Donde hay un habla, se necesita un interlocutor. Dado que el hombre ha recibido una mente, él será informado de su responsabilidades y sus obligaciones. Y dado que él ha recibido el habla, se le dirá por qué nació y ante quién es responsable. Así, el hecho de que el hombre haya recibido la mente y la facultad de hablar hace necesario que se le envíen los libros divinos.

3 - Todos los sentidos del hombre son condicionales y limitados. Él no puede ver a kilometros de distancia con el ojo desnudo. Tampoco puede oír los sonidos ni oler los olores y fragancias a gran distancia. Al igual que estos sentidos, la mente del hombre y las facultades de percepción son también condicionales y limitadas. Esto quiere decir que la mente no puede conocer las cosas gaib (de lo oculto). Ella no puede descodificar los secretos y realidades que afectan al hombre. En otras palabras, la mente puede encontrar a su Señor por medio de los juicios o el razonamiento. Sin embargo, no puede comprender por qué su Señor la creó. Él hombre necesita reunir mucho conocimiento sobre el gaib y las realidades tales como los fundamentos de la creencia, la vía de la servidumbre, las cualidades y propiedades de la adoración, la vida eterna, la existencia del Paraíso y el Infierno y los nombres y atributos de Al-lah. La humanidad necesita profetas y libros divinos con el fin de aprender de ellos, llevar a cabo sus obligaciones y cumplir con sus responsabilidades. Por lo tanto, Al-lah envió profetas como guías y maestros a la humanidad y envió también libros divinos.

4 - El hombre tiene un nafs (alma). Ella tiene deseos y concupiscencia. El hombre tiene objetivos ilimitados, ambiciones y orgullo, enfado y furia, indignación y reacciones. Él está abierto a las influencias del Diablo. El nafs le tienta continuamente para que lleve a cabo malas acciones. El Diablo intenta también que realice malos actos. Si el hombre se vuelve hacia el diablo, su destrucción se convertirá en algo terrible y el daño que cause será aterrador. Él podría arruinar o destruir un país.

Por estas razones, existe la necesidad de que los profetas muestren el camino recto y que los libros divinos enseñen a los hombres la verdad y la realidad. Al-lah envió libros para equilibrar las caídas y los ascensos y para guiar a los hombres al camino recto y en la buena dirección.

5 - La disposición y consciencia del hombre buscan a su Señor y quieren conocer a su Amo y Maestro. Ellos quieren hallar respuestas a cuestiones como: "¿De dónde vengo? ¿Por qué fui creado? ¿Cuáles son mis tareas y obligaciones en este mundo?”

Son los profetas los que pueden dar respuestas a estas preguntas. Y son los profetas los que descubren el secreto de la creación del universo y dan respuesta al enigma de la creación del hombre. Las guías de estos profetas son los libros divinos. Al-lah dio los libros a los profetas, explicó a la gente el misterio de este mundo a través de ellos y respondió del mismo modo a las cuestiones acerca de la creación.


5-) ¿Cuántos tipos de libros divinos hay? ¿Cuáles son sus nombres?

Los libros divinos revelados antes del Corán están divididos en dos grupos:

1. Los grandes libros.

2. Los pequeños libros.

Los pequeños libros enviados antes que el Corán son llamados “suhuf”, que significa “páginas”. Ellos son folletos que no pueden ser llamados libros. Todos ellos equivalen a unas 100 páginas.

Los profetas a los cuales fueron reveladas páginas son los siguientes: Adam, Shet, Idris (Henoc) e Ibrahim (Abraham). El Profeta Adam recibió 10 páginas, el Profeta Shet 50 páginas, el Profeta Idris 30 páginas y el Profeta Ibrahim 10 páginas.

Existen tres grandes libros aparte del Corán. Ellos son la Torah (El Antiguo Testamento), el Evangelio (el Nuevo Testamento) y Los Salmos.

La Torah fue revelada al Profeta Musa (Moisés), Los Salmos al Profeta Daud (David), el Evangelio al Profeta Isa (Jesús) y el Corán al Profeta Muhammad (PB).


6-) ¿Pueden dar información sobre la necesidad de la creencia en los Libros?

