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1-) ¿Cuáles son las características de la religión del Islam?

Las características del Islam, que lo distinguen de otras religiones, son las siguientes:

1 - El Islam se dirige a todos los seres humanos y a los pueblos de todas las épocas. Sus principios satisfacen todas las necesidades de la humanidad.

Las características universales del Islam son recogidas de este modo en el Sagrado Corán:

“No te hemos enviado sino como nuncio de buenas nuevas y como monitor a todo el género humano. Pero la mayoría de los hombres no saben”. (34:28).

“Yo soy el Enviado de Al-lah a todos vosotros, de Aquél a Quien pertenece el dominio de los cielos y de la tierra.” (7:158)

2- El Islam es una religión de facilidad y simplicidad.

En el Islam no se pide a la gente que haga cosas que no puede o que tendría gran dificultad en hacer.

Los principios de facilidad y simplicidad en el Islam vienen recogidos de la siguiente forma en el Sagrado Corán:

“Al-lah no pide nada a nadie más allá de sus posibilidades”. (2:286).

“¡Señor! ¡No nos impongas más allá de nuestras fuerzas!”. (2:286).

"Al-lah quiere hacéroslo fácil y no difícil". (2:185).

Mientras el Corán clarifica que el Islam es la religión de la facilidad y la simplicidad, el Profeta introduce los siguientes principios en sus hadices:

“Yo fui enviado sólo como misericordia para todas las criaturas: No fui enviado para torturar o causar problemas”.

”Al-lah no me envió para causar problemas o dificultades o como alguien que los desee. Él me envió como instructor y para facilitar las cosas...”

“La mejor de vuestras religiones es la que es más fácil. No hay duda de que la religión es facilidad”.

“Manteneos alejados de lo que yo he prohibido y haced lo que yo he ordenado tanto como podáis. Las naciones que hubo antes de vosotros fueron destruidas debido a la abundancia de sus problemas y los conflictos contra sus profetas”.

“Haced tantas buenas acciones como podáis. Al-lah no se cansará de daros recompensas a menos que os canséis de adorarle”.

“Tomad las cosas de una forma fácil. No las hagáis difíciles. No asustéis a la gente”.

Aisha informó de la práctica del Mensajero de Al-lah como sigue:

“Cuando se dejó al Mensajero de Al-lah (PB) la libertad de escoger entre dos cosas, él escogía la más fácil a menos que fuera un pecado. Si algo era un pecado, él era, entre todos, el que más se alejaba de ella”.

Los hadices mencionados muestran la facilidad que contienen los mandatos sobre la práctica del Islam. Esta facilidad tiene relación con el hecho de que el Islam es una religión universal que existirá hasta el Día del Juicio.

Algunos ejemplos de las prácticas del Islam muestran que es una religión universal y que existirá hasta el Día del Juicio:

- En nuestra religión, es necesario hacer wudu con agua. Sin embargo, ni no hay agua o cuando existe un riesgo de enfermar debido al agua muy fría, se hace tayammum con el suelo. El suelo reemplaza entonces al agua.

- Nuestra religión proporciona una facilidad a los viajeros y les permite realizar oraciones de 2 rakahs en lugar de las 4 establecidas debido al cansancio, falta de tiempo etc.

- Es fard (obligatorio) estar de pie mientras se realizan las oraciones. Sin embargo, aquellos que están demasiado débiles pueden realizar las oraciones sentados.

- Puede ser difícil para los enfermos y viajeros realizar el ayuno en Ramadán. De este modo, nuestra religión les deja libertad para realizar el ayuno o comer. Ellos pueden ayunar cuando estén mejor o cuando vuelvan del viaje.

- Si hay riesgo de epidemia, guerra etc, los musulmanes que tienen que hacer el hayy pueden posponerlo hasta que el riesgo haya desaparecido.

3- Todos los mandatos del Islam son razonables. No hay nada que sea contrario a la razón y la lógica en el Islam.

La más importante propiedad del hombre, que lo distingue de los otros seres, es la mente. El hombre piensa en otras cosas, distingue lo bueno de lo malo y hace una elección entre lo que está bien y lo que está mal gracias a su mente.

De este modo, la mente y la gente sabia son mencionados en unos 70 versos del Corán. Las frases: “¿Es que no oyen?” o “No razonan” son usadas a menudo.

El estar cuerdo es necesario para ser responsable en nuestra religión. De este modo, los que no lo están no son considerados responsables.

Cuando la gente que no creía en el Profeta le decía: “Muéstranos algunos milagros para que creamos en Al-lah y aceptemos que tú eres un profeta”, a Al-lah no le gustaba lo que ellos decían y les pidió que observaran la tierra y los cielos y meditaran sobre ellos con el fin de creer en Su existencia en lugar de pedir milagros. Lo siguiente se declara sobre este tema en el Corán:

“En la creación de los cielos y de la tierra, en la sucesión de la noche y el día, en las naves que surcan el mar con lo que aprovecha a los hombres, en el agua que Alá hace bajar del cielo, vivificando con ella la tierra después de muerta, diseminando por ella toda clase de bestias, en la variación de los vientos, en las nubes, sujetas entre el cielo y la tierra, hay, ciertamente, signos para gente que razona”. (2:164).

Anas, uno de los notables de entre los Compañeros, alabó a alguien en presencia del Mensajero de Al-lah.

El Mensajero de Al-lah preguntó a Anas: “¿Cómo es su mente (inteligencia)?”

Anas dijo: “¡Oh Mensajero de Al-lah! Sus actos de adoración, ética y virtudes son muy buenos”.

El Mensajero de Al-lah volvió a preguntar: “¿Cómo es su mente (inteligencia)?”

Anas dijo: “¡Oh Mensajero de Al-lah! Estábamos mencionando sus actos de adoración, ética y virtudes, pero tú nos preguntas sobre su inteligencia”.

“Entonces el Mensajero de Al-lah dijo: “Un adorador estúpido puede ser engañado por Satanás fácilmente y cometer más pecados que un pecador debido a su ignorancia. Los hombres pueden aproximarse a Al-lah según sean sus mentes”.

El hadiz mencionado antes, que está contenido en Adabud Nunia wad Din, es un ejemplo claro y busca reafirmar la importancia que se da a la mente en el Islam.

Algunos otros hadices sobre la mente son los siguientes:

“Una persona que no tiene mente, no tiene religión”.

“A Al-lah no le gusta un creyente que no piensa”.

“Si la mente de una persona no es sólida, su religión no será sólida”.

“El Paraíso tiene 100 grados. 99 grados son para aquellos que están cuerdos; 1 grado es para los otros...”

“¡Oh Ali! Mientras la gente se aproxima a Al-lah a través de varios buenos actos, tú te aproximas a Él con tu mente”.

“Al-lah no creó nada más valioso y más honorable que la mente”.

4- El Islam abolió y eliminó las diferencias de clase, las desigualdades y los privilegios que estaban presentes en cada época e introdujo el principio de que la gente no tiene diferencias en lo que se refiere a su origen.

Lo siguiente viene declarado en el Sagrado Corán:

"¡Hombres! Os hemos creado de un varón y de una hembra”. (49:13).

El Profeta declaró lo siguiente:

“Los seres humanos son los hijos de Adam (Adán). Al-lah creó a Adam del polvo de la tierra”. De este modo, el Islam declara que todos los seres humanos vienen de los mismos antepasados y que nadie puede afirmar que es superior a otros por naturaleza.

5- El Islam considera a las personas tan iguales como las púas de un peine en lo que respecta a la ley. El Islam no otorga ninguna importancia a las diferencias de raza, color y lenguaje. Declara que lo que hace al hombre más valioso y superior a otros hombres es el temor de Al-lah en su corazón y el grado de su creencia. El Profeta declaró lo siguiente con respecto a este asunto:

“¡Oh hombres! No olvidéis que vuestro Señor es uno (el mismo) y que vuestro padre es uno. Un árabe no es superior a un no árabe, y un no árabe no es superior a un árabe. Un blanco no es superior a un negro y un negro no es superior a un blanco en ningún aspecto distinto a la taqua (temor de Al-lah)”.

De este modo, nuestra religión considera a todo el mundo igual en términos legales. No da importancia a la superioridad mundana y a los títulos temporales. Toma en cuenta el mundo interior del hombre y no su apariencia física.

El Judaísmo da importancia a los placeres corporales y a los beneficios materiales. Anima a sus seguidores a dar importancia al mundo. El Cristianismo y el Hinduísmo dan importancia al desarrollo del espíritu y al debilitamiento de los deseos del alma mediante el acto de infligir dolor al cuerpo e invitan a ser negligentes en la vida mundana. Sin embargo, el Islam establece un equilibrio entre el espíritu y el cuerpo, el mundo y el Más Allá. Concede igual importancia a ambos. Busca satisfacer las necesidades de ambos de forma separada.  

El siguiente verso del Corán expresa el equilibrio entre el mundo y el Más Allá en el Islam: “¡Oh Señor! Danos lo bueno en este mundo y lo bueno en el Más Allá”.

El Islam no da excesiva importancia al mundo en detrimento del Más Allá o al Más Allá en detrimento del mundo.

El Islam declara que el Más Allá será ganado en este mundo y pide a los hombres que trabajen por su propio bien en este mundo como si ellos nunca fueran a morir y que trabajen por el Más Allá como si fueran a morir mañana.

6- No existen clérigos en el Islam. Todo el mundo tiene que aprender tanto como pueda. En el Islam no existe una clase privilegiada y distinguida que opera como intermediaria entre el siervo y el Creador para la realización de los actos de adoración y que haga a la gente confesar sus pecados.

7- El Islam es la religión de la ética y las virtudes y el guardián de la ciencia, el conocimiento y la verdad en el sentido estricto.


2-) ¿Cuáles son los valores básicos que la religión del Islam ordena proteger?

El Islam da muchos derechos a las personas. Podemos enumerar los valores que son contemplados como derechos básicos de este modo: la vida, la religión, la salud mental, la propiedad y la reproducción.

1- El Derecho a la Vida

La religión del Islam considera al hombre como la criatura superior y sitúa la protección de la vida humana entre los principios más básicos. Se declara en el Corán que matar a una persona injustamente es un crimen grave que equivale a matar a toda la humanidad, y que la protección de la vida de una persona es un acto tan elevado y valioso como el proteger la vida de toda la humanidad.

El Profeta (PB) se dirigió a todos los musulmanes de la siguiente manera en la Peregrinación del Adiós: “Del mismo modo que consideráis este mes y esta ciudad como sagrados, así contemplad la vida y la propiedad de cada musulmán como un deber sagrado”, (Bujari “Ilm”, 37, “Hayy”, 132, y Muslim “Hayy”, 147) manifestando que el derecho a la vida de un ser humano es inviolable. En otro hadiz se declara lo siguiente: “Evitad siete cosas destructivas. Una de ellas es matar a una persona, lo cual está prohibido por Al-lah, excepto por causas justificables”. (Bujari “Wasaya”, 23; “Tib”, 48; “Hudud”, 44; Muslim “Iman”, 144; Abu Daud “Wasaya”, 10).

El matar a una persona así como el suicidio están prohibidos y son considerados pecados mayores. El matar a personas como mujeres, niños, ancianos y clérigos está prohibido incluso en tiempo de guerra.

2- Libertad religiosa

Todo el mundo tiene la libertad de escoger una religión. “No hay coacción en la religión” (2:256). “Vosotros tenéis vuestra religión y yo la mía” (109:6). Este tema queda enfatizado en estos versos. A los no musulmanes que viven bajo la soberanía del estado islámico se les concedió el derecho a practicar su propia religión.

3- La salud mental

La mente es la cualidad superior del hombre porque un hombre conoce a Al-lah por medio de su mente y el hombre puede lograr el consentimiento y la satisfacción de Al-lah gracias a ella también. La fuente y la raíz del conocimiento es la mente. La relación entre el conocimiento y la mente es como la relación entre el fruto y el árbol, la luz y el sol, la vista y el ojo. Lo que distingue al hombre de los otros seres vivos y no vivos en el universo y lo que le hace superior es la mente.

Las advertencias en el Corán como “¿Acaso no razonáis?” muestran la importancia que se otorga a la mente.

Badiuzzaman Said Nursi define la mente como un conjunto de consciencia filtrada a través de los sentimientos. Ella es el más valioso instrumento del hombre, una esencia luminosa, una llave para descubrir los tesoros del universo, una herramienta que examina los nombres y atributos de Al-lah, que se hacen manifiestos en el mundo, un explorador que resuelve los misterios de la naturaleza, una guía divina que prepara al hombre para la felicidad de la vida eterna, un presente valioso que actúa en base a evidencias y que muestra al hombre la existencia de altos propósitos y frutos permanentes.

La religión del Islam prohibió las bebidas alcohólicas, que intoxican a la gente, con el fin de proteger la mente e impuso penas para aquellos que violan esta prohibición. En la Ley Islámica, todas las sustancias que anulan la mente y la razón y afectan a la capacidad de pensar del hombre están consideradas prohibidas junto con las bebidas alcohólicas.

4- Propiedad

La religión del Islam garantiza el derecho a obtener la propiedad. El Islam quiere que el hombre lleve una vida que se corresponda con el honor humano. El Islam no está contra la riqueza ni desea que la riqueza sea algo que pertenezca sólo a una cierta parte de la sociedad. Quiere que la riqueza se extienda entre los individuos.

Nuestra religión contempla el asesinato como uno de los mayores pecados. Del mismo modo, considera el robo y la apropiación como un gran pecado e impone severas penas para erradicar estos delitos.

5- Reproducción

La institución del matrimonio es necesaria para la continuación y el desarrollo de las generaciones humanas. Esto sólo puede ser posible por el establecimiento de la familia, que forma la sociedad y constituye su núcleo. La institución del matrimonio, basada en un contrato, forma la base de la comunidad musulmana.

Con el fin de reforzar a la sociedad islámica, la religión del Islam anima a tener hijos e incrementar la población. El Profeta (PB) dijo: “Casaos con mujeres encantadoras y fértiles porque yo estaré orgulloso de vuestra multitud en presencia de otras naciones en el Día del Juicio”. (Ahmad b. Hanbal, I, 412).

El Profeta Zakariyya (PB) rezó a Al-lah como sigue para la continuación de su progenie. “Temo la conducta de mis parientes a mi muerte pues mi mujer es estéril. Regálame, pues, de Ti un descendiente, que me herede a mí y herede de la familia de Jacob, y ¡haz, Señor, que él Te sea agradable!". (19:5-6)

En el Islam, el tener hijos y asegurar la descendencia es considerado un acto de adoración. Debido a su importancia, el aborto u otro daño causado al hijo en el útero es considerado un asesinato. Está prohibido abortar el feto cuando sus órganos se han convertido en aparentes. Cuando el Profeta (PB) aceptó el juramento de lealtad de las mujeres puso como condición que “no maten a sus hijos de ninguna forma”. Esta condición es muy importante. El niño está bajo el control de su madre antes de nacer. Sin embargo, después del nacimiento es el padre, y no la madre, el responsable de su protección. Así pues, la condición de “no matar a los niños de ninguna forma” está relacionada con el feto en el útero.

“¡Profeta! Cuando las creyentes vengan a ti a prestarte juramento de fidelidad, de que no asociarán nada a Al-lah, que no robarán, que no fornicarán, que no matarán a sus hijos, que no dirán calumnia forjada entre sus manos y pies, que no te desobedecerán en lo que se juzgue razonable, acepta su juramento y pide a Al-lah que les perdone. Al-lah es indulgente, misericordioso.” (60:12)


3-) ¿Qué hay que hacer para practicar el Islam bien?

Una persona debe basar su vida religiosa en la Sunnah del Profeta, no en su propia mente y razón. Es decir, debe saber cuál fue la forma en la que el Profeta practicó la religión y lo que él aconsejó a su ummah.

¿Es el Islam sólo una religión teórica sin práctica? Debes encontrar respuestas a esas preguntas aquí y tratar de practicar el Islam sometiéndote a Al-lah.

Cuando mencionamos el Islam, la primera cosa que nos viene a la mente es el Corán y la vida del Profeta. Al-lah envió un libro que contiene Sus órdenes y prohibiciones así como un profeta que practicó los contenidos de ese Libro. De este modo, la forma de convertirse en un buen musulmán es obedecer al Corán y al Profeta (PB). El tomar al Profeta, que es el Corán viviente, como ejemplo es algo que a Al-lah le agrada mucho. En realidad, Al-lah declara lo siguiente en el Corán: “Di: "Si amáis a Al-lah ,¡seguidme! Al-lah os amará y os perdonará vuestros pecados.” (3:31).

En un hadiz transmitido por Abu Daud, el Profeta (PB) dijo: “¡Tened cuidado! En un próximo futuro, algunas personas dirán que el Corán es suficiente para nosotros. Sin embargo, yo he recibido tanto o dos veces tanto conocimiento como el Corán”. De este modo, él quiso decir que el Corán no sería comprendido plenamente sin la Sunnah del Profeta.

En lo que respecta a los decretos que los sabios islámicos extraen del Corán, tenemos el siguiente verso, que es muy claro, con respecto a este asunto: “Si lo hubieran referido al Enviado y a quienes de ellos tienen autoridad, los que deseaban averiguar la verdad habrían sabido si dar crédito o no.” (4:83).

De este modo, se pide a aquellos que tienen autoridad que refieran los asuntos al Profeta. La existencia de las cuatro escuelas (madhhabs) es una explicación de este verso.

Para resumir, la forma de aprender el Islam bien y practicarlo es actuar de acuerdo al Corán, a la Sunnah y a los decretos extraídos por los sabios islámicos de estas dos fuentes.

Para investigar otras religiones y puntos de vista opuestos al Islam es necesario que aprendamos nuestra religión de una forma profunda y correcta primero. ¿Es razonable buscar la belleza en el cubo de la basura de nuestro barrio antes de construir los cimientos y las paredes de nuestra casa de una forma sólida?

Esto no quiere decir que no hay nada bueno en ellas, pero cabe decir que si pasamos a través de una habitación llena de gas venenoso necesitamos una buena máscara. De otro modo, seremos gaseados. Si queremos investigar algunas cosas venenosas y dañinas contenidas en otras religiones, necesitamos una buena máscara que nos proteja de todo tipo de gases y malas influencias. Es decir, necesitamos una buena y sólida creencia religiosa para que tales puntos de vista no nos influyan y nos dañen.

La única forma de encontrar a Dios y la verdad es creer en el Corán y actuar de acuerdo a él porque el Corán es un Libro enviado por Al-lah con el fin de guiar a la humanidad hacia la verdad y el bien absoluto. Es el Corán el que mostrará al hombre las bendiciones de este mundo y del otro mundo y hará al hombre maduro. Él invita al hombre a la creencia y la unidad, la adoración y la servidumbre (a Al-lah), la hermandad y el amor. Establece los mejores criterios con respecto a la creencia y los actos virtuosos. De este modo, puede decirse que el Islam fue construido en base a los criterios del Corán.

No hay verdad fuera de las magníficas e inquebrantables normas del Islam y no hay necesidad de buscarla. Cualquier cosa que el Corán considera buena y aprueba es auténtica. Lo que considera malo y rechaza es falso. El Islam, que fue establecido por el Corán, rechaza las viejas creencias erróneas, las supersticiones, la deshonra y la prostitución. Todos los musulmanes necesitan conocer las realidades sagradas relativas al credo, la adoración, la ética, lo halal, lo haram, el recuerdo de Al-lah, las ideas y el amor contenidas en el Corán.

Los versos del Corán son lo suficientemente claros para convencer a todo el mundo. La gente ordinaria ama la sencillez de su estilo; los sabios y científicos admiran su fluidez y retórica. “Sin duda, en el recuerdo de Al-lah hallan los corazones una satisfacción”. Los pensadores de todos los niveles satisfacen su necesidad de creencia en el Corán.

El Corán anima al hombre a meditar y ha dado al hombre los criterios para hacerlo. La gente ha sido capaz de leer el Libro del universo a través de los criterios que el propio Corán ha enseñado; ha descubierto las realidades ocultas que hay en él y ha encontrado a Su Creador y Señor a través de él. Es una antorcha divina dada a la mente para iluminar la oscuridad y desterrar las formas de vida tormentosas. El sol ilumina el mundo material y el Corán fue enviado para iluminar el mundo espiritual.

Lo siguiente se declara en el Corán: “Este Corán dirige a lo que es más recto” (17:9).

Es necesario seguir las leyes de una ciencia para tener éxito en dicha ciencia. Del mismo modo, es necesario aceptar los principios del Corán y de la Sunnah para encontrar la verdad.

El hombre puede conocer la personalidad y atributos de Dios el Altísimo sólo a través de la guía del Corán y la Sunnah. Él puede comprender de donde viene y adonde va, cuáles son sus obligaciones en el mundo, la realidad  y naturaleza del otro mundo, y lo que es aceptable y lo que está rechazado sólo a través de esos dos medios. Él aprenderá qué actos y actitudes atraerán la ira de Al-lah, lo que es verdadero y lo que es falso, y lo que es correcto y lo que es erróneo en Libro de Al-lah y en la Sunnah de Su Profeta. Cada musumán es responsable de comprender su propio mundo de creencia y adoración bajo la guía de estas dos realidades.

Él conocerá también a través de estos dos fundamentos, el Corán y la Sunnah, respuestas a cuestiones como: ¿Cómo entrará en la esfera del Islam y cómo permanecerá en ella? ¿Qué actos debe hacer y cuáles debe evitar?

Dado que los criterios de todos los musulmanes están contenidos en el Corán y la Sunnah, un musulmán tiene que evaluar todos los puntos de vista, creencias y credos de los seres humanos tomando como base el Corán y los hadices, que son la interpretación del Libro.

En primer lugar, el Corán nos enseña el principio de la creencia: “La creencia en Al-lah, así como la creencia en los ángeles, los libros divinos, los profetas, el Más Allá, el qadar (que significa que Al-lah lo creó todo, ya sea bueno o malo).” Una persona se convierte en creyente sólo cuando crea en las verdades de la creencia tal y como vienen declaradas en el Corán.

El Corán enseña el Islam, que consiste en todas las órdenes y prohibiciones de Al-lah a los creyentes. Cuando un creyente obedece estas órdenes y prohibiciones, se convierte en un perfecto musulmán.


4-) ¿Podemos probar que el Islam es una religión de amor, paz y tolerancia? ¿Pueden darnos ejemplos de ello?

La palabra Islam significa “paz” en árabe. El Islam es una religión que fue revelada con el fin de proporcionar al hombre una vida llena de tranquilidad y paz, en la que la misericordia y la compasión infinitas de Al-lah se pongan de manifiesto.

Al-lah llama a su Umma a adoptar una ética islámica como modelo en la que la misericordia, la compasión, la tolerancia y la paz puedan ser practicadas. Lo siguiente se declara en el verso 208 de la Sura Al Baqara:

¡Creyentes! ¡Entrad todos en la Paz y no sigáis los pasos del Demonio! Es para vosotros un enemigo declarado”.

Como vemos en el verso, Al-lah declara que la seguridad de la gente puede ser garantizada sólo a través de la aceptación del Islam y la práctica de la ética islámica.

Al-lah rechaza la maldad

Al-lah ordena a la gente que evite cometer malas acciones y les prohíbe la incredulidad, los pecados, la opresión, la tiranía, las muertes y el derramamiento de sangre. Aquellos que no obedecen estas órdenes de Al-lah son definidos como los que siguen los pasos de Satanás, como el verso antes mencionado establece. Existen muchos versos con respecto a este tema en el SagradoCorán. Dos de ellos son:

“Pero quienes violan la alianza con Al-lah después de haberla contraído, cortan los lazos que Alá ha ordenado mantener y corrompen en la tierra, ésos serán malditos y tendrán una Morada detestable”. (13:25)

“¡Busca en lo que Al-lahte ha dado la Morada Postrera, pero no olvides la parte que de la vida de acá te toca! ¡Sé bueno, como Al-lahlo es contigo! ¡No busques corromper en la tierra, que Al-lahno ama a los corruptores!”. (28:77)

Como hemos visto, Al-lah prohíbe todo tipo de actos relativos a la incredulidad, incluyendo el terrorismo y la violencia, y maldice a aquellos que realizan este tipo de actos. Un musulmán es una persona que embellece y mejora el mundo.

El Islam defiende la libertad de pensamiento y la tolerancia

El Islam, que es una religión que apoya abiertamente y asegura la libertad de pensamiento y vida, ha introducido órdenes que impiden y prohíben las tensiones y conflictos entre la gente, hablar mal unos de otros e incluso pensar malas cosas sobre otros.

De este modo, el Islam no prohíbe sólo el terrorismo y la violencia, sino también el más ligero tipo de presión relativa a las creencias de las personas.

“No cabe coacción en religión. La buena dirección se distingue claramente del descarrío”. (2:256)

“No tienes autoridad sobre ellos”. (88:22)

Está contra la esencia y el espíritu del Islam el obligar a las personas a creer en una religión o realizar un acto de adoración. El Islam considera la libre voluntad y la aceptación consciente como condiciones básicas de la creencia. Indudablemente, los musulmanes pueden advertir y animarse unos a otros a poner en práctica los atributos éticos explicados en el Corán. Sin embargo, ellos no pueden obligarse unos a otros a hacerlo. No es tampoco apropiado ofrecer algunos privilegios mundanos con el fin de hacer que alguien realice un acto de adoración.

Pensemos en un modelo de comunidad opuesto a éste. Así por ejemplo, supongamos que existiera una sociedad donde la gente se viera forzada a realizar o no actos de adoración. Este modelo comunitario sería completamente contrario al Islam, ya que la creencia y la adoración se vuelven valiosos sólo cuando ellos son realizados de forma sincera por la causa de Al-lah. Si un sistema obligara a creer en algo y adorarlo, entonces las personas se harían religiosas debido al miedo a ese sistema. Lo que es valioso, en términos de creencia, es practicar la religión por la causa de Al-lah en un marco de libertad.

Al-lah ha convertido en haram el asesinar a personas inocentes. El Corán señala que el matar a una persona inocente es uno de los pecados mayores:

“Quien matara a una persona que no hubiera matado a nadie ni corrompido en la tierra, fuera como si hubiera matado a toda la Humanidad. Y que quien salvara una vida, fuera como si hubiera salvado las vidas de toda la Humanidad. Nuestros enviados vinieron a ellos con las pruebas claras, pero, a pesar de ellas, muchos cometieron excesos en la tierra”. (4.32)

“No invocan a otro dios junto con Al-lah, no matan a nadie que Alá haya prohibido, si no es con justo motivo, no fornican. Quien comete tal, incurre en castigo” (25:68)

Como podemos ver por los versos de arriba, aquellos que matan a personas inocentes están amenazados con un gran castigo. Al-lah declara que matar a una persona es un grave crimen, como el matar a todas las personas. No es posible para un creyente que obedece las limitaciones impuestas por Al-lah hacer daño a una persona y mucho menos matar a miles de personas inocentes. Aquellos que piensan que pueden escapar a la justicia no podrán evitar rendir cuentas ante Al-lah. Desde ahora, los creyentes, que saben que tendrán que afrontar sus responsabilidades ante Al-lah después de su muerte, actúan con mucho cuidado con el fin de obedecer las limitaciones impuestas por Él.

Al-lah ordena a los creyentes que sean compasivos y misericordiosos

La ética de los musulmanes se explica de esta forma en el siguiente verso:

“No invocan a otro dios junto con Al-lah, no matan a nadie que Al-lah haya prohibido, si no es con justo motivo, no fornican. Quien comete tal, incurre en castigo. Ésos son los de la Derecha”. (90:17-18)

Una de los puntos básicos de la creencia revelada por Al-lah a Sus siervos es que ellos pueden alcanzar la salvación en el Día del Juicio. Su misericordia y Paraíso es la de “recomendarse la paciencia los unos a los otros”.

El Islam, que es definido en el Corán, tiene un estructura muy moderna y progresiva. Un musulmán real tiene una personalidad pacífica, tolerante, democrática, ilustrada, intelectual, honesta, conocedora del arte y las ciencias y civilizada.

Un musulmán que ha sido educado en la elevadad ética contenida en el Corán se aproxima a todo el mundo con un amor derivado de su ética islámica. Él muestra un respeto hacia toda la clase de pensamientos, aprecia la estética y el arte, y manifiesta actitudes moderadas y tendentes a un compromiso. Las comunidades formadas por personas formadas de esta manera poseen una civilización más desarrollada y una ética superior a las de los estados modernos y disfrutan de paz, felicidad, justicia, seguridad, abundancia y bienestar.

Al-lah ordena la tolerancia y el perdón

El concepto de “perdón y tolerancia” expresado por la frase “se indulgente”, contenida en el verso 199 de la Sura Al Araf, constituye una de las normas básicas de la religión del Islam.

Cuando vemos la historia del Islam, podemos ver como se pusieron en práctica estas importantes características de la ética coránica. Los musulmanes eliminaron mediante la prédica las prácticas erróneas en cada lugar al que llegaron y crearon un medio de libertad y tolerancia. Ellos capacitaron a personas que estaban enfrentadas unas con otras en los temas relativos a la religión, el lenguaje y la cultura y esto les llevó a vivir juntas bajo el mismo techo en un marco de paz y tranquilidad. Ellos también hicieron posible que aquellos que se encontraban bajo su gobierno adquirieran un gran conocimiento, riqueza y superioridad.

En realidad, una de las razones más importantes por las que el Imperio Otomano, que se extendió por una amplia geografía, existió durante tantos siglos fue la práctica de la tolerancia y la comprensión introducidas por el Islam. Los musulmanes que viven el auténtico Islam han sido siempre las personas más misericordiosas y justas en todos los períodos de la historia. Todos los grupos étnicos que viven en esta estructura multinacional que es la umma islámica practicaron libremente su religión y dispusieron de todos los medios para la práctica de su religión y su cultura.

Cuando la tolerancia, que pertenece a los musulmanes en su sentido real, es practicada en la forma que el Islam ordena, ella llevará la paz y la tranquilidad al mundo entero. El Corán declara lo siguiente:

“No es igual obrar bien y obrar mal. ¡Repele con lo que sea mejor y he aquí que aquél de quien te separe la enemistad se convertirá en amigo ferviente!” (41:34)

El verso de arriba atrae nuestra atención hacia esta característica.

Estos versos muestran que las características éticas que el Islam promueve son las virtudes que traerán la paz, la tranquilidad y la justicia al mundo. La barbarie y el así llamado “terrorismo islámico” es el fruto de fanáticos ignorantes que están completamente alejados de la ética coránica y de criminales que no tienen relación con la religión del Islam. La solución cultural que debe ser empleada contra estas personas y grupos que cometen actos de barbarie bajo el disfraz del Islam es enseñar a la gente la real ética islámica.

En otras palabras, la religión del Islam y la ética coránica no apoyan el terrorismo y a los terroristas. Por el contrario, ellas salvarán a la tierra de la amenaza del terrorismo.

La Religión de la Paz y el Profeta del Amor

Los Profetas son personas escogidas para hacer del mundo una tierra de bienestar y paz. Ellos fueron enviados para transmitir la religión del Islam, que significa “paz y bienestar”, a la humanidad. El Profeta (PB) declaró lo siguiente en un hadiz:

“Nosotros, los profetas, somos hermanos del mismo padre. Tenemos todos la misma religión”. (Bujari, Anbiya, 48).

Al-lah declara lo siguiente en el Corán:

“La Religión para Dios es el Islam.” (3:19)

Él nos informó de que todos los profetas fueron enviados para informar a la gente sobre esta religión y constituyeron los primeros ejemplos a seguir.

Islam significa paz y bienestar. Un musulmán es una persona que ha alcanzado la paz y el bienestar y que busca ambos. Uno de los nombres de Al-lah es “Salam” (Paz). De este modo, Él es la fuente de la paz y el bienestar. Un musulmán que se somete a Él es, pues, una persona que alcanza la paz y el bienestar en su mundo interior al adherirse a la fuente de ambos y luego quiere transmitirlos al mundo exterior.