El Corán expresa la necesidad de la creencia en los Libros de diversas formas. En algunos versos coránicos referentes a este tema, se expresa la necesidad de la creencia en los Libros: “Decid: “Creemos en Al-lah y en lo que nos fue revelado y en lo que fue revelado a Abraham, a Ismael, a Isaac, a Jacob y a las Tribus2, y en lo que fue dado a Moisés y a Jesús, y en lo que fue dado a los profetas por su Señor. No hacemos diferencias entre ninguno de ellos y nos sometemos a Él”. (2:136) “¡Oh los que creéis! Creed en Al-lah y en Su Mensajero y en la Escritura [Sagrada] que ha ido descendiendo sobre Su Mensajero y en la Escritura [Sagrada] que hicimos descender anteriormente”. (4:136)

En algunos versos, la creencia en los Libros está considerada como una característica de los creyentes. “Aquellos que creen en la revelación que se hizo descender para ti4 y en la revelación que se hizo descender antes de ti y que tienen certeza de la otra vida”. (2:4)

El Profeta tiene que creer en los Libros como los otros creyentes: “El Mensajero cree en lo que fue hecho descender a él procedente de su Señor y (también) los creyentes. Todos ellos creen en Al-lah y en Sus ángeles y en Sus Libros y en Sus Mensajeros”. (2:285)

Algunos versos expresan la necesidad de creer en los Libros, declarando que es incredulidad e hipocresía el no creer en ellos. “Y quien no crea en Al-lah y en Sus ángeles y en Sus Escrituras y en Sus Mensajeros y en el Último Día, en verdad, se habrá extraviado profundamente”. (4:436)

El creer en los Libros es una necesidad vinculada a la creencia en Al-lah, en Sus ángeles y en Sus mensajeros. Al-lah envió libros a la gente para mostrarles el camino recto a través de los profetas que Él escogió de entre ellos. Los Libros son la suma de las revelaciones enviadas a través de los ángeles. Una persona que cree en Al-lah pero no cree en los ángeles ni en la revelación y que se opone a la profecía es considerada como alguien que ha abandonado el Islam. Los Libros son un depósito dado al hombre, que fue creado como vicerregente en la tierra. En otras palabras, estos Libros son la suma de las instrucciones, órdenes y predicciones que muestran al hombre cómo llevar a cabo su obligación de comprender el sistema divino basado en la soberanía de Al-lah sobre el mundo.

Ellos contienen principios de creencia, formas de adoración y actos que necesitan ser realizados o no realizados, principios de una ética elevada, que organizan la vida humana de la mejor forma, y principios y reglas básicos que diseñan la vida política y social. De este modo, el creer en los Libros significa aceptar organizar y diseñar el mundo de la creencia y el pensamiento del hombre y su vida social e individual en la forma que el Corán ordena.

No importa cuáles sean sus nombres o cómo sean definidos, todos los libros divinos son la palabra de Dios. No hay diferencia entre ellos en términos de su origen y los mensajes que contienen. Todos ellos son auténticos y nos informan sobre la verdad. Ellos fueron revelados a través de ángeles, que fueron creados como entidades puras. El Diablo u otros seres no pueden interferir en ellos, ya que están bajo la protección de Al-lah. Todos ellos informan a la gente acerca de la unidad de Al-lah y del hecho de que es necesario adorarle.

“Y no hemos enviado antes de ti a ningún Mensajero sin haberle revelado: «No hay más dios que Yo, así pues, ¡Adoradme!” (21:25). “Ciertamente, Nosotros enviamos a cada comunidad un Mensajero: «¡Adorad a Al-lah y abandonad los ídolos!” (16:36) “Él ha establecido para vosotros los mandatos de la fe que ya había encomendado a Noé y que también Nosotros te hemos revelado a ti, y lo que habíamos encomendado a Abraham, Moisés y Jesús: “Estableced la creencia y no os dividáis por causa de ella.” (42:13). Sin embargo, su idioma cambia en base a las comunidades a las que son enviados. “No enviamos Mensajero alguno que no hablase la lengua de su pueblo, para que pudiera explicarles con claridad” (14:4). Algunas reglas y métodos también cambian en base al tiempo y la comunidad. “A cada uno de vosotros le hemos asignado un código legal y un camino de salvación”. (5:48)

La creencia en los libros no significa que sea necesario aceptar que los actuales y alterados libros como la Torah, los Salmos y los Evangelios sean reales y auténticos. Un creyente tiene que aceptar únicamente que las formas originales de dichos libros son la palabra de Al-lah, pero él tiene también que aceptar que sus actuales versiones han sido distorsionadas. De este modo, un creyente que encuentre alguna información en la Torah o el Evangelio tiene que referirse al Corán y a la Sunnah sin decir que aquellos sean auténticos o falsos.

No hay problema en aceptar que la información de estos libros es auténtica si ella no contradice los principios y reglas declarados por el Corán y la Sunnah. Sin embargo, está fuera de cuestión el aceptar alguna información que contradiga el Corán y la Sunnah como procedente de Al-lah. Así pues, la creencia los Libros significa creer en la revelación enviada por Al-lah, que la revelación continuó junto con los profetas y que ella terminó con él Corán de una forma perfecta.