Un buen musulmán intenta alejarse de todo tipo de estrés, crisis y sentimientos que dañan la paz interior incluso aunque viva en las condiciones más desfavorables. De este modo, el musulmán que busca Darus Salam (la tierra de la paz y el bienestar), es decir el Paraíso, ha sido encargado para convertir el mundo en una tierra de paz. Probablemente debido a esto, el primer hombre fue colocado en el Paraíso antes de que viniera al mundo. Se le hizo vivir en el Paraíso y fue imbuido con la cultura de éste. Más tarde, fue enviado a este mundo. Tras llegar aquí, él continuó enamorado del Paraíso. Él trató de construirlo en este mundo, en primer lugar, y luego aspiró a alcanzarlo en el Más Allá.

Del mismo modo, otro nombre para un musulmán es el de mumin (creyente), que significa también tener seguridad y confianza. Mumin es asimismo otro nombre de Al-lah. De este modo, un creyente es una persona que cree en Al-lah, que es una fuente de seguridad y confianza, que es coherente y pacífico en su mundo interno y que lleva este medio de seguridad que ha construido en su mundo interior hacia el mundo exterior. Así pues, la existencia de los creyentes es buena para todo el mundo. Lo siguiente se declara en el Corán en relación a la comunidad del Islam:

“Sois la mejor comunidad humana que jamás se haya suscitado: ordenáis lo que está bien, prohibís lo que está mal y creéis en Al-lah”. (3:110)

Otro nombre de Al-lah, que es el dueño de la religión del Islam, es Wadud (11:90). Wadud es un Atributo que significa aquel que ama mucho o que es amado mucho. De este modo, podemos decir que Al-lah es la fuente del amor. Él creó el amor y lo colocó en nosotros procedente de Su espíritu. Ibn Arabi dice:

“Fuimos originados a partir del amor. Fuimos creados por el amor. Tendemos hacia el amor y entregamos nuestro corazón al amor”. (Ibnu'l-Arabi 1998, 38)

En realidad, se declara lo siguiente en un verso:

“¡Pedid perdón a vuestro Señor! Luego, ¡volveos a Él! Mi Señor es misericordioso, lleno de amor”. (11:90)

Al-lah, que es bello en todos los aspectos y ama la belleza, colocó el amor entre las caracteristicas de la naturaleza humana y envió profetas que estaban llenos de amor, de tal modo que el amor se manifestó en sus palabras y actitudes. Él también envió libros que contenían principios que llevan a las personas a amar y ser amadas. Finalmente, envió al Profeta Muhammad (PB) y transformó a las personas que se atacaban salvajemente unas a otras. Dos versos se refieren a este tema de la manera siguiente:

“Aferraos al pacto de Al-lah, todos juntos, sin dividiros. Recordad la gracia que Al-lah os dispensó cuando erais enemigos: reconcilió vuestros corazones y, por Su gracia, os transformasteis en hermanos; estabais al borde de un abismo de fuego y os libró de él. Así os explica Al-lah Sus signos. Quizás, así, seáis bien dirigidos”. (3:103)

“Los ya establecidos en la Casa y en la fe desde antes de su llegada, aman a los que han emigrado a ellos, no codician lo que se les ha dado y les prefieren a sí mismos, aun si están en la penuria. Los que se guarden de su propia codicia, ésos son quienes prosperarán”. (59:9)

Según el Islam, la mayor conquista es la paz. En realidad, lo que se entiende por “victoria manifiesta” en el primer verso de la Sura Al Fath (“Verdaderamente, te hemos concedido una victoria manifiesta”) es el Tratado de Paz de Hudaibiyya (Tabari, 26:67-68; Ibn Kathir, 4:183), según indican la mayoría de los sabios. De acuerdo al artículo más importante de este tratado, que fue firmado por dos grupos que estaban al borde de la guerra, los musulmanes y politeístas de Meca, ambos se comprometieron a no luchar unos contra otros durante un período de 10 años. Con este tratado, que fue firmado después de las batallas de Badr, Uhud y Jandaq, en el sexto año de la Emigración, el Profeta (PB) eliminó la barrera de la guerra que impedía al Islam, la religión de la confianza y la paz, difundirse. De este modo, el obstáculo que existía entre las personas y sus caprichos y la búsqueda de la verdad quedó suprimido.

Muhammad (PB), Ejemplo de Amor y Confianza

El Profeta trabajo en favor del bienestar de su comunidad, cuya existencia es beneficiosa para la humanidad en su conjunto, y murió después de haberla formado. Cuando él estaba vivo, los judíos de Jaibar no pudieron evitar decir: “El Paraíso fue construido en el mundo por los musulmanes” debido a su justicia y equidad. El Profeta (PB) estableció el mejor ejemplo por medio de su estilo de vida.

“En el Enviado de Al-lah tenéis, ciertamente, un bello modelo para quien cuenta con Al-lah y con el Último Día y que recuerda mucho a Al-lah”. (33:21)

En realidad, él fue apreciado por todo el mundo durante su existencia de 45 años anterior a la profecía, cuando residió en Meca y fue llamado “Muhammadu´l Amin” (Muhammad el Digno de Confianza). Esta confianza y prestigio llevó a que Jadiya (ra) le nombrara su ayudante en el comercio internacional. Él fue escogido como árbitro en el incidente de colocar la Piedra Negra en la Kaaba y se convirtió en un miembro respetable de la sociedad llamada Hilf al Fudul (Unión de los Virtuosos) establecida en Meca para luchar contra la injusticia.

Su honestidad y seriedad en sus relaciones comerciales antes de su profecía atrajeron la atención de todo el mundo. Su vida antes de la profecía abarcó un período de cuarenta años, que fue más de la mitad de su vida de cuarenta y tres. En el tiempo en que recibió la revelación de Al-lah él vivía como un hombre puro y digno de confianza, en un momento en el que la mayoría de la gente carecía de virtudes. De este modo, su perfección ética antes de la profecía es muy importante para la gente de hoy en día que utilizaría cualquier característica negativa que hubiera podido tener para no creer en él. Los siguientes versos del Corán explican que él era una persona conocida por su elevada ética en la comunidad en que vivía:

“¿No han conocido, acaso, a su Enviado para que le nieguen?” (23:69)

Di: “Si Al-lah hubiera querido, yo no os lo habría recitado y Él no os lo habría dado a conocer. Antes de él, he permanecido una vida con vosotros. ¿Es que no razonáis?” (10:16)
“Yo viví entre vosotros durante cuarenta años antes de convertirme en un profeta. Conocéis mi rectitud, honestidad, carácter digno de confianza y analfabetismo. Nunca me rebelé contra Al-lah cuando era joven. ¿Cómo me preguntáis si haría algo así ahora?” (Qurtubi, 8:321).

Un verso coránico alude a estas características al decir:

“Tendrás, ciertamente, una recompensa ininterrumpida”. (68:3)

Este verso de la Sura Al Qalam, que fue enviada como segundo capítulo después de la Sura Al Alaq, se refiere claramente las virtudes que él tenía porque los versos del Corán que se refieren a toda su vida no habían sido revelados en aquel tiempo.  Él tenía una elevada ética. Posteriormente, Aisha, su esposa, resumiría su personalidad ética, que se convirtió en más mádura y perfecta gracias al Corán, diciendo:

“Su ética era la ética del Corán”. (I. Hanbal, Musnad, 6:188)

Durante la ceremonia de matrimonio del Profeta con Jadiya, Abu Talib, su tío, definió a su sobrino, que tenía entonces 25 años de edad, de la manera siguiente: “Honestamente, Muhammad es un joven que no se parece ni puede ser visto de la misma forma que cualquiera de los otros jóvenes del Quraish. Él se distingue de ellos por su honor, nobleza, virtud e inteligencia”. (I. Hisham, 1/201)

Jadiya (ra) dijo lo siguiente al Profeta (PB), su marido, cuando él estaba muy excitado poco después de recibir la primera revelación:

“Tranquilízate y no te preocupes. Juro por Al-lah que Él nunca te dejará en una situación embrazosa o te deshonrará. Tú cuidas de tus parientes. Siempre dices la verdad. Nunca malversas dinero. Siempre soportas las dificultades y ayudas a los débiles. Te gusta agasajar a los invitados. Ayudas a las personas que tienen problemas y que están oprimidas. (ibid, 1:253)

Las virtudes que él tenía fueron siempre reconocidas por sus enemigos. El bizantino Choroes preguntó a Abu Sufian, que no era un creyente en aquel tiempo y que estaba en presencia de aquel como un enviado, acerca de las características del Profeta (PB) y la siguiente conversación tuvo lugar entre ellos:

- ¿Le has oído decir mentiras?
- No, nunca le oímos decir mentiras.
- Una persona que no dice mentiras a la gente no mentirá sobre Al-lah

Yafar bin Abi Talib, que emigró a Etiopía, declaró lo siguiente en presencia del Negus:

“¡Oh Negus! Al-lah nos envió a un profeta de entre nosotros. Le hemos conocido durante cuarenta años como un hombre honesto, noble y digno de confianza”. (Ibn Kathir, Tafsir, 2:411)

El Profeta (PB) fue a Taif con el fin de transmitir el mensaje del Islam a la gente que vivía allí y pedirles que le apoyaran cuando él se vió sometido a una excesiva presión de los politeístas e incrédulos en el décimo año de la profecía. Él visitó las casas de Meca una por una para hablarles sobre el Islam. Sin embargo, los politeístas se burlaron de él y le atacaron. Ellos arrojaron piedras contra él y su amigo Zaid hasta que sus pies sangraron mientras se retiraban. Él se refugió en un viñedo y rezó allí de la forma siguiente:

¡Oh Al-lah! Me quejo a Ti de mi debilidad, mi escasez de recursos y la humillación a la que he sido sometido por mi pueblo. ¡Oh Más Misericordioso de los misericordiosos! ¡Oh Señor de los débiles y Señor mío también!. ¿A quiénes me has confiado? ¿A personas distantes que me recibe con hostilidad? ¿O a un enemigo a quien has concedido autoridad sobre mis asuntos? Pero mientras Tú no estés irritado conmigo, no me importa. Tú favor es el mayor alivio para mí. Busco refugio en la luz de Tu Rostro por la que toda la oscuridad se disuelve y cada tema de este mundo y el próximo se arregla, a menos que Tu ira o Tu desagrado desciendan sobre mi. Deseo Tu agrado y satisfacción. Todo el poder Te pertenece”. (Köksal, 5/66-71)

Cuando el ángel llegaba y le decía al Profeta que podría destruir a sus enemigos si él lo quería, el Profeta (PB) decía:

“No, no quiero que ellos sean destruidos. Por el contrario, espero que sus descendientes adoren a Al-lah y no Le asocien nada”. (Köksal, 5/76)

Cuando sus dientes se rompieron durante la Batalla de Uhud, la gente de su entorno le pidió que maldijera a los politeístas. Él respondió: “No fue enviado como una persona que maldice. ¡Oh Señor! Proporciona una guía a mi gente, porque ellos no saben”. (Bujari, Anbiya, 37)

En resumen, él estaba enamorado de toda la humanidad y dedicó toda su vida a la salvación de la humanidad; él fue un profeta de amor y misericordia. Según él, la guía de una persona, es decir el hecho de convertirse en musulmán, es mejor que el mundo y todo lo que hay en él.

Meca fue conquistada en el octavo año de la Emigración. Los mecanos, que habían expulsado al Profeta (PB) y a los creyentes de su ciudad, que les habían oprimido y torturado y que habían atacado Medina en varias ocasiones después de que aquellos hubieran emigrado, tuvieron que rendirse al Ejército que entró en Meca bajo el mundo del Profeta (PB). Mientras los mecanos esperaban esta toma de la ciudad con preocupación y ansiedad, Muhammad, que representaba el amor, la misericordia y la tolerancia en su mayor nivel, se dirigió a ellos de la manera siguiente:

“En este día no habrá reproche contra vosotros. Al-lah os perdonará y Él es el Más Misericordioso de los que muestran misericordia. Podéis iros. Sois libres”. (Köksal, 15/288-289)

Es muy importante para nosotros conocer los nombres y atributos del Mensajero de Al-lah mencionados en los versos del Corán y los hadices para que le conozcamos verdaderamente.

Él es el Profeta de la misericordia (Rasulu'r-Rahma, Nabiyyu'l-Marhama). Él no fue enviado a un cierto grupo sino como misericordia para todo el mundo.

Él es el transmisor de la buena nueva y un advertidor. (al-Mubashshir, al-Bashir; al-Mundhir, an-Nadhir).

Él es la verdad clara (al-Haqqu'l-Mubin).

Él es el asidero digno de confianza (al-Urwatu'l-Wuthqa).

Él es el sendero recto (as-Siratu'l-Mustaqim).

Él es la estrella de la luz penetrante (an-Naymu'th-Thaqib).

Él es una lámpara que difunde luz (an-Nur, as-Sirayu'l-Munir).

Él es el que invita a Al-lah (Dai ilallah).

Él es un intercesor, cuya intercesión es aceptada (ash-Shafi', al-Mushaffa').

Él es el que mejora (Al Muslih).

Él es el amado y el amigo de Al-lah (Habibullah, Jalilurrahman).

Él es el poseedor de la evidencia y las pruebas sólidas (Sahibu'l-Hujja wa'l-Burhan).

Él es la persona distinguida y escogida por Al-lah (al-Mustafa, al-Muytaba, al-Mujtar).

Él es el alabado; él es el que merece ser alabado (Muhammad, Ahmad, Mahmud, Hamid).

Él es Muhammad, el digno de confianza (Muhammadu'l-Amin).

Él es el último profeta (Jatamu'n-Nabiyyin) (Qadi Iyad, 189-195).

Es posible conocer a esta persona que está llena de amor, que fue escogido como un pilar de confianza y honestidad y que es tomada como ejemplo cuando alguien le conoce y le ama. Esto es lo que queremos decir cuando hablamos de la necesidad de comprenderle. En realidad, él enfatizó este hecho al decir:

“Un hombre que sigue mi sunnah, es de los míos; el que la ignora, no es de los míos”. (Ma'mar ibn Rashid, 11/291)

En resumen, entender y amar al Profeta sólo puede ser posible mediante el conocimiento del mismo en todos los aspectos. Esto significa seguirle, mencionarle mucho, mostrar respeto a los valores universales que él introdujo, amar lo que él amaba, mantenerse alejado de lo que él detestaba y tener la ética del Corán, que era la suya.

Retratos de Amor de la Vida del Profeta

Ahora queremos desvelar algunos episodios de amor de la vida del Mensajero de Al-lah:

1. Amor a Al-lah: El Mensajero de Al-lah era consciente de que él siempre estaba bajo la vigilancia de Al-lah. Él intentó siempre cumplir con sus obligaciones de adoración hacia Él. Su objetivo con respecto a este tema era el de “Ser un esclavo que muestra su agradecimiento” (Bujari, “Munafiqun,” 79). El Profeta (PB) fue la persona que conocía mejor a Al-lah. Siempre estaba en contacto con Él. Su único propósito era lograr Su satisfacción. La muerte significaba llegar a Él. En realidad, el amor a Al-lah y el amor por la causa de Al-lah son los principales temas en muchas de sus dichos. Además, el hecho de que él estuviera lleno de amor era el resultado de su conexión y su afinidad con Al-lah.

2. Amor a los Niños: El Profeta (PB) sentaba a los niños sobre su regazo y les daba besos (Bujari, “Adab”, 22). Cuando alguien decía que tenía diez hijos, pero no había besado nunca a uno de ellos, el Profeta decía: “Una persona que no muestra misericordia no será tratada con misericordia. ¿Qué puedo hacer yo si Al-lah ha eliminado la misericordia de vuestro corazón?” (ibid). Él cuidaba de los niños y los jóvenes; les mostraba respeto y los apreciaba. Los jóvenes tuvieron un lugar destacado e importante entre los que creyeron en él. Él recompensó a la gente joven eficiente nombrándoles jefes de los ejércitos, que incluían a notables Compañeros. Durante la expedición de Tabuk, él dio el estandarte de los Hijos de Nayyar a Zaid bin Zabit, que tenía sólo 20 años.

Él nombró a Ali, que tenía 21 años, como portador del estandarte durante la Batalla de Badr; nombró a Usama bin Zaid, que tenía 18 años, comandante de un Ejército, que contaba con 40.000 soldados, durante la campaña contra los Bani Qudaa y nombró a Muadh bin Yabal, que tenía 21 años, gobernador de Yemen. (Doğuştan Günümüze…, 1:391-392)

3. El Amor a su Familia y Parientes. Él fue un cabeza de familia que mostró su amor hacia ella. Él nunca dejó de ayudar a sus parientes y participaba en tareas domésticas como cortar carne y coser. Él se ocupó de su familia más que de cualquier otra cosa, con excepción de sus deberes hacia Al-lah. De este modo, él recibió la siguiente orden de Al-lah.

“¡Prescribe a tu gente la oración y persevera en ella! No te pedimos sustento. Somos Nosotros Quienes te sustentamos. El buen fin está destinado a los que temen a Al-lah”. (20:132)

Él comenzó invitando a sus parientes al Islam en primer lugar porque Al-lah le dio la siguiente orden:

“Advierte a los miembros más allegados de tu tribu”. (26:214)

Él siempre continuó sus relaciones con sus parientes y les pidió a sus seguidores que hicieran lo mismo. Él siempre enfatizó el amor hacia los padres, animó a la gente a amar a sus madres adoptivas y hermanos adoptivos y a apreciar a los amigos de sus padres. Él se ocupó de todos ellos y sirvió como un ejemplo.

4. El Amor a los Amigos: El Profeta (PB) elevó a las personas que estaban viviendo en la oscuridad de la Yahiliya (Ignorancia) al rango de las mejores personas de la historia humana, que pudieron resistir todo tipo de problemas y dificultades. Él perdonó a las personas que le habían torturado en el pasado y les honró.

“Os ha venido un Enviado salido de vosotros. Le duele que sufráis, anhela vuestro bien. Con los creyentes es manso, misericordioso”. (9:128)

“No codicies los goces efímeros que hemos concedido a algunos de ellos y no estés triste por ellos. Y ¡sé benévolo con los creyentes!”. (15:88).

“Sé benévolo con los creyentes que te siguen”. (26:215)

5. El Amor hacia la Umma: Él dedicó su vida a su umma y dirá: “¡Mi ummah! ¡Mi ummah! ¡Oh Al-lah! ¡Yo quiero a mi ummah!” en el Día del Juicio, cuando los otros profetas estén enfrascados en sus propios problemas. (Abu Awana, Musnad, 1:158).

6. El Amor a los seres humanos en general: Él es un profeta enviado como misericordia para todo el mundo (21:107). Él invitó a todos a Islam sin importar lo malos que fueran los individuos en cuestión. Él fue un profeta que nunca evitó ningún sacrificio con el fin de salvar a la gente. Él visitó casas, ferias, ciudades y realizó expediciones a muchos lugares bajo difíciles circunstancias. Él trató muy bien a sus vecinos con independencia de sus creencias. Él se opuso a matar a personas injustamente, a torturarlas y esclavizarlas incluso en época de gurra. Él ordenó a sus soldados que no tocaran a aquellos que no tomaban parte en la guerra y a los que decían que habían aceptado el Islam. El número de personas que murieron como consecuencia de guerras durante este período fue de sólo unas 400.

El amor y la compasión del Profeta (PB) fueron de origen divino:

“Por una misericordia venida de Al-lah, has sido suave con ellos. Si hubieras sido áspero y duro de corazón, se habrían escapado de ti. ¡Perdónales, pues, y pide el perdón de Al-lah en su favor y consúltales sobre el asunto! Pero, cuando hayas tomado una decisión. confía en Al-lah. Al-lah ama a los que confían en Él”. (3:159)

7. Su Amor por los otros seres vivos y el medio ambiente: El Profeta (PB) dio también importancia a los seres vivos distintos a los seres humanos, a los animales y las plantas, e hizo todo lo que pudo para conservar un medio ambiente limpio.

“Muestra misericordia a aquellos que están en la tierra para que los que están en el cielo muestren misericordia contigo”. (Tirmidhi, Birr, 16)

En hadiz anterior, el Profeta se refiere a otorgar la misericordia a todos los seres de la tierra. Él declaró que una mujer que dio agua a un perro fue perdonada y que matar a un gato torturándolo atrae la ira de Al-lah. Cuando él vio a un hombre tomando leche de una cabra le dijo:

“Deja leche para la cría de la cabra cuando bebas de ella”. (Maymua'z-Zawaid, 8:196)

Cuando le fue preguntado: “¿Hay una recompensa para los favores hechos a los animales?”, él dijo: “Sí, hay una recompensa para cada favor hecho a un ser vivo” (Bujari, Shurb, 9). Él ordenó a la gente afilar el cuchillo cuando se sacrifica a un animal y no maltratar a los animales mientras eran sacrificados. (Muslim, “Sayd”. 57)

En una ocasión, él plantó palmeras de dátil (I. Hanbal, 5:354) y declaró lo siguiente con respecto a ese asunto:

“Si un musulmán planta un árbol y seres humanos, animales domésticos o pájaros comen sus frutos, lo que ellos comen se considerará como una sadaqah realizada por la persona que lo plantó”. (Muslim, Musaqat, 10)

“Si téneis un retoño, incluso cuando el Día del Juicio esté a punto de llegar, plantadlo”. (Bujari, al-Adabu'l-Mufrad, 168).

Cuando vio a un hombre dar golpes a un árbol para que sus ovejas comieran sus hojas, él intervino diciendo:

“¡Manten la calma! Si quieres que las hojas del árbol caigan, sacude el árbol, pero no lo golpees”. (Usdu'l-Ghaba, 3:276)

Al-lah declaró Meca como un área protegida (haram) y el Profeta (PB) declaró a Medina y Taif como áreas protegidas también. (Bayraktar, 5:223-227)

“La tierra fue convertida en una mezquita para mí; su suelo es limpio y hace las cosas limpias”.

Existen muchos hadices que expresan el amor del Profeta (PB) hacia Meca, Medina, Monte Uhud y otras partes. Él se mostró también interesado en los cuerpos celestiales y estudió su ascenso y movimientos con el fin de fijar los tiempos de la oración.

Amar al Profeta

El amor es un sentimiento que arraiga en el corazón y se pone de manifiesto a través de las palabras y actitudes. El amar a alguien significa darle cosas por la causa del amor. El amor es un acto de dar. Amar al Profeta (PB) significa dirigir el corazón hacia él, hacer sacrificios y dar parte de la propiedad de uno, e incluso su vida, por su causa si fuera necesario. Esto tendrá lugar sólo a través del acto de conocerlo, seguirlo, amar aquello y a quien él ama y mostrar respeto por el Corán y su Sunnah, que él nos confió, protegerlos y no ignorarlos en ningún asunto.

No hay amor sin conocimiento: De este modo, no podemos amar al Profeta (PB) de forma apropiada a menos que lo conozcamos de una forma auténtica. No es correcto limitar nuestro amor a dar su nombre a un niño, pronunciar su nombre con respeto o tener en consideración sus posesiones personales (reliquias). Amar significa ciertamente pronunciar mucho su nombre con respeto, lo que hacemos cuando pronunciamos la kalima at tauhid, salawat, cuando recitamos y escuchamos el adhan, cuando pronunciamos la súplica de “Allahumma salli wa barik” (Que los saludos, la misericordia y la abundancia sean contigo ¡Oh Profeta!)”.

Es necesario amar con el fin de ser amado. El merecer el amor, el amar y el ser amado sólo puede ser posible manteniendo una conexión con Al-lah, que es la fuente del amor.

“A quienes hayan creído y obrado bien, el Compasivo les dará amor”.  (19:96).

La fuente del amor es Al-lah, que es llamado Al Wadud (el Amante).

“Di: “Si amáis a Al-lah, ¡seguidme! Al-lah os amará y os perdonará vuestros pecados. Al-lah es indulgente, misericordioso”. Di: “¡Obedeced a Al-lah y al Enviado!” Si vuelven la espalda... Al-lah no ama a los infieles”. (3:31-32)

Referencias:

Asım Köksal, İslâm Tarihi; Bukhari, al-Adabu'l-Mufrad; Doğuştan Günümüze İslâm Tarihi; Abu Awana, Musnad; Ibn Hisham, as-Siratu'n-Nabawiyya; Ibnu'l-Arabi, İlâhî Aşk, (Trnsl by Mahmut Kanık), İstanbul, 1998; Qadi Iyad, Kitabu'sh-Shifa; Ma'mar b. Rashid, al-Jami'; Mehmet Bayraktar, "Asr-ı Saadette Çevre Bilinci", Bütün Yönleriyle Asr-ı Saadet'te İslâm; Muhammed Hamidullah, Hz. Peygamberin Savaşları; Munawi, Faydu'l-Qadir; Tabari, Tafsir; Ibn Kathir, Tafsir; Razi, Tafsir; Qurtubi, Tafsir.


5-) ¿Es el Islam una religión de guerra?

La guerra no es algo deseado por el ser humano, pero la humanidad no ha sido capaz de librarse de ella a través de la historia. En el Corán se menciona la lucha de los dos hijos de Adán. Uno de ellos era inocente y el otro un agresor. El agresor mató al inocente (Ver 5:27-31). El nombre del inocente era Abel y el del agresor Caín.

Cuando Caín mató a su hermano, la sangre humana fue derramada por primera vez en el mundo. Sin embargo, esta sangre se incrementó con el transcurso del tiempo y se extendió por todo el mundo. Abel y Caín son los representantes de la gente inocente y la gente agresiva. Mientras exista gente como Caín en el mundo, las personas como Abel tendrán el derecho a defenderse.

De este modo, el Islam permite la guerra en base a ciertas condiciones con el fin de impedir la crueldad de los opresores y para asegurar la paz universal. Así por ejemplo, debemos echar un vistazo al siguiente verso:

“Les está permitido (luchar) a quienes son atacados, porque han sido tratados injustamente. -Al-lah es, ciertamente, poderoso para auxiliarles-.” (22:39).

Este verso se dirige al Profeta y a sus Compañeros. Ellos habían sufrido presiones y torturas que causaron la muerte a algunos de ellos en Meca. Otros se fueron a Etiopía siguiendo el consejo del Profeta. Otros más emigraron a Medina poco después. Ellos siempre oían noticias como: “Los mecanos están atacando; los mecanos han atacado”. Los musulmanes recibieron permiso para luchar cuando la agresión se convirtió en insoportable.

Lo siguiente se declara en otro verso:

“Combatid por Al-lah contra quienes combatan contra vosotros, pero no os excedáis. Al-lah no ama a los que se exceden.” (2:190).

Los siguientes puntos se desprenden de este verso:

1- “Combatid contra quienes combatan contra vosotros”. Es decir, no luchéis contra aquellos que no luchan contra vosotros. En realidad,  el Profeta ordenó a sus comandantes que no mataran a niños, mujeres, ancianos y aquellos que estaban recluidos en templos.

2 – La guerra debe ser “fi sabilillah”, es decir, “en el camino de Al-lah”. Otros podrían luchar con el fin de invadir nuevos países y apropiarse de sus recursos de materias primas etc. Sin embargo, un musulmán sólo puede luchar en el camino de Al-lah, es decir, combatir con el fin de detener la crueldad, la perversidad y el caos en el mundo.

3 – No es permisible transgredir los límites durante o después de la guerra. El Islam ordena a los musulmanes que maten de una forma rápida y limpia cuando tengan que hacerlo. Se prohíbe la tortura, la mutilación etc.

Lo siguiente se declara en otro verso:

“¿Por qué no queréis combatir por Alá y por los oprimidos -hombres, mujeres y niños que dicen: “¡Señor! ¡Sácanos de esta ciudad, de impíos habitantes! ¡Danos un amigo designado por Ti! ¡Danos un auxiliar designado por Ti!”?”. (4:75).

En este verso, se aconseja a los musulmanes que luchen si están oprimidos en una ciudad o si se les impide practicar sus creencias. Al final de la guerra, los musulmanes son liberados de la opresión y alcanzan la libertad de religión y de conciencia. Los no musulmanes son siempre libres de aceptar el Islam o no.

En conclusión, podemos decir lo siguiente:

Lo que es esencial en el Islam es la paz y no la guerra. Sin embargo, cuando la gente es oprimida o cuando un estado ataca a otro, surge la cuestión de la necesidad de la guerra. El Islam permite luchar en esos casos.

El Islam no introdujo la guerra en un mundo donde ésta no existiera. Aquellos que hablan del Islam como una religión de guerra deberían contemplar su propia historia. La realidad es que ha habido guerras en casi cada período de la historia. De este modo, la existencia de los decretos sobre guerra en el Islam no es una deficiencia de esta religión sino un signo de su perfección. En los decretos, que son mencionados en los versos coránicos y los hadices, una realidad como la guerra, que a veces es inevitable, se transformó en un fenómeno más limitado en sus consecuencias y efectos con respecto al tipo de guerra salvaje que se libraba anteriormente.


6-) Si el Islam es la religión verdadera ¿por qué hay tantas personas en el mundo que la rechazan y que son miembros de otras religiones? ¿Quién impide que la gente se haga musulmana?

En primer lugar, no debemos olvidar que el número de miembros de la religión del Islam ocupa probablemente el primer o el segundo lugar. Si una religión es la auténtica religión o no depende, en gran medida, del número de sus seguidores. El Cristianismo y el Islam son religiones auténticas. Una de cada tres personas en el mundo es un musulmán hoy. La mayoría en número es una señal de una importante verdad.

A través de la historia ninguna reliigón ha sido capaz de hacer que todas las personas del mundo la sigan. Si este punto fuera tomado en cuenta, sería necesario creer que ninguna eligión es la religión auténtica, lo cual es indudablemente erróneo.

Aquellos que no aceptan la religión del Islam se dividen en dos grupos:

El primer grupo: Ellos no aceptan el Islam sin tener evidencias ni a favor ni en contra de esta religión. Ellos son los individuos que no están interesados en saber si el Islam es correcto o no, que están interesados sólo en sus propios placeres, que no rechazan el Islam en base a un fundamento y que no piensan tampoco realizar ningún esfuerzo para aceptar el Islam sobre la base de cualquier evidencia. La mayoría de personas que no aceptan el Islam son personas que pertenecen a este grupo. Ellas no quieren alejarse de sus placeres aceptando el Islam, que establece una disciplina en las vidas de las personas, colocando cargas y responsabilidades sobre ellas. Este grupo, que es indiferente al Islam, es una completa víctima de la ignorancia.

El segundo grupo: Ellos son las personas que tienen alergia al Islam debido a sus prejuicios. Ellos no consideran ninguna evidencia en favor del Islam y sí toman en cuenta el más mínimo signo que, según ellos, sea una prueba contra el Islam. Éstas son pocas personas y nunca han sido capaces de refutar la verdades del Islam a través de evidencias científicas y lógicas y carentes de prejuicios. Por el contrario, muchos no musulmanes han abrazado el Islam por medio del razonamiento científico y lógico a través de la historia. Incluso hoy, miles de personas, incluyendo centenares de científicos y clérigos que seguían previamente al Cristianismo, han abrazado el Islam y continúan haciéndolo.

La evaluación de Badiuzzaman Said Nursi arroja luz sobre este asunto:

Según Nursi, existen ocho barreras que impiden que el Islam, que es una religión universal y cuyas afirmaciones son aceptadas en su totalidad por la mente, se expanda por todo el mundo. Ellas son las siguientes:

1. La ignorancia de los no musulmanes. Ni siquiera los miembros de la Gente del Libro pueden separar lo correcto de lo erróneo debido a su ignorancia.

2. Una vida alejada de la civilización islámica. De este modo, muchas personas están lejos de comprender la belleza de esta civilización.

3. La Gente del Libro en especial han desplegado un gran fanatismo en lo que se refiere a su religión. Este fanatismo les impide ver las verdades que el Islam contiene.

4. La dominación y el poder arbitrario del clero y los líderes religiosos. Este despotismo no permitió a la gente razonar libremente y hacer su elección.

5. La gente obedeció y siguió a los clérigos y los líderes religiosos de una forma ciega. El hecho de que las mentes de las personas estuvieran dominadas por ellos no les permitió pensar en la posibilidad de que la verdad pudiera estar en alguna otra parte.

6. La dominación individual y social y el despotismo que los musulmanes sufrían. Este despotismo dañó la belleza del Islam y la civilización del Corán y creó una imagen desagradable del Islam para los no musulmanes.

7. Los diversos tipos de inmoralidad entre los musulmanes que tuvieron su origen en los actos que eran contrarios al Islam. Esta inmoralidad no islámica dañó la atracción del sol del Islam e impidió que este sol brillante alcanzara las mentes.

8. La octava barrera fue la existencia de un engaño relativo a de la supuesta existencia de controversias entre algunos temas que aparecen en el Corán y los hechos que han sido probados por la ciencia. Debido a este engaño, muchos científicos se mantuvieron alejados del Islam, cometiendo así un grave error.

Según Nursi, el primer, segundo y tercer obstáculos han sido erosionados por la expansión del conocimiento y la civilización y han comenzado a desaparecer.

El cuarto y quinto obstáculos han comenzado a declinar desde que la idea de la libertad y la tendencia a buscar la verdad se han extendido entre la gente.

El sexto y séptimo obstáculos desaparecerán cuando el despotismo sea eliminado y la fea cara de la inmoralidad desaparezca. La idea de que el poder debe residir en un solo individuo está ahora declinando y el despotismo en el seno de la sociedad y de las comunidades también sufrirá un mayor declive en un plazo de 30 a 40 años. Y el notable surgimiento del celo islámico y el hecho de que los perversos resultados de la inmoralidad se estén volviendo aparentes permiten suponer que esos dos obstáculos esán también en vías de desaparición. In sha Al-lah, ellos desaparecerán del todo en el futuro.

El octavo obstáculo está llamado también a desaparecer ya que queda claro que no existe una controversia entre los hechos descritos en el Corán y los nuevos descubrimientos científicos. En el pasado, los científicos y filósofos se oponían al Islam porque no conocían bien los hechos descritos por esta religión en el campo de la ciencia. La situación ha cambiado completamente ahora.

En el “Tratado sobre los Milagros del Corán”, Risale-i Nur muestra algunos destellos de carácter milagroso que se encuentran por debajo de cada uno de los versos coránicos que los científicos han criticado, y que establecen verdades claras y elevadas que la mano de la ciencia no puede alcanzar. En esos versos y frases el Sagrado Corán muestra realidades que obligan incluso a los científicos y filósofos más obstinados a someterse. Se trata de evidencias claras y autoevidentes para cualquiera que desee contemplarlas.

“El futuro será del Islam y sólo del Islam y estará influido por las verdades del Corán y la creencia... Nosotros, musulmanes, que somos estudiantes del Corán, seguimos las pruebas. Abordamos las cuestiones de la creencia a través de la razón, el pensamiento y los corazones. No ignoramos las pruebas en favor de la obediencia ciega y la imitación de los clérigos como algunos adherentes de otras religiones hacen. De este modo, en el futuro, cuando el intelecto, la ciencia y la tecnología prevalezcan, será el tiempo en el que el Corán ganará ascendencia, ya que descansa sobre pruebas racionales e invita al intelecto a confirmar sus afirmaciones”. [Hutbe-i Şamiye (Sermón de Damasco)]


7-) ¿Cuáles son los pilares del Islam?

La religión del Islam ha sido construida sobre cinco pilares. Ellos son el ayuno, el salat (las oraciones rituales), el hayy (La Peregrinación a Meca), el zakat (contribución económica) y el testimonio de que A-lah es Uno y que el Profeta Muhammad (PB) recibió el don de la profecía (shahadah).

Uno de los pilares del Islam es ayunar en el mes de Ramadán. Mediante el ayuno, los musulmanes se protegen de sus caprichos y el dominio y la ferocidad de su ego disciplinándolo y purificándolo. Del mismo modo, se desarrolla un sentido de compasión hacia los pobres en sus corazones compartiendo el dolor del hambre que ellos sufren.

Otro pilar del Islam es la realización de las oraciones rituales. Esto significa estar en presencia de Al-lah cinco veces al día mientras uno reconoce su debilidad y sus limitaciones inclinándose, postrándose y mostrando su servidumbre hacia Él. Las oraciones obligatorias son una adoración universal y una gratitud universal. Cada musulmán tiene que realizarlas. El Profeta Muhammad (PB) dijo:

“Las oraciones son los pilares de la religión” (Tirmidhi, Iman-8).

Otro pilar del Islam es el hayy (Peregrinaje a la santa ciudad de Meca). Él ha sido ordenado para los musulmanes cuya situación financiera y salud son las adecuadas para realizarlo al menos una vez en la vida en un periodo determinado por la Ley Islámica (Shariah). Una de las más grandes sabidurías de este acto de adoración, que es obligatorio, es reunir a los musulmanes de todo el mundo y demostrar que todos los seres humanos son iguales ante Al-lah (SWT) con independencia de su nacionalidad, idioma, color o estatus social.

Otro pilar del Islam es la contribución económica obligatoria (zakat). Al-lah Todopoderoso ha hecho obligatorio para los musulmanes ricos el dar parte de sus bienes y riquezas a los musulmanes pobres (el 2,5%, la cantidad que el Islam ha determinado). Estos bienes, que los ricos dan a los pobres, se llaman zakat. En lo que se refiere a la Ley Islámica, éste es el derecho de los pobres. El Islam anima a los musulmanes a ayudar a los necesitados además de con el pago del zakat. Esta contribución voluntaria se llama sadaqah.

Con el fin de convertirse en musulmán, es necesario que una persona pronuncie la kalima ash shahada. El significado de kalima ash shahada es el siguiente:

“Doy testimonio que no hay más dioses que Al-lah y que el Profeta Muhammad es Su siervo y Su Mensajero”.

La primera parte del testimonio expresa la existencia y unidad de Al-lah y que Él no tiene asociados. La segunda parte declara que el Profeta Muhammad (PB) es el siervo de Al-lah y que él fue nombrado por Al-lah para transmitir a los hombres los fundamentos de la creencia y los pilares del Islam.


8-) ¿Es el Islam una religión de tolerancia?

En su libro “Concepciones Postmodernas”, el Profesor Ibrahim Ozdemir ofrece una breve información sobre las prácticas islámicas bajo el título de “La hermandad de los musulmanes con la Humanidad”. Ahí se plantea la cuestión: ¿Es la paz lo que la humanidad busca en el Islam?

Según el Corán, el ser humano es el más honorable de todos los seres. Él es el vicerregente de Al-lah (SWT) en la tierra. Debido a ello, se le ha concedido gran importancia y él ha sido honrado.

El Profeta Muhammad (PB) celebró funerales de no musulmanes con respeto, enfatizando así la importancia del ser humano, con independencia de su religión. Esta concepción está en la base de la tolerancia que los musulmanes muestran hacia otras personas de religiones diferentes y de la tradición de diálogo con ellos. El Corán enseña que la muerte de un inocente está considerada como la muerte de toda la humanidad.

Por otro lado, dado que los musulmanes basan su concepto de las otras religiones en los decretos coránicos, ellos nunca han presionado a los no creyentes para que se conviertan. Esto es la consecuencia natural del principio coránico “No hay coacción en la religión” (2:256).

Así pues, las personas que vivían en los territorios conquistados nunca fueron obligadas a convertirse. Ellas pagaban un impuesto especial (al estar exentas de pagar el zakat o contribución económica obligatoria para los musulmanes) y se les dejó libertad para escoger su religión.

Algunos de los dichos del Profeta (PB) arrojan luz sobre este asunto:

“Cuando se hace daño a un ciudadano no musulmán en un estado islámico se me hace daño a mí, y el que me hace daño irrita a Dios” (Sahih Al Bujari).

“Yo soy adversario de quien haga daño a un ciudadano no musulmán en un estado islámico y yo seré también su adversario en el Día del Juicio” (Sahih Al Bujari).

La coacción en la religión estuvo prohibida desde el mismo día que el Islam apareció porque es contraria a la esencia de la religión. Se declara claramente en el Sagrado Corán que la misión del Profeta Muhammad era transmitir las órdenes y la guía de Al-lah y no obligar a nadie a convertirse al Islam.

Los mandatos del Profeta Muhammad (PB) estaban, sin duda, dentro del marco de las normas coránicas. Como es sabido, el Profeta Muhammad (PB) había comenzado a vivir con judíos después de la emigración de Meca a Medina. El Profeta (PB) dejó un documento escrito sobre sus relaciones con los judíos. El código de normas que el Profeta Muhammad (PB) aplicó en la ciudad de Medina debería ser considerado como la primera constitución escrita que llegó a existir en un estado soberano.

En esta constitución escrita, que consta de cincuenta artículos, se estipulaba que los judíos podían mantener su religión. De este modo, los judíos y sus aliados disfrutaron de libertad religiosa.

El territorio de Nayran, localizado al sur de Meca, solía ser un centro cristiano. El Profeta Muhammad (PB), a través del famoso tratado que firmó con los cristianos de Nayran, les proporcionó libertad religiosa y una autonomía administrativa. El tratado concedió además protección a sus mausoleos y líderes religiosos.

Estos principios básicos que están contenidos en el Corán y en la Sunna (dichos y actos del Profeta) fueron implementados posteriormente por los gobernantes musulmanes. Cabe señalar a este respecto que las instrucciones que Abu Bakr (el primer califa y líder de la nación musulmana tras la muerte del Profeta Muhammad (PB)) dio a sus comandantes y el tratado que Omar elaboró durante la conquista de Jerusalén reflejan este mismo enfoque. Además, Abu Bakr señaló, en sus instrucciones a uno de sus comandantes: “No cortéis las palmeras y otros árboles que dan fruto, no matéis animales como las ovejas, camellos y cabras, a menos que lo necesitéis para comer, y dad importancia al hábitat natural incluso en los tiempos de guerra”.


9-) ¿Cuáles son los derechos básicos que la religión del Islam dio al hombre?

Con el fin de poder comprender la importancia dada a los derechos humanos en el Islam es necesario echar un vistazo al estado del mundo antes del Islam.

1. Todos los estados del mundo estaban regidos por monarquías. El rey o emperador tenía plena autoridad sobre los súbditos a los que gobernaba. Él podía ejecutar a cualquiera que deseara y no tenía que rendir cuentas a nadie.

2. La gente estaba dividida en clases. Las personas que había en torno al rey, sus parientes y los nobles eran la clase privilegiada. Por otro lado, había una gran masa de gente que eran despreciada y cuyos derechos eran violados continuamente. Ellos formaban otra clase. Había grandes diferencias entre las clases.

3. La esclavitud existía en su forma más salvaje y cruel. El honor humano era pisoteado.

4. La gente era tratada de diferente manera en base a su raza y color. La superioridad del linaje era contemplada como el único criterio válido. La gente no era evaluada en base a su inteligencia, conocimiento, capacidad, ética y virtudes.

5. No había derechos y libertades básicos, como la libertad de religión y conciencia, el derecho a la propiedad, la libertad de residencia o la libertad de pensamiento. La gente era oprimida y torturada debido a sus creencias e ideas.

6. Los principios básicos de la ley eran inexistentes. Era imposible incluso imaginar conceptos legales básicos como la igualdad, el imperio de la ley, la intimidad y la legalidad de la pena. No existía un poder judicial independiente e imparcial. Los deseos y las órdenes personales de los gobernantes reemplazaron a las leyes; las personas que cometían los mismos crímenes eran castigadas de forma diferente, según la clase a la que pertenecieran.

En un momento en que el mundo se hallaba en tal estado, la religión del Islam emergió y llevó a cabo la más grande revolución de la historia humana. Si contemplamos esto con ojos justos, veremos que los derechos humanos que han sido proclamados hoy lo habían sido ya en el Corán y en la Sunnah del Profeta siglos antes de que las declaraciones sobre tales derechos fueran conocidas en el mundo occidental.

En realidad, los principios relativos a los derechos humanos incluídos en el Sermón de la Despedida, que fue pronunciado por el Profeta durante su último hayy, son el ejemplo más claro de ello.

Este sermón fue realizado en presencia de más de 100.000 musulmanes en el año 632, es decir 1,157 años antes de la Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano promulgada en 1789, que es contemplada como el primer documento escrito referente a los derechos humanos.

Los nuevos principios introducidos por el Islam con respecto a los derechos humanos influyeron mucho en la lucha en favor de estos últimos en Occidente.

El hombre tiene un valor distinto al de las otras criaturas. Este valor se incrementa cuando cree en Al-lah y obedece Sus mandatos. De este modo, el hombre se convierte en el más honorable invitado del universo. Él obtiene el valor de su humanidad con su nacimiento o incluso antes con su formación en el útero, y lo lleva consigo a través de su vida.

El valor del ser humano es inherente a todos: hombres y mujeres, jóvenes o viejos, negros o blancos, débiles o fuertes, pobres o ricos sin que importe la religión, la nación, la raza y el color.

De este modo, la religión del Islam impide que la sangre de los individuos sea derramada, que su honor sea mancillado, que sus propiedades sean confiscadas, que su casa sea allanada, que su linaje sea roto y que su conciencia se vea presionada. Esto asegura la preservación del honor y la dignidad humanos.

Los derechos y libertades básicos traídos a la humanidad por el Islam son los siguientes:

1. El Islam puso fin a la discriminación racial y por el color. Todas las personas provienen de Adán. No es posible para una persona escoger su raza y su color. Esto es algo predestinado por Al-lah. Es una completa equivocación y algo dañino, en términos del Islam y la humanidad, el juzgar a las personas en base a su raza y color y despreciar a algunas razas y colores y contemplar a otros como superiores.

Al-lah declara en el Corán que Él creó a las personas de una sola pareja de hombre y mujer y les convirtió en naciones y tribus cuando su número se incrementó, de tal modo que ellos pudieron conocerse unos a otros (49:13).

Como hemos visto, la razón por la que las personas son de diferentes razas y colores es para que se conozcan y se ayuden unas a otras, sin que ninguna de ellas afirme ser superior.

Un ejemplo que puede arrojar luz sobre este principio del Islam es el siguiente:

Uno de los Compañeros, Abu Dharr, se enfadó con Bilal al Habashi, de raza negra, un día y le insultó dirigiéndose a él como el “hijo de una mujer negra”. Cuando el Profeta (PB) fue informado de este hecho, él se irritó y se dirigió a Abu Dharr de la siguiente manera:

“¡Oh Abu Dharr! ¿condenaste a Bilal por el color de su madre? Esto significa que tienes todavía la mentalidad de la Yahiliyya”.

Abu Dharr, que había pronunciado tales palabras como el resultado de un momento de ira, se arrepintió mucho de lo que había hecho. Él comenzó a gritar y puso su cara sobre el suelo diciendo: “No levantaré mi cara del suelo a menos que Bilal venga y me bese en la mejilla (en señal de perdón)”. Él se disculpó ante Bilal repetidamente.

2. El Islam puso fin a la creencia en la superioridad basada en el linaje y los ancestros. En un encuentro en el que los Compañeros estaban presentes, Sad bin Abi Waqqas preguntó a algunos de los Compañeros que enumeraran a sus ancestros. Él, por su parte, enumeró a sus ancestros desde el principio al final. Salman al Farisi (un iraní) también estuvo presente allí. Él no tenía ancestros de los que pudiera alardear, como los Quraishis, ni tampoco los conocía.

Cuando Sad bin Abi Waqqas le preguntó sobre sus ancestros, Salman encontró esta pregunta extraña y dijo: “Yo soy Salmán, hijo del Islam. Yo no conozco a mis ancestros como vosotros. Yo sólo conozco una cosa: que Al-lah me ha honrado por medio del Islam”.

Umar también se molestó por esta pregunta innecesaria de Sad, que evocaba la mentalidad de la Yahiliyya. A Él le gustó mucho la respuesta de Salmán y dijo: “Yo soy Umar, hijo del Islam”. De este modo, él dio una respuesta similar.

Cuando el Profeta (PB) oyó hablar del incidente, a él le agradó mucho la respuesta de Salman. Él dijo: “Salmán es de los míos; él es de mi familia”.

Algunas de las hijas de las más nobles familias de Quraish se casaron con algunos esclavos liberados de entre los Compañeros. Así pues, el Islam eliminó la mentalidad de la Yahiliyya que estaba basada en la superioridad del linaje.

3. El Islam ha dado a la gente el derecho a auditar y pedir cuentas a los administradores. La religión islámica buscaponer fin a los actos arbitrarios, la opresión, la injusticia y el caos.

Cuando Abu Bakr fue elegido Califa, él se dirigió a la multitud y dijo: “¡Oh gentes! Fui escogido como vuestro administrador aunque no soy el mejor de vosotros. Si yo llevo a cabo mi deber de acuerdo con lo que establece el Islam, obedecedme. Si me desvío del camino recto, advertídmelo”.

Un día, durante su Califato, Umar preguntó a los musulmanes en una mezquita: “¿Qué haréis si me desvío del camino recto? Ellos dijeron: “Nosotros te corregiremos por medio de nuestras propias espadas”. Umar quedó muy complacido cuando oyó la respuesta.

4. Libertad de pensamiento y de conciencia. La libertad de pensamiento y de conciencia es el más importante derecho después del derecho a la vida. El no dar a una persona este derecho significa reducirlo hasta el nivel de los animales. De este modo, el Islam no permite que las conciencias se vean presionadas. Debido al principio de “No hay coacción en la religión”, el Islam rechaza el que la gente acepte los principios de la creencia mediante el uso de la fuerza.

5. Islam se ocupó de la institución de la esclavitud y promovió su desaparición.  Cuando la religión del Islam surgió, la esclavitud estaba extendida por todo el mundo de una forma salvaje e imhumana. No se podía esperar que el Islam eliminara completamente este sistema, que estaba ampliamente difundido. Así pues, él no abolió la esclavitud radical y súbitamente, sino que comenzó mejorando enormemente la condición de los esclavos y dio a la institución una forma más humana y civilizada. Además, el Islam incrementó las vías para la manumisión de los esclavos, lo cual llevó indirectamente al fin de la esclavitud.

6. Derecho a la propiedad. El amor a los bienes y el deseo de obtener propiedades están entre los varios sentimientos que Al-lah otorgó al hombre. Esto viene claramente mencionado en el Corán.

El Islam dio a los individuos el derecho a la propiedad y allanó el camino para que ellos satisfacieran esta necesidad legítimamente. El derecho a la propiedad, otorgado por el Islam al individuo, no puede ser arrebatado sin el permiso del propietario.

7. Igualdad legal. El Islam considera que las personas son tan iguales ante la ley como las púas de un peine. No permite un tratamiento privilegiado en base a la pertenencia a una clase social y al linaje de las personas.
 
En el Islam, el imperio de la ley resulta esencial. Un jefe de estado y los ciudadanos ordinarios son tratados del mismo modo por la ley. El criminal es castigado incluso si es un jefe del Estado.

Los juicios del Sultán Fatih Mehmet y un arquitecto griego, Ali y un judío y Salahuddin al Ayyubi y un armenio en presencia de qadis (jueces) son los ejemplos más impactantes de todos.

El día de la conquista de Meca, una mujer de una noble familia de la tribu de Majzum cometió un robo y fue capturada con las manos en la masa. Ella tenía que ser castigada. Sin embargo, dado que pertenecía a una noble familia, muchos querían que ella fuera perdonada para que aquella no quedase deshonrada. ¿Cómo lo harían? ¿Cómo hablarían al Profeta (PB) sobre ello? Eventualmente, decidieron enviar a Usama, al que el Profeta (PB) apreciaba mucho, a verle. Usama acudió a la presencia del Mensajero de Al-lah (PB), le contó el asunto y le pidió que perdonara a la mujer culpable. El Profeta (PB) se enfadó mucho. Él salió y pronunció el siguiente discurso: “¡Oh gentes! ¿Sabéis por qué las naciones que hubo antes de vosotros fueron destruídas? Cuando una persona de alto rango cometía un crimen, quedaba impune. Cuando una persona ordinaria cometía un crimen, insistían que fuera castigada. Esta opresión causó su destrucción. ¡Por Al-lah! Si Fátima, hija de Muhammad, fuera a robar, yo la haría castigar sin dudarlo”.

De este modo, el castigo fue ejecutado.

Varias citas en el discurso de Abu Bakr cuando fue escogido califa son también dignas de mención:

“Los débiles de entre vosotros son los más fuertes a mis ojos hasta que obtengan sus derechos. Los fuertes son los más débiles a mis ojos hasta que yo haga que entreguen sus derechos a los otros”.

8. Legalidad de la pena. En el Islam no existe pena sin la ley y no es posible castigar a alguien distinto al culpable.

El principio de legalidad de la pena viene recogido en el siguiente verso:

“Nadie comete mal sino en detrimento propio. Nadie cargará con la carga ajena.” (6:164).

9. Independencia e imparcialidad de los tribunales. En el Islam, los tribunales se mantienen lejos de todo tipo de presiones externas, odio y resentimiento personal y prácticas arbitrarias; no se permite a los jueces perder su imparcialidad. En los tribunales islámicos, los jefes de estado son juzgados, al igual que ocurre con los ciudadanos ordinarios. Ellos son castigados si son hallados culpables.

10. Intimidad e inviolabilidad del domicilio.En el Islam nadie tiene derecho a violar la intimidad de una persona ni a entrar en una vivienda ajena sin permiso. Está prohibido espiar los asuntos privados de las personas.

11. Libertad de viajar. El Islam considera que el viajar ayuda a la gente a aprender cosas y a recuperarse de las enfermedades. De este modo, se anima a la gente a viajar.

12. El derecho a la vida y la protección de la misma, la integridad y las propiedades.Este tema fue abordado por el Profeta de la mejor forma en el Sermón de la Despedida.

“¡Oh gentes!” del mismo modo que consideráis este mes, este día y esta ciudad, Meca, como sagrados, considerad también la vida, la propiedad y el honor de cada musulmán como algo sagrado. Ellos están protegidos de todos los tipos de agresión”.

13. Seguridad social. La religión del Islam protege al hombre de tal modo que éste no sufra y no se vea desvalido al hacerse mayor o debido a las enfermedades, los desastres y los accidentes. Garantiza el futuro de los necesitados mediante medidas de seguridad social. El Islam anima a la gente a trabajar de tal modo que puedan valerse por sí mismos desde el punto de vista financiero. Al mismo tiempo, suministra una seguridad separada a las familias gracias a las diversas medidas que ha introducido. Cuando todas estas medidas resultan insuficientes, el propio Estado garantiza la seguridad de los individuos. La institución del zakat y las fundaciones son instituciones perfectas de seguridad social.

14. Libertad de trabajo y justicia salarial. El trabajo y la realización de esfuerzos son apreciados y alentados en el Islam. En el Islam no se considera como algo postivo el mendigar y ser una carga para otros. El trabajar para ganarse la vida a través de medios legítimos está considerado como una adoración si esta persona realiza sus obligaciones (fard).

El verso “el hombre no tiene nada sino aquello por lo que se esfuerza” muestra la importancia que el Islam otorga al esfuerzo y al trabajo.

Al garantizar la libertad de trabajo -a condición de que sea legítimo- el Islam regula la relación entre los empleados y el empleador de la mejor forma.

El principio de “Paga al trabajador su salario antes de que su sudor se seque” garantiza los derechos de los trabajadores de una forma perfecta.

Como principio, el trabajador intentará realizar la tarea que se le ha sido asignada de una forma plena y de la mejor manera con el fin de merecer el salario que recibe.

15. Protección de los niños. El Islam se ocupa del cuidado de los niños desde su nacimiento, ayuda a los padres en sus gastos de alimentación y ropa y les proporciona algún dinero del Tesoro. Hoy en día, todos los estados ricos otorgan a los padres beneficios sociales por los hijos que tienen. El Mensajero de Al-lah ordenó, por otro lado, a su Ejército insistentemente no matar a mujeres y niños durante la guerra.

16. Educación básica obligatoria y libre. El hadiz “La búsqueda del conocimiento es obligatoria para cada musulmán, ya sea hombre o mujer” introduce la educación obligatoria. El curriculum de la educación básica ha sido preparado de una forma meticulosa en el Islam.

El Islam valora el conocimiento religioso, científico, literario y vocacional y todos ellos están incluidos en la educación básica.


10-) ¿Es el Islam una creencia o también un estilo de vida?

El Islam es la única religión que Al-lah reveló al hombre desde el principio de la creación. Noé, Abraham, Moisés y Jesús trabajaron todos ellos para difunfir la misma religión. Nuestro Profeta Muhammad (PB) transmitió el último mensaje divino, ya que él fue el último profeta.

El Islam es una religión completamente razonable. Presenta un sistema ético que guía al hombre en cada paso.

La religión que Al-lah escogió para el hombre como más adecuada para su vida es el Islam. Al-lah hizo Su religión muy fácil de tal modo que el hombre pudiera practicarla.

La religión elimina toda la carga del hombre y todo el peso que le limita, le restringe y le causa dificultades. Dice al hombre que debe someterse sólo a Al-lah -que tiene una misericordia infinita, crea todo en una buena vía para sus siervos virtuosos y tiene todo el poder-, buscar Su consentimiento y satisfacción en todo y volverse hacia Él.

Confiar en y depender de Al-lah, que es el propietario y causante de todos los seres y todos los hechos que tienen lugar en el universo, y asumir que Él es nuestro único amigo significa el fin de todos los temores, preocupaciones, problemas y dificultades. Ésta es una de las más importantes bellezas que aporta la religión del Islam a una persona que practica la ética del Corán. Además, Al-lah ha informado a la gente sobre Sus órdenes y decretos, que se adecúan a su naturaleza y no son difíciles de seguir.

Al-lah declara en el Corán que la ética de la religión es fácil y que las cosas serán fáciles para los que siguen Su religión:

“Te facilitaremos el acceso a la mayor felicidad”. (87:8)

“Él os eligió y no os ha impuesto ninguna carga en la religión! ¡La religión de vuestro padre Abraham!” (22:78).

En paralelo con los versos anteriores, el Profeta (PB) dijo:

“La religión es facilidad.”(Bujari “Iman”, 29; Nasai “Iman”, 28; Musnad, 5:69)


De este modo, él invitó a la gente a practicar la religión.

Es una realidad que la religión del Islam es la mejor forma de vida para lograr la armonía con la naturaleza, la paz y la felicidad humana. La vida que se lleva a cabo de acuerdo a la ética del Corán es el mejor estilo de vida para el hombre.


11-) ¿Fue difundido el Islam por la guerra o fue transmitido por la palabra?

Es necesario, en primer lugar, responder a las preguntas ¿quién es el Profeta? y ¿cuál es su deber? con el fin de evaluar el concepto de yihad de manera correcta. Mientras hace caminar a toda la gente hacia el reino del Más Allá, Al-lah Todopoderoso envió a sus profetas para guiar a las personas en su viaje que les llevará al Paraíso o el Infierno. El primer deber de estos mensajeros es hacer que la gente conozca a Al-lah y enseñarles a adorarle, a conocer lo que es halal y haram y a agradecerle Sus infinitos dones.

El Profeta Muhammad (PB), que es el último profeta, cumplió este deber perfectamente. Él informó a la gente sobre Al-lah en Meca, les enseñó Sus órdenes y prohibiciones y les dijo que adorar a los ídolos significa asociar otros a Al-lah. Él mostró paciencia ante todo tipo de crueldad y opresión de los no creyentes, que se opusieron a su mensaje durante 13 años en Meca, y luego emigró a Medina siguiendo las órdenes y con el permiso de Al-lah. Él continuó llevando a cabo su deber allí. Los politeístas, que querían impedirle cumplir su deber elevado, continuaron atacándole en Medina también, pero no pudieron impedir que el Islam fuera adoptado por los habitantes de esta ciudad.

Una importante característica del Profeta del final de los tiempo, que viene mencionada en todos los libros divinos, es que él era el “sahib as saif” (el propietario de la espada), es decir que junto con la guía espiritual, él recibió permiso para luchar (cuando se le impedía la transmisión de su mensaje). Algunos profetas del pasado, por ejemplo Daúd (David) y Suleiman (Salomón) apoyaron también su yihad espiritual con sus espadas cuando fue necesario.

Cuando la historia es examinada de una forma objetiva, se ve que el principal factor que hizo al Islam influir en los corazones y los espíritus no fue la guerra sino la transmisión del mensaje, es decir, lo cual se hizo informando a la gente acerca de las realidades del Islam y mostrándoles su belleza. Los historiadores se muestran de acuerdo en que hubo dos grupos de personas que tuvieron una mayor participación en la difusión del Islam. El primero fueron los sabios y maestros que dedicaron su vida a enseñar el Islam y que emigraron a países distantes para hacerlo. El segundo fue el de los comerciantes que se fueron a algunos países a hacer negocios y mostraron, al mismo tiempo, la belleza del Islam a la gente que vivía en ellos.

Los siguientes versos muestran claramente que el Islam se difunde por la palabra y no por la guerra:

“No cabe coacción en religión. La buena dirección se distingue claramente del descarrío.” (2:256).

“¡Amonesta, pues! Tú eres sólo un monitor, no tienes autoridad sobre ellos.” (88:21-22)

Existen muchas evidencias que demuestran que el Islam se difundió a través de la transmisión del mensaje por medio de la palabra. Mencionaremos algunas aquí: cuando el Profeta (PB) comenzó a transmitir el Mensaje del Islam en Meca, él no tenía medios materiales o poder. Aunque todos los politeístas allí le eran hostiles, él conqustó los corazones de la gente mediante la transmisión del mensaje mediante la palabra y la persuasión. Muchas personas, incluyendo Abu Bakr y Omar, se convirtieron en musulmanes de esta forma y declararon a todos que el Islam era un poder invencible. Si los Compañeros hubieran querido, ellos podían haber matado a todos los politeístas del Quraish en Meca, comenzando por Abu Yahl, durante la noche. Sin embargo, no lo hicieron. Ellos continuaron predicando el Mensaje del Islam y soportando todo tipo de problemas y dificultades sin recurrir a la violencia.

Los musulmanes que habían emigrado a Medina antes que el Profeta convirtieron a varias personas al Islam allí a través de la transmisión del mensaje y la invitación al Islam a sus habitantes. De este modo, los fundamentos del Islam fueron establecidos mediante la prédica de la religión tanto en Meca como en Medina.

En los años siguientes, el Islam se asentó firmemente en Medina. Los politeístas de Meca aceptaron a los musulmanes como un poder y firmaron un tratado con ellos en Hudaybiya. La duración del tratado era de diez años, pero duró dos años porque fue violado por los politeístas de Meca. Sin embargo, el número de personas que adoptaron el Islam durante estos dos años fue mayor que el número de personas que habían abrazado la religión durante los veinte años que habían transcurrido desde el surgimiento del Islam.

En los siglos siguientes los mongoles pusieron fin al Califato Abasida, que tenía su sede en Bagdad. Ellos incendiaron y destruyeron algunos lugares islámicos. Sin embargo, tras un período, ellos se convirtieron al Islam por su propia voluntad. Es un hecho histórico que la espada no jugó ningún papel en la conversión de los mongoles al Islam.

La difusión del Islam en Indonesia, Malasia y África tuvo lugar asimismo mediante la transmisión del mensaje y no a través de la violencia, ya que nunca hubo batallas allí.

Tras esta breve mirada a la historia, echemos un vistazo al momento actual. Los musulmanes perdieron su poder material en hace dos siglos, pero el Islam continuó su difusión y su desarrollo a nivel espiritual. La mayoría de las personas que se han convertido al Islam en los países europeos, especialmente en Alemania y el Reino Unido, y en EEUU, son personas de un alto nivel cultural. La mayoría de ellos han adoptado el Islam tras haberlo examinado por encima debido a la atracción que han sentido por él, sin ni siquiera haber estudiado el mensaje en su totalidad.


12-) ¿Es el Islam una religión de lógica?

Los decretos y principios de la religión del Islam se adecúan a la naturaleza del ser humano y a su razón. Excepto una pequeña proporción de principios que son “taabuddi” (que requieren obediencia sin necesidad de conocer la razón de ello), todas las normas en el islam son “maqul al mana” (comprensibles en términos de la razón y la lógica).

El hecho de que las órdenes y prohibiciones en el Islam sean válidas para las personas que han alcanzado la edad de la pubertad y que son sanas de mente, y no afecten a las personas que no son sanas, muestra que el Islam concede gran importancia a la razón y también indica que el Islam “es una religión de lógica”.

Así por ejemplo, la institución del zakat en el Islam busca que los ricos ayuden a los pobres y se produzca un equilibrio en el orden social, se impidan los conflictos de clase y se acabe con ellos mediante la reconciliación y el respeto, al mismo tiempo que se eliminan las injusticias que fomentan el odio y los enfrentamientos entre las distintas clases sociales y capas de la sociedad. La función del zakat puede ser fácilmente entendible y es muy razonable.

Además, una de las primeras condiciones a la hora de abrazar el Islam es tener fe en Al-lah y en Su Mensajero. El lugar de la creencia es el corazón. El corazón es lo suficientemente grande para contener sentimientos, inspiraciones divinas, hadices y la razón. El hecho de que una persona que no esté sana de mente no sea responsable de sus actos es una clara indicación de esta verdad.

El estilo del Corán está lleno de pruebas lógicas y racionales que están vinculadas al razonamiento humano. Existen siempre evidencias lógicas y ejemplos lógicos cuando se habla de la existencia de Al-lah, de que Muhammad (PB) es un auténtico profeta, de que el Corán es la palabra de Al-lah y sobre la existencia de la muerte y la resurrección. Eso es por lo que siempre se pone énfasis en la mente y el razonamiento humanos en el Corán y hay frases como “¿Acaso no razonáis?”.

En realidad, si cualquier orden o castigo de Al-lah no satisface el razonamiento humano, entonces no puede decirse que haya existido una evaluación justa de aquellos. Si alguien hace responsable a un estudiante de una escuela primaria de contestar a preguntas relativas a las ciencias que se estudian en la universidad, entonces esa persona sufriría una opresión.

En segundo lugar, la frase “El Islam es una religión de lógica” ha llevado a algunas personas a contemplar el Islam en base a sus propios pensamientos y lógica. De este modo, las cosas del Islam que ellas no pueden entender no son válidas y lo que la razón no puede comprender no tiene lugar en la religión. Este punto de vista está profundamente equivocado.

Tales personas que tienen este tipo de filosofía son incapaces de entender el concepto de “razón” porque la razón no puede comprenderlo todo por sí misma, sin otros factores externos. Por el contrario, intentan llevar a cabo este entendimiento basándose en el conocimiento y en las ideas que aprendieron anteriormente. Cabe señalar, como ejemplo, que una persona que tiene un alto grado de razonamiento pero que no ha recibido una educación elevada no puede entender las cosas que un ingeniero, un médico o un mufti, que son tan inteligentes como él, sí entienden.

El punto más importante aquí es éste: no es apropiado para algunas personas que no comprenden un tema decir que él “no es razonable”. La mayoría de nosotros conocemos poco o nada acerca de la física, la química, la astronomía, las matemáticas, etc. Sin embargo, nadie dice que ellas no sean razonables porque no las entendamos. La mente no puede descubrirlo todo por sí misma. Si eso fuera posible, entonces no habría necesidad de profetas. Cada tema tiene un lado que sólo puede ser comprendido por los especialistas. Estos últimos pueden comprender fácilmente los temas que otros no entienden. Del mismo modo, el hecho de que algunas personas no entiendan las verdades del Corán no significa que ellas sean irracionales o ilógicas.

Otro importante punto es éste: la existencia de algunos asuntos que son llamados taabbudi y que no pueden ser comprendidos por la razón está vinculada a las pruebas a las que se somete al hombre. Los principios de la creencia son científicos y están basados en la razón. Algunos principios del Islam tienen como fin el poner a prueba la creencia y la sumisión del hombre a Dios y no satisfacer a la mente. Es necesario que existan temas que la mente no pueda comprender para que quede claro si el hombre cree en su mente sólo o si cree en Al-lah y se somete a Él.

En resumen, una persona que dice: “Dado que el Corán es la palabra de Al-lah todo lo que contiene es correcto, incluso si mi mente no puede comprenderlo” pasa la prueba. Una persona que dude diciendo: “Tal y cual tema en el Corán no es razonable. Mi mente no puede comprenderlo” no pasa la prueba porque o no es sincera o es muy ignorante.

Así por ejemplo, el hecho de que la oración del fayar (amanecer) tenga dos rakahs, pero la del mediodía tenga cuatro no tiene nada que ver con la mente ni la lógica. Sin embargo, temas como la prohibición de comer carne de cerdo o de injerir alcohol pueden ser explicados por la ciencia y la razón. Los temas basados en la razón son más que los taabbudi.


13-) ¿Podría el Islam y el Antiguo y Nuevo Testamentos Haberse Visto Afectados por la Cultura Sumeria?

Algunas noticias y temas atrayentes que están presentes en una nación o cultura lo están también en una de las religiones auténticas. Sin embargo, esto no demuestra que esta última se haya visto afectada por esa cultura. Por el contrario, muestra que la fuente de dicha cultura fue también la revelación. Durante el transcurso del tiempo, su relación con la revelación fue olvidada y se consideró este aspecto como parte de la cultura de la nación.

Cabe recordar que Al-lah envió a centenares de profetas a la humanidad. El primer hombre fue también el primer profeta. El hecho de que algunos aspectos que las religiones declaran estén también presentes en las culturas muestra que éstas últimas tienen también su origen en la revelación. Sin embargo, la revelación fue olvidada con el transcurso del tiempo y se creyó que estas cosas pertenecían a una cultura o persona.

Que el Profeta Musa (Moisés) fue dejado en una cesta es mencionado en varios versos coránicos. Si leemos la vida del Profeta Musa, vemos esto claramente. Sin embargo, muchos profetas vivieron en Oriente Medio. De este modo, algunos elementos que pertenecen a las religiones divinas podrían existir en la cultura sumeria. Esto significa que algunos profetas que vivieron antes del Profeta Musa ofrecieron las mismas buenas nuevas con las que él vendría. En realidad, las buenas noticias referentes a la venida de nuestro Profeta (PB) están presentes en los libros sagrados enviados antes que él.

Algunas personas sin fe utilizan argumentos como éstos con el fin de refutar a las religiones. Sin embargo, el Corán nos enseña que ninguna nación fue dejada sin un profeta, advertidor o guía. Ejemplos similares en la historia del mundo confirman estas afirmaciones del Corán.

Es sabido que los árabes del período de la Yahiliya (pre-islámico) tenían muchos elementos de la religión hanif del Profeta Ibrahim (Abraham) desde hacía miles de años. Los árabes consideraban la Kaaba como sagrada y la circunvalaban. Sus rituales similares (con la religión de Abraham) demuestran que ellos no fueron importados de otras religiones o culturas.

La existencia de leyes que apoyan el honor humano o de escritos que hablan de hechos históricos son también evidencias de la religión, aunque estos hechos sean ignorados por los materialistas y ateos que usan materiales del Dayyal (Anticristo).

Existen personas que experimentaron grandes pruebas como el Profeta Ayyub (Job) en la historia. El Corán busca ofrecer enseñanzas sobre estos hechos históricos y las vidas de los héroes pacientes que tomaron parte en ellos, y convertirlos en ejemplos vivientes para que las personas puedan extraer lecciones.

En conclusión, los hechos que el Corán menciona y las personas que aparecen en ellos son definitivamente históricos. Sin embargo, puede haber otros hechos o personas que sean similares en la historia.


14-) ¿Por qué escoger el Islam?

Todas las religiones están basadas en los mismos principios básicos y ponen el énfasis en las mismas realidades. Cada Profeta que fue enviado por Al-lah actuó como si fuera la continuación y el complemento del profeta anterior, repitió el mensaje de su predecesor, lo completó basándose en la situación y condiciones de su tiempo, clarificó los temas que necesitaban una explicación, renovó los asuntos que necesitaban ser renovados y estableció las medidas punitivas básicas, según las necesidades y condiciones de aquel período. Estos asuntos de unidad de Dios, profecía, resurrección después de la muerte y adoración fueron los temas primarios que todos los profetas trataron.

El mensaje del Corán es la continuación de la revelación que comenzó con Adam (Adán), que fue el primer hombre y el primer profeta. La esencia de todas las religiones, para Al-lah, es el Islam.

“La Religión para Al-lah es el Islam (sumisión a Su voluntad)” (3:19)

Los profetas, que fueron enviados en diferentes épocas y lugares, no se opusieron los unos a los otros. El Profeta Muhammad (PB) no rechazó a ninguno de ellos tampoco.

“El Enviado cree en cuanto le ha sido revelado por su Señor, y lo mismo los creyentes. Todos ellos creen en Alá, en Sus ángeles. en Sus Escrituras y en Sus enviados. No hacemos distinción ente ninguno de Sus enviados. Han dicho: "Oímos y obedecemos. ¡Tu perdón, Señor! ¡Eres Tú el fin de todo!" (2:285)

“Di: “Creemos en Al-lah y en lo que se nos ha revelado,en lo que se ha revelado a Abraham, Ismael, Isaac, Jacob y las tribus, en lo que Moisés, Jesús y los profetas han recibido de su Señor. No hacemos distinción entre ninguno de ellos y nos sometemos a Él".” (3:84)

Por el contrario, el Profeta Muhammad (PB) fue la continuación y el complemento de todos los profetas anteriores. Sin embargo, hay una diferencia. Él es el último profeta y no habrá ningún profeta después de él. De este modo, él fue el que completó el Mensaje Divino y posee, así, una dimensión universal.

Al-lah, que creó al hombre, le conoce en todos sus detalles y cubre sus necesidades, envió Su mensaje a la gente en cada época y lo completó con el Profeta Muhammad. De este modo, no habrá más profetas después de él, no habrá ningún cambio en la revelación y los hombres deberán obrar en base a esta última revelación.

“Hoy os he perfeccionado vuestra religión, he completado Mi gracia en vosotros y Me satisface que sea el islam vuestra religión.” (5:3)

“Si alguien desea una religión diferente del islam, no se le aceptará y en la otra vida será de los que pierdan”. (3:85)

“Muhammad no es el padre de ninguno de vuestros varones,  sino el Enviado de Al-lah y el sello de los profetas. Al-lah es omnisciente”. (33:40)

La religión del Islam contiene todos los principios que hacen al hombre espiritual y materialmente perfecto y que aseguran su felicidad y salvación. El Islam conduce a los individuos y las comunidades que lo siguen hacia la felicidad desde la gracia y a la perfección desde la felicidad. concede gran importancia a la protección de la vida. castiga severamente a aquellos que intentan dañar la paz dentro de la comunidad, ordena la unidad y la solidaridad y protege la vida social de la anarquía y el terror.

El Islam presenta una ética elevada a la gente y les hace beneficiarse de ella en todos los aspectos. Cada uno de ellos posee miles de beneficios y curas para las enfermedades materiales y espirituales. La religión del Islam está basada en el conocimiento y la sabiduría. De este modo, ella guía a la gente sana hacia las buenas acciones y la felicidad haciéndoles utilizar su buena voluntad. Considera la ignorancia como el mayor enemigo y guía a la gente hacia la meditación y la sabiduría. Es necesario tomar en consideración el estado del mundo antes y después de la Era de la Bendición para comprender lo grande que ha sido la misericordia de la religión del Islam para con la humanidad.

Antes del Islam, todo el mundo sufría la opresión de la ignorancia y la aberración, el terror y la anarquía. Este salvajismo y terror, que afectaron al mundo profundamente, también aprisionaba a los habitantes de la Península Arábiga. Algunos de ellos estaban orgullosos de enterrar vivas a sus hijas. Ellos creían en supersticiones, adoraban a ídolos que habían fabricado con sus propias manos e imploraban su ayuda.

En aquel período oscuro, la luz del Corán ascendió como el sol desde una esquina de la Península Arábiga. Hizo añicos las capas más intensas de incredulidad y opresión, deslumbró los ojos con su brillante manifestación, limpió los espíritus con su gracia y guía, eliminó la opresión y estableció la justicia, borró el odio y la enemistad de los corazones y colocó el amor, la compasión y la misericordia en ellos.

Este efecto del Corán no se limitó a la Era de la Bendición, en que fue revelado. Cualquier nación que aceptó el Islam y lo puso en práctica después de aquel período hizo progresos y logró un desarrollo en la ciencia, el comercio y la economía, sirviendo de modelo para otras naciones. Los más brillantes ejemplos de ello son las civilizaciones de Andalucía y el Imperio Otomano.


15-) ¿Existe un principio como “No hay un cuestionamiento de la religión” en el Islam?

Existen dos tipos de decretos en la Sharia:

1. Las órdenes y prohibiciones que proceden directamente de los decretos de Al-lah y que denominamos “taabuddi”, y cuyas razones (sabiduría) no son conocidas.

2. Las órdenes y prohibiciones divinas cuyas razones (sabiduría) pueden ser averiguadas. Las llamamos “maqul al mana”.

Podemos considerar tu pregunta desde un diferente aspecto. “¿Por qué tiene la oración del mediodía cuatro rakahs, pero no diez o veinte?”. La respuesta es “porque Al-lah nos lo ha ordenado así”.

La búsqueda de la sabiduría que se halla detrás de esta norma resulta vana. La respuesta real a esta cuestión es porque Al-lah lo ha ordenado así. Algunas reglas de la Shariah pueden ser explicadas por la sabiduría, pero estas razones no son la causa real de su validez. Esta última es la orden de Al-lah.

Asimismo, podríamos preguntar: “¿Por qué Al-lah ha ordenado la oración (salat)?. Uno podría enumerar los puntos de sabiduría y los propósitos de la oración en varios volúmenes de libros. Uno puede intentar responder también acerca de las razones por las que ayunamos buscando la sabiduría y los beneficios del ayuno. Así por ejemplo, una de las razones del ayuno es la de solidarizarse con las personas que sufren hambre y aproximarse a ellas con compasión. Una persona puede decir. “Yo experimentaré más hambre para que mi sentimiento de compasión se incremente y pueda ayudar mucho más a los necesitados”. Sin embargo, la sabiduría y los beneficios del ayuno no pueden reemplazar a los decretos de Al-lah.

Si el tiempo del imsak (tiempo de comenzar el ayuno) es, por ejemplo, las 4 de la mañana, si uno comienza a ayunar a las 11 de la noche, pero rompe su ayuno cinco minutos antes del iftar (la ruptura del ayuno al atardecer), ¿puede este ayuno ser aceptable? Ciertamente no. Existe un tiempo determinado para romper el ayuno y aunque esa persona permanezca hambrienta más tiempo, su ayuno no será aceptado. Es decir, la sabiduría que es requerida para el ayuno se aplica (el estar hambriento), pero debido a que se ha producido la ruptura del ayuno en un tiempo en el que Al-lah no lo permite, su ayuno no será aceptado.

Debemos mirar todos los decretos y prohibiciones de este modo. Es decir, nosotros realizamos estos actos porque Al-lah nos lo ordenó. Ciertamente, puede haber razones (sabiduría) detrás de ellos también y estas razones pueden ser buscadas. Ello es también conocimiento y adoración. Sin embargo, la sabiduría y los beneficios no son las actuales causas para que nosotros actuemos, sino simples detalles.


16-) ¿Por qué Al-lah considera que las cuatro religiones son necesarias? ¿No hubiera sido mejor si sólo el Islam hubiera sido enviado?

Todo es lo mejor en el medio ambiente que existe. Sin embargo, generalmente hay algo que es lo mejor y lo más bonito entre todas las cosas.

Así por ejemplo, en el Sagrado Corán se expresa que el hombre fue creado en el mejor de los moldes. ¿Significa esto que las otras cosas fueron creadas de forma deficiente? No. Ellas son las criaturas más perfectas en su propio medio ambiente también.

Así por ejemplo, el Sol es lo más perfecto que existe en su propio medio ambiente. En otras palabras, ningún ser humano podría vivir si el Sol no existiera. Sin embargo, el hombre es lo más perfecto, en general, y el Sol es lo más perfecto en lo que se refiere al significado de su propia existencia y la misión que realiza. Podemos dar otros ejemplos. Las ovejas, la tierra, los árboles frutales etc son las criaturas más bonitas y perfectas en sus propios ambientes.

En este caso, el hecho de que el hombre sea el más perfecto no significa que las otras criaturas no sean perfectas o hayan sido creadas de forma deficiente.

Ninguna oveja puede ser más perfecta que las que ya existen. Ningún camello puede ser más perfecto que los que ya existen ni un sol más perfecto que el Sol puede ser imaginado. Del mismo modo, los Libros sagrados revelados son los libros más pefectos que fueron enviados en su tiempo.

El enseñar a un alumno de la escuela primaria la tabla de multiplicar no es ni un conocimiento extra ni uno insuficiente. Sin embargo, no es la tabla de multiplicar sino temas más avanzados los que son enseñados a los estudiantes de la universidad.

Del mismo modo, los libros sagrados enviados antes del Corán fueron los mejores en sus respectivas épocas y enviarlos en aquellos tiempos fue algo razonable y no una deficiencia. Desde ese punto de vista, cada profeta y cada revelación enviada a los hombres fue la mejor y la más conveniente para su propia época.

Sin embargo, el Corán fue revelado cuando todo los hombres alcanzaron el mismo nivel que los estudiantes de una universidad y ellos podían recibir sus lecciones de un sólo libro y de un solo profeta.

Considerando que la ciencia más avanzada es la que se enseña en las universidades ¿podemos decir que la ciencia enseñada en una universidad debería ser enseñada a los niños de la escuela primaria? La humanidad es como una institución educativa. Cada período es como un nivel de la educación y los profesores de esos niveles son los profetas.

La esencia de las matemáticas también existe en la escuela primaria. Sin embargo, la lección es enseñada según el nivel de los estudiantes de la escuela primaria y el profesor no enseña todo lo que sabe sino los temas que los alumnos pueden comprender.

Desde el tiempo de Adam (PB) hasta la llegada del Profeta Muhammad (PB) la humanidad ha ido alcanzando el nivel de la universidad y logrado la capacidad de comprender las perfectas lecciones de la religión del Islam. De este modo, la más perfecta religión se convirtió en la última.

Del mismo modo, los otros profetas instruyeron a sus comunidades según su nivel y las educaron. Al final, cuando ellos alcanzaron el nivel para recibir una educación desde todos los aspectos, la religión del Islam y el exaltado Profeta (PB) fueron enviados.

¿Por qué Al-lah permitió que el Evangelio y la Torah fueran alterados y ha protegido el Corán? ¿Por qué Al-lah permitió que Sus propias palabras fueran cambiadas antes?

1. El confiar en Al-lah en las cosas cuya razón no conocemos demuestra la perfección de nuestra creencia y la fidelidad a nuestra religión.

2. Las cosas que Al-lah ha creado sobre la tierra no son iguales. Él vincula algunas a causas y crea otras sin causas o medios. Así por ejemplo, aunque cada persona procede de una madre y un padre, Él creó a Adam (PB) sin un padre y una madre, a Jesús sin un padre y a Eva sin una madre. Esto significa que Él puede actuar fuera del marco de las leyes naturales.

Además, según estas leyes, el fuego quema, la Luna no se divide en dos, los árboles no caminan y los bastones no se convierten en serpientes. Sin embargo, por orden y deseo de Al-lah, Abraham no se quemó con el fuego, la Luna fue divida en dos, el árbol caminó por orden del Profeta (PB) y el bastón de Moisés se convirtió en una serpiente. Mientras algunos profetas vinieron y fueron asesinados por las comunidades a las que ellos habían sido enviados, Al-lah protegió a algunos de sus profetas tales como Moisés, Abraham y Muhammad (PB).

La misma situación puede ser válida para los libros. Al-lah, que permitió que los otros libros fueran cambiados, impidió que el Sagrado Corán fuera alterado por Su particular beneficencia. Por esta razón, Él indicó que el Corán está bajo Su protección. Al-lah, que impidió que Abraham (PB) se quemara en el fuego, también protegió al Corán de cualquier modificación.

Nuestras almas y mentes no deben preguntar por qué Él no impidió que Sus otros profetas fueran asesinados pero protegió a Abraham. Ellas no deben expresar su opinión con respecto a este asunto tampoco.

3. Si Adam no hubiera sido expulsado del Paraíso, no tantas personas podrían haber progresado. Las semillas que salió de los almacenes y se fue a los campos se convirtieron en árboles. Del mismo modo, los seres humanos han descendido al campo de la Tierra desde el almacén del Paraíso para que progresaran como los árboles.

Del mismo modo, si otros libros no hubieran sido alterados, la revelación del Corán no habría sido necesaria. Ellos tuvieron que ser cambiados para que esto llevara a la revelación del Corán. Sin embargo, sólo las personas que los cambiaron son los responsables de su alteración.

4. El estatus del Profeta (PB) entre los demás profetas es aparente. Él fue enviado como misericordia a todos los hombres y su profecía no se limita a un cierto tiempo o un cierto período sino que abarca todos los tiempos y períodos. Él fue enviado a los seres humanos y los yinn. Los otros profetas no fueron así.

De este modo, el libro de este profeta (PB) tuvo que ir dirigido a todos los tiempos y lugares. Si ese libro no hubiera tenido una protección que lo hiciera invulnerable, los hombres lo habrían cambiado.

5. Nadie puede hacer nada contra Al-lah si Él no lo permite. Él ha demostrado esto mediante la protección del Corán.


17-) ¿Qué piensan de la tragedia del 11 de Septiembre de 2001 y el intento de los terroristas de vincularse a la religión del Islam?

Un musulmán no puede ser un terrorista y un terrorista no puede ser un musulmán real.

El Islam es una religión de tolerancia y considera los ataques y transgresiones contra personas inocentes como graves pecados. En realidad, el Corán declara que “que quien matara a una persona que no hubiera matado a nadie ni corrompido en la tierra, fuera como si hubiera matado a toda la Humanidad. Y que quien salvara una vida, fuera como si hubiera salvado las vidas de toda la Humanidad. Nuestros enviados vinieron a ellos con las pruebas claras, pero, a pesar de ellas, muchos cometieron excesos en la tierra” (5:32).

De hecho, un musulmán sirve a la vida y no a la muerte. De este modo, no debemos olvidar dos principios básicos de la ley que el Islam ha establecido:

El primero: el verso coránico “Nadie cargará con la carga ajena” (35:18). Es decir, otro hombre no puede ser castigado debido a un asesino. En la ley, los crímenes y las penas son personales.

La segunda: uno es considerado inocente hasta que su culpabilidad queda demostrada. Nadie puede ser castigado a menos que su delito sea probado. El castigar a alguien sin pruebas no es considerado como un acto de justicia.

Lo siguiente se transmitió del Profeta: “Un creyente está protegido dentro del marco de la religión a menos que mate a una persona inocente de forma ilegítima”.

Léxicamente, el Islam significa paz. Esto muestra que la paz real del cuerpo y la mente sólo puede ser lograda mediante la obediencia a Al-lah y la sumisión a Él. Una persona se convierte en un perfecto musulmán sólo si vive en paz y armonía con su comunidad. Una vida de obediencia a Al-lah y adoración a Él producirá la satisfacción del corazón y, de este modo, la paz real será alcanzada dentro de la comunidad (13:28-29).

Todos los profetas de Al-lah transmitieron a sus comunidades la verdad y las llamaron al camino recto. Es necesario recordar aquí el siguiente hadiz del Profeta: “Hay tres cosas que son elementos fundamentales de la creencia: ayudar a la gente cuando sufre dificultades económicas, rezar por la paz de la humanidad y tratar a la gente de forma justa de la misma justa en la que uno quiere ser tratado”.

El Profeta dijo también que cada miembro de este rebaño será como el guarda y el pastor de los otros miembros y deberá cumplir su responsabilidad para con todo el rebaño.

“Vivid juntos; cooperad el uno con el otro; no entréis en conflicto; haced las cosas fáciles; no os dañéis ni os causéis dificultades los unos a los otros”.

“Una persona que duerme por la noche con el estómago lleno mientras sus vecinos pasan hambre no es un creyente real”.

“Un musulmán es una persona que cree en Al-lah y que no daña las vidas y las propiedades de los otros”.

En resumen, el Islam no permite la negligencia hacia los individuos o la comunidad. De hecho, busca mantener la armonía y el equilibrio entre ellos. El mensaje del Islam es para toda la humanidad. Según el Islam, Al-lah es el Señor de los Mundos (1:1). El Profeta es un mensajero enviado a toda la humanidad.

Di: "¡Hombres! Yo soy el Enviado de Al-lah a todos vosotros, de Aquél a Quien pertenece el dominio de los cielos y de la tierra” (7:158)”. “Nosotros no te hemos enviado sino como misericordia para todo el mundo”. (21:107)

En el Islam, todas las personas son consideradas iguales por encima de su color, lenguaje, raza o país. No podemos negar en la era actual que existen todavía discriminaciones y tratamientos diferenciales entre personas debido a las razones que hemos mencionado. El Islam elimina todos aquellos privilegios y discriminaciones y declara que todas las personas son iguales debido al hecho de que son criaturas de Al-lah.

El Islam rechaza los privilegios basados en el color, tribalismo, origen social y nacionalidad. Los musulmanes condenamos todo tipo de ataques contra seres humanos inocentes. El Islam prohíbe las masacres en las que las personas inocentes son muertas junto con los opresores. Según el Islam, nadie puede ser responsable por los errores y delitos de otros.

El Islam no admite que personas inocentes e indefensas sean muertas. Si esas muertes son cometidas por algunos individuos musulmanes, como los medios afirman, declararemos que esas personas son opresores, criminales y pecadores en base al Islam. Queremos enfatizar que es absolutamente necesario castigar a los opresores para crear un ejemplo disuasorio sin llevar a cabo ninguna discriminación en términos de religión, raza o género.

Cuando contemplamos actos de este tipo, no debemos olvidar esta verdad. Si estuviéramos en un barco o avión con otras personas inocentes y hubiera un asesino con nosotros, definitivamente sabríamos lo cruel que es este hombre, que quiere hundir ese barco o derribar ese avión. Gritaríamos para que todo el mundo conociera esta crueldad. Incluso si hubiera sólo una persona inocente y nueve asesinos, el Islam se manifestaría en contra de hundir ese barco o derribar ese avión. Nosotros condenamos estos actos sangrientos y sin compasión y afirmamos que es de todo punto condenable el realizar acciones de ese tipo.


18-) ¿Puede el Islam, que vino hace varios siglos, responder a las cuestiones de nuestra era y satisfacer sus necesidades?

La Colección de Risale-i Nur señala que el propósito de la revelación del Corán es doble:

Enseñar la verdad sobre la Esfera del Dominio y las formas de la Esfera de la Servidumbre (o adoración). Cuando hablamos de la Esfera del Dominio, nos referimos a la persona, los atributos, las acciones y los nombres de Al-lah (SWT). El Corán ha presentado a Al-lah (SWT) a los seres humanos y ha protegido a éstos de todo tipo de supersticiones (falsas creencias).

En lo que se refiere a la Esfera de la Servidumbre, ella se refiere a las obligaciones de los seres humanos hacia Al-lah (SWT). ¿Qué es lo que Al-lah ha ordenado y prohibido? ¿Qué acciones y qué actos obtienen Su satisfacción y cuáles causan Su ira? Las respuestas a estas preguntas han sido dadas maravillosamente por el Corán.

En ambas esferas, la mente humana no tiene una sola palabra que decir. En ambas esferas no puede haber un efecto del tiempo. Al-lah existe con Su persona y atributos como Él existía en la pre-eternidad.

En el tiempo de los anteriores profetas, en diferentes siglos, existieron diferentes enfoques en lo que se refiere al comportamiento y actuación de los seres humanos. Pero esto cambió cuando la humanidad alcanzó un punto en el que todos podían extraer lecciones de un solo profeta y ser disciplinados por un solo Libro.

Este tipo de debates u objeciones se refieren en gran medida a los comportamientos y la moralidad. Las objeciones sobre la validez actual de las enseñanzas islámicas son hechas por personas que están acostumbradas a la degeneración de la vida moderna y que ven que las enseñanzas coránicas no se adecúan al tipo de sociedad corrupta en la que ellos viven y que ellos aprecian. De este modo, realizan este tipo de afirmaciones.

Las verdades no cambian según cambian las personas. La verdad es la que es. Los hombres deberían de intentar averiguar cuál es esta verdad y seguirla, y no tratar de cambiarla según sus caprichos o intereses.

Pongamos dos ejemplos. El Corán ha prohibido el alcohol y el interés. Nadie excepto aquellos que son adictos (en el caso del alcohol) o que se benefician (en el caso del interés) pueden afirmar que estas cosas son buenas y útiles. En un país o un siglo determinados, si la mayoría de la gente bebe alcohol o utiliza el interés, esto no significa que el Corán no esté dirigido también a ese país o siglo. Por el contrario, esto significa que ellos están lejos de ser aquellos de los que habla positivamente el Corán, que están muy alejados del camino recto y que sus vidas han degenerado.

Lo mismo cabe decir de otros puntos de vista similares.


19-) ¿Podrían suministrar pruebas del Corán de que el Islam no es una religión de terrorismo sino que, por el contrario, prohíbe el terrorismo, la anarquía y el vandalismo?

El Corán ha condenado estrictamente el terrorismo y ha descrito la anarquía y el vandalismo comolas cosas más horribles. El Islam prohíbe todo tipo de terrorismo, opresión y traición y se opone a cualquier tipo de anarquía y mala conducta. El Islam no responde al mal con el mal. La religión del Islam ha sido enviada por Al-lah, el Altísimo, con el fin de crear la justicia, acabar conel despotismo y la opresión arbitraria delmal de uno mismo y hacer a los seres humanos más moderados. De este modo, el Islam es muy sensible a estos temas. El Corán considera la muerte de una persona inocente como el crimen más horrible cometido contra el conjunto de la humanidad.

Al-lah Todopoderoso anuncia: “Quien matara a una persona que no hubiera matado a nadie ni corrompido en la tierra, fuera como si hubiera matado a toda la Humanidad. Y que quien salvara una vida, fuera como si hubiera salvado las vidas de toda la Humanidad”. (5.32)  El Corán también maldice todo tipo de agresión. El Libroatrae nuestra atención hacia la incitación y la perversidad de aquellos que siembran la discordia, generan la cizaña en el seno de la sociedad y siembran la corrupcióncuando están en el poder. También advierte sobre los males de la violencia injustificada y la corrupción: “Pero, apenas te vuelve la espalda, se esfuerza por corromper en el país y destruir las cosechas y el ganado. Al-lah no ama la corrupción.” (2:217)

En un alma musulmana, que hace uso extenso de estos versos del Corán, no existe la enemistad, el odio y la brutalidad. Existe un tipo de hermandad incluso hacia el más feroz enemigo. Un musulmán acepta la verdad, que es: “Toleramos la criatura debido al Creador”. Un musulmán es un defensor del amor. Él no tiene tiempo para la hostilidad. Sin embargo, enel Sagrado Corán, Al-lah Todopoderoso llama la atención a los creyentes sobre la necesidad de impedirlos daños a los lugares de cultoindicando que estos últimos están protegidos contra las acciones de algunas personas como resultado de la intervención de otras: “Si Al-lahno hubiera rechazado a unos hombres valiéndose de otros, habrían sido demolidas ermitas, iglesias, sinagogas y mezquitas, donde se menciona mucho el nombre de Al-lah”. (22:40)

El Profeta Muhammad es un profeta de misericordia y compasión. En el Sagrado Corán, Al-lah Todopoderoso declara: “Nosotros no te hemos enviado sino como misericordia para todo el mundo”, (21:107)  El Profeta (PB) reveló todos los elementosde la buena moralidad y del mejor modo en su vida y aconsejó a su comunidad que se mantuviera alejada de la perversidady las malas acciones:

“Cuidaos de la perversidad. Ya que, en ese momento, la lengua es como un golpe de espada”. (Ibn Mayah, Fitan, 24)

“Aquí es seguro que aparecerá la corrupción, la discordia y la división. Cuando esta situación tenga lugar, id a Uhud con vuestra espada. Golpeadla contra la roca hasta que se rompaen pedazos. Luego, quedaos en casa hasta que una mano pecadora os agreda o la muerte os visite allí”- (Ibn Mayah, Fitan, 24)

Justo antes del Último Día, habrá una corrupción tan negra como una noche oscura. Durante esta corrupción, una personas llegará a la mañana como creyente, pero acabará en un estado de incredulidad por la noche. Y llegará a la noche como creyente, pero acabará en un estado de incredulidad por la mañana. Durante esa corrupción, aquel que permanezca sentado será mejor que el que se levante. Entonces, romped vuestros arcos y flechas y golpead vuestras espadas contra la roca. Y sientran en la casa de uno de vosotros, sed el mejor de los dos hijos de Adán (el que murió, no el que mató). (Abu Daud, Fitan 2, Tirmidhi, Fitan 33